El jueves 30 estuvo en San Nicolás el Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires. Alejandro Granados. Artífice de una ofensiva en la "batalla contra la delincuencia", el apodado "mataguachos" en su épocas de intendente de Ezeiza, entregó 15 patrulleros para el Comando Prevención Comunitaria en un acto junto al intendente kirchnerista de San Nicolás Ismael Passaglia.
Martes 4 de noviembre de 2014
El gobierno municipal de esta ciudad ha venido siendo un adelantado en fortalecer una agenda represiva: posee la destacada distinción de ser pionero en instalar una sede de la escuela de Policías Vucetich, que ubicó en un predio cedido por la UOM local en la mismísima portería de SIDERAR. Además adhirió al plan provincial de "Policía comunal", estableciendo el control de la intendencia sobre parte de las fuerzas represivas.
Granados manifestó: “El día clave en esta lucha que estamos librando contra la delincuencia es el 29 de noviembre. Ese día, todos los intendentes me van a acompañar en la Escuela Vucetich para el acto de egresados de 10.000 nuevos policías. Un hecho histórico, nunca antes visto en la Argentina”, reprodujo el diario El Norte.
Los primeros días de septiembre la Municipalidad se suscribió al convenio para implementar la Policía Comunal, prometiendo 218 efectivos mas para el patrullaje y el control de lo que llaman una "ciudad muy cercana a Rosario y bastión del narcotráfico", pero fue una excusa para aumentar la militarización de la ciudad. La política de poder entusiasmar a jóvenes en alistarse en la filas policiales argumentando que solo realizarían tareas administrativas resultó falsa, ya que el Ministro acaba de anunciar que "queremos más policías en las calles no detrás de escritorios".
El Dr. Passaglia siempre fue muy propenso a lo castrense: también fue el encargado de reflotar el cuartel del ejército, enclavado a la vera del Paraná y en el centro de la ciudad, donde hicieron noche los miles de gendarmes enviados a militar Rosario. También fue el primero en solicitar los servicios de la gendarmería de Berni a finales del 2013, bajo el nombre del operativo centinela. A la par se implementaba controles y operativos, desarrolló una campaña de estigmatización de la juventud y los barrios populares. Procedimientos con cacheos, detenciones por portación de cara y algún porrito; la excusa de los ruidos molestos fueron argumentos para disciplinar a la juventud que debía "cumplir su deber" en la industrias de la zona y acostarse tempranito.
En San Nicolás hay un enorme contraste: la opulencia y el crecimiento constante de empresarios que superexplotan la mano de obra barata y tercerizada, que es contratada en barrios en los que sobra la miseria y las necesidades producto de años de postergación luego del desastre social de la privatización y el cierre de fábricas. Contradicciones estructurales que nunca fueron resueltas.
Esta nueva ofensiva ministerial (y van...) se da ante la noticia de hallazgo de Luciano Arruga enterrado como NN después de haber sido torturado y desaparecido en una comisaría y en medio de la desesperación de los familiares de franco Casco, una suerte de "LUCIANO II", que después de ser detenido en la comisaría séptima de Rosario es desaparecido y aparece flotando en el río 24 días después.
La estigmatización de la juventud, la portación de cara y la demonización de los inmigrantes es la consecuencia más brutal de la nueva agenda del kirchnerismo, con el rol protagónico de Berni y Granados. Para los empresarios de la zona, negocios. Para los trabajadores y la juventud, gorra y más gorra.