Tal pareciera que las menciones de la secretaria del trabajo María Luisa Alcalde de las empresas que "no cumplen" con las disposiciones sanitarias ante la Covid-19, fueran una invitación a sus dueños para que exhiban su prepotencia y abusos sobre sus trabajadores.

Raúl Dosta @raul_dosta
Martes 5 de mayo de 2020
Son múltiples las denuncias en contra del proceder del magnate Ricardo Salinas Pliego y de sus empresas ancla, TV Azteca, Elektra y Banco Azteca, además de aquellas que le hacen trabajo de outsourcing especialmente los call centers que se dedican a perseguir vía telefónica a los miles de clientes que por alguna razón se retrasan en los pagos de sus "abonos chiquitos", política de crédito que por lo menos duplica el costo de los artículos y préstamos obtenidos en sus empresas comerciales.
Ahora, en tiempos de pandemia, el magnate se niega a que sus trabajadores se resguarden en casa de un posible contagio por Covid-19, misma actitud que tienen los demás grandes empresarios de su estirpe carroñera como los estadounidenses, quienes ya están preparándose para normalizar la producción nacional ante la amenaza del enorme desempleo y que el Estado tenga que brindarles un seguro a quienes son despedidos.
Al igual que Salinas Pliego, consideran que el Estado está para concederles jugosos negocios y no para poner su infraestructura al servicio de la población para al menos sobrevivir a la brutal crisis que nos azota. Bueno, en realidad, el gobierno de la 4T está haciendo muy poco para enfrentar la crisis y su política de mitigación está dejando una estela de muerte y padecimiento social que podría haberse reducido enormemente con una política de contención inmediata, basada en las pruebas masivas y aislamiento de contagiados y sospechosos de padecer la enfermedad.
El gobierno de la 4T sólo se conforma con señalar a los infractores pero sin hacer algo al respecto, dejando en vilo a los trabajadores en manos de sus patrones y su nula disposición a acatar medidas de seguridad sanitaria.
El gobierno de la 4T sólo se conforma con señalar a los infractores pero sin hacer algo al respecto, dejando en vilo a los trabajadores en manos de sus patrones y su nula disposición a acatar medidas de seguridad sanitaria.
En este marco, llegó a nuestra redacción una denuncia más sobre los negocios de call centers de Salinas Pliego:
"Hola quisiera que nos apoyaran a dar a conocer de los call center de grupo Salinas. Hay dos edificios más en Cerrada de Relox #16, Chimalistac, Álvaro Obregón, y en Amores 321, colonia Del Valle centro, Benito Juárez. Ya nos mencionaron que nos quieren reubicar en esos dos centros donde ya hay bastante gente, ya que hay otras compañías ocupando esos edificios, no solo el grupo de Salinas. Una de ellas es Atento; sus empleados, al parecer, ya se retiraron para hacer trabajo de home office."
"No se ha mencionado nada de sueldos, sólo el punto de reubicarnos en esos dos centros y de medidas de prevención: sólo hay gel antibacterial. No sabemos adónde o ante quién dirigirnos. Por favor apoyénnos: en Relox 16 ya se ha mencionado que hay gente que está como sospechoso de Covid-19."
Así están las cosas en el feudo de Salinas Pliego. El gobierno no enfrenta al principal promotor de poner a todos a trabajar bajo el argumento de que la Covid-19 "no es tan peligrosa". Quizás no se atrevan a hacerlo pues Salinas Pliego funge como consejero de López Obrador y forma parte de un "think tank" o "laboratorio de ideas" al servicio de los patrones y su gobierno, financiado desde EE. UU., el Aspen Institute, en el que participan gentes como Olga Sánchez Cordero, el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, el ex rector José Narro Robles o la secretaria la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval.