En poco tiempo la iniciativa, impulsada por el Foro del Aborto, contra la persecución emprendida por agrupaciones conservadoras y reaccionarias, ha generado simpatías y solidaridad.
Miércoles 4 de octubre de 2017

Demostrando que es posible la respuesta enérgica del feminismo ante la violencia Patriarcal en general. En esta nota presentamos la declaratoria por el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos con la que respondemos ante la intrusión de las iglesias a nuestros espacios.
La campaña informativa impulsada por el Foro del Aborto ha crecido a pasos agigantados. El Foro es un espacio donde se conversan las verdades sobre el aborto en Costa Rica y en América Latina. Ante esto, la reacción de la derecha conservadora no se ha hecho esperar.
Los grupos religiosos irrumpen en nuestros espacios, graban nuestras conversaciones, nos filman sin permiso. Han salido de las asambleas, “escoltados” por trabajadores de seguridad de la Universidad, lanzando amenazas contra ellos. Recientemente difundieron un material incompleto y nos acusaron de censura, a pesar de que nunca se le ha negado a nadie la palabra en las actividades.
Como respuesta a todas las provocaciones, hemos lanzado una campaña de firmas a la que se han adherido personalidades importantes de la política nacional e internacional, feministas, y docentes. La declaratoria apela al derecho de todas las mujeres a decidir sobre su cuerpo y repudia la persecución y la difamación por parte de grupos del conservadurismo reaccionario hacia las compañeras que impulsamos la legalización del aborto libre, seguro y gratuito, para las mujeres que decidan interrumpir su embarazo, en Costa Rica.
El contenido real de la argumentación planteada por los sectores religiosos, es la negación a las mujeres del derecho a decidir sobre sus cuerpos, la negación del aborto como un problema de salud pública, la imposición del rol materno a niñas y adolescentes. No les preocupa que vivamos en una sociedad donde la violencia sexual es una norma, no problematizan la pedofilia en sus propias instituciones, tampoco la falta de educación sexual entre la juventud.
Mientras el aborto sea penalizado, a las mujeres las perseguirán por tomar esa decisión, sus vidas correrán peligro en manos de los procedimientos clandestinos, niñas y adolescentes verán limitadas sus posibilidades de educación y desarrollo profesional. Por eso, no tenemos miedo, las consecuencias de no luchar son más brutales que las amenazas y mentiras de las iglesias. Que no se acostumbren los sectores conservadores a irrumpir en nuestros espacios, no permitiremos que sus agresiones detengan la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito, en Costa Rica.
Hemos publicado la primera versión de la declaratoria en redes sociales, y seguiremos impulsando la campaña que está dirigida a todas las agrupaciones y personas que reconozcan la necesidad de garantizar el derecho de las mujeres a decidir sobre sus vidas. Además, continuaremos con nuestras actividades, seguiremos apareciendo en las luchas y movilizaciones.
Esta declaratoria significa no sólo una respuesta contundente al conservadurismo y a sus mecanismos de desinformación, sino que también es un llamado a todo el activismo, el feminismo, la izquierda, la academia, y las mujeres en general, a unirse en la consigna ¡que las mujeres seamos dueñas de nuestro cuerpo!, porque se detenga la imposición de la maternidad, y que paren las situaciones en las que instituciones y sus representantes, la Iglesia, la familia, la pareja, el patrón, decidan por nosotras.