El pasado jueves una caravana de vehículos quemados se movilizó por las calles de Temuco, encabezada por agricultores que denuncian la falta de apoyo del Gobierno frente a supuestos hechos de violencia vivida en el marco del conflicto del Estado chileno y el pueblo-nación mapuche.
Sábado 29 de junio de 2019
El pasado jueves 27, una caravana de vehículos quemados se movilizó por las calles de Temuco, encabezada por agricultores que denuncian la falta de apoyo del Gobierno frente a supuestos hechos de violencia vivida en el marco del conflicto del Estado chileno y el pueblo-nación mapuche. En la manifestación participó la senadora independiente ex-Evópoli, Carmen Gloria Aravena, y los manifestantes fueron recibidos en Temuco por el ministro de Desarrollo Social, Sebastián Sichel quien estaba en la región para participar del Encuentro Empresarial de La Araucanía (Enela).
Unas 100 personas llegaron al centro de la ciudad, exigiendo mayor tecnología para el control de los caminos y rutas para mejorar el “control” de las comunidades. Estos sectores, varios de ellos vinculados a sectores derechistas como los agrupados en la organización autodenominada “Paz en La Araucanía”, quienes hace varios años vienen exigiendo mayor “mano dura” y la intervención policial y militar en la región.
Estos grupos, claramente racistas, envalentonados al tener un gobierno de derecha, permanentemente actúan de forma mediática, buscando instalar un imaginario de la supuesta existencia de grupos “terroristas” en La Araucanía, para propiciar acciones cada vez más represivas contra las comunidades mapuche.
El objetivo es claro: aprovechar la instalación del Gobierno de Piñera para avanzar sobre las tierras del pueblo mapuche, buscando garantizar a toda costa los negocios de las empresas forestales y de los agricultores locales, que se han enriquecido en base a la expropiación del territorio mapuche. No es casualidad que durante la dictadura militar fueron 163 personas mapuche y no desaparecidas o ejecutadas por las fuerzas represivas apoyadas por cómplices civiles.
Son estos sectores derechistas quienes no conformes con las muertes de jóvenes luchadores mapuche, la criminalización de las comunidades, la represión hacia niños y niñas mapuche, buscan fortalecer las fuerzas policiales para garantizar el “orden” y la “seguridad” para sus negocios.