La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, declaró este jueves que los ataques del Estado de Israel contra Gaza pueden constituir crímenes de guerra.
Jueves 27 de mayo de 2021 10:25
Los recientes ataques de misiles israelíes en la franja de Gaza, que causaron al menos 242 muertos y 74.000 desplazados, podrían constituir crímenes de guerra, declaró este jueves la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.
En una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos para debatir la reciente escalada del conflicto palestino-israelí, Bachelet señaló que esos ataques "siembran dudas sobre el cumplimiento israelí de los principios de distinción y proporcionalidad en la ley humanitaria internacional".
Si se demuestra que fueron indiscriminados y desproporcionados, "tales ataques podrían constituir crímenes de guerra", concluyó la expresidenta chilena.
El Estado de Israel utilizó como excusa una serie de misiles lanzados desde la Franja de Gaza por Hamas, que gobierna ese territorio, para ocultar que la provocación y el ataque inicial provino de parte de Israel al atacar a la población árabe de Jerusalén Oriental, tanto con el intento de desalojar a familias palestinas de sus viviendas como con la represión a quienes se acercaban a la mezquita de Al Aqsa en medio de las celebraciones del Ramadán.
No es muy difícil constatar que los ataques de Israel fueron "indiscriminados y desproporcionados", siendo uno de los ejércitos más poderosos del mundo el Estado sionista atacó por aire y tierra la Franja de Gaza de manera brutal dejando más de 240 muertos, muchos de ellos niños y niñas. Por su parte la gran mayoría de los misiles lanzados por Hamas, de una tecnología muy inferior, fueron interceptados por el sofisticado sistema de protección israelí llamado Cúpula de Hierro, aunque los pocos que burlaron el sistema causaron la muerte de 10 personas en Israel.
En ese sentido Bachelet también comparó la situación de los civiles en Israel y Palestina, señalando que mientras los primeros "disponen de la Cúpula de Hierro y fuerzas militares profesionales para defenderlos, los palestinos no tienen protección alguna ante ataques aéreos contra una de las zonas más densamente pobladas del mundo".
"No tienen lugar al que escapar debido al bloqueo por tierra, mar y aire implementado en los últimos 14 años", agregó la responsable de derechos humanos de Naciones Unidas.
Por su parte los bombardeos del Estado de Israel atacaron objetivos que incluían hospitales, escuelas y edificios residenciales o de oficinas, incluido uno en el que se encontraban las instalaciones de medios de comunicación como Al Jazeera y la agencia AP. Sobre esto Bachelet declaró que "Pese a que Israel defiende que muchos de esos edificios acogían grupos armados o eran utilizados con propósitos militares, no hemos visto evidencias en este sentido".
El relator de la ONU para los derechos humanos en el territorio palestino, Michael Lynk, agregó al respecto en la misma sesión del consejo que los palestinos de Gaza "viven en una desesperada situación que Naciones Unidas ha calificado de insostenible e invivible, una forma de castigo colectivo".
También denunció que los desalojos de palestinos en Jerusalén Este, uno de los desencadenantes del reciente conflicto, forma parte del plan israelí de aumentar los asentamientos ilegales con el fin de establecer un reclamo ilegal de soberanía, pese a las repetidas peticiones de las Naciones Unidas para detener esa práctica.
Lynk reiteró ante la actual situación su petición, emitida recientemente junto a otros responsables de derechos humanos de Naciones Unidas de que los recientes incidentes en Gaza y Cisjordania sean investigados por la Corte Penal Internacional.
Las pruebas son más que concluyentes, sin embargo más allá de las declaraciones de la comisionada de Derechos Humanos, el Consejo General de la ONU ha demostrado ser incapaz de emitir siquiera un comunicado de denuncia a la brutalidad de Israel. Al apoyo incondicional de Estados Unidos, que tiene poder de veto en ese organismo, se suma la complicidad de los imperialismos europeos que privilegiando sus negocios con Israel emiten a lo sumo algún comunicado de preocupación.
En contraposición a estos organismos que avalan la acción racista, asesina y colonialista del Estado de Israel, millones de personas se movilizaron en todo el mundo en las últimas semanas repudiando los ataques del Estado sionista y apoyando incondicionalmente la lucha del pueblo palestino.