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Cayó la Ley Ómnibus. Bahía Blanca: Fortalezcamos la Asamblea hasta derrotar el DNU y el conjunto del ajuste

La Ley Ómnibus pasó a la historia. Las asambleas y el paro nacional marcan un camino de resistencia. La importancia de la organización en cada lugar de trabajo, estudio y barrio. Queda planteado cómo redoblar la organización y lucha desde abajo para tirar el DNU y toda la agenda de ajuste de Milei.

Miércoles 7 de febrero de 2024 10:27

El gobierno acaba de sufrir un duro revés con la vuelta a 0 de la Ley Ómnibus. Casi en el mismo momento la justicia daba curso a una medida cautelar contra el protocolo antipiquetes de Bullrich. Mientras crece el malestar social por la inflación y las medidas del gobierno, está planteado como seguimos hasta derrotar el conjunto de la política económica y social.

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Desde fines de 2023 se viene desarrollando un proceso extendido de organización frente a las medidas del gobierno de Milei. En la Provincia de Buenos Aires, luego de la jornada de protesta y cacerolazos del 20 de diciembre empezaron a surgir distintas asambleas impulsadas desde abajo y democráticamente. Tandil comenzó siendo la experiencia mas avanzada y numerosa, y fue el puntapié para impulsar un espacio de coordinación de asambleas populares de toda la provincia. Particularmente en nuestra región, las ciudades de Bahía Blanca, Tres Arroyos y Cnel. Dorrego vienen siendo parte de este proceso de autoconvocatorias.

En el caso de la Asamblea Abierta de Bahía Blanca, surge hacia fines de año de la confluencia de distintos espacios y organizaciones, entre las que se cuentan la CTA BB, Suteba, Aduns, Asoc. Actores, UMSur, Centro Estudiantes ETBB, Sec. DDHH del Centro de Estudiantes de Humanidades (UNS), Coordinadora Ambiental, Fm de la Calle, organizaciones políticas y sociales como el Fte de Izquierda (PTS – PO – MST – IS), Politica Obrera, Polo Obrero, Cte. Salamanca, Cte. Watu, un importante espacio de trabajadores de la cultura y decenas de activistas y trabajadores.

Este espacio ha realizado 4 asambleas (y hoy realizará la 5ta) con una importante afluencia de participantes. Ha realizado distintas acciones como marchas, jornadas culturales, volanteadas, y participó con una masiva columna propia en el paro nacional del 24E, confluyendo con los miles movilizados por la CGT y movimientos sociales afines al peronismo. La organización independiente, buscando la unidad de los trabajadores en la calle para derrotar el DNU y Ley Ómnibus, fue el marco común de quienes habíamos votado por unanimidad en la 3er Asamblea marchar ese día.

Aun con todos los límites que se le impuso desde las conducciones sindicales, el paro mostró el potencial disruptivo y la fuerza de la clase trabajadora para aparecer como actor protagónico, imponiendo una salida propia a la crisis actual. La organización democrática de las asambleas y el peso de los trabajadores con sus organizaciones gremiales se encontraron en la calle ese día en varios puntos del país.

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Frente a la certeza de que el gobierno intentará por todos los medios profundizar el ataque surge el interrogante: ¿cómo fortalecemos la lucha para derrotarlo? En nuestra ciudad, post paro del 24, comienza a plantearse el debate de cómo combinar y potenciar la Asamblea Abierta con la fuerza de las y los trabajadores y la juventud organizados en gremios, centros de estudiantes y movimientos sociales. ¿Cómo hacemos para que las discusiones en estos organismos confluyan con lo que debatimos y decidimos en la Asamblea para unir todos los reclamos?

“..la forma de funcionamiento y objetivos, combinado con los sectores que la impulsan, hace de la Asamblea Abierta un espacio con mucha potencialidad para su desarrollo a futuro sabiendo que, más allá de la Ley Omnibus y el DNU, van a surgir nuevos ataques del gobierno y respuestas desde abajo..”

Para empezar, hay que resaltar la importancia de la Asamblea Abierta. Tenemos que valorar como una conquista el haber puesto en pie una institución democrática, basada en asambleas, sin verticalismos, construida desde abajo, que pelea por la unidad y la coordinación contra las medidas del gobierno. Un espacio de reagrupamiento para la acción, frente a las múltiples organizaciones políticas, sindicales y sociales que con su pasividad o colaboración directa dejan pasar el ataque de Milei.

A modo de hipótesis, lo que le ha dado una fisonomía mas clara en su accionar y objetivos (respecto a otros espacios y experiencias), es que surge impulsada por organizaciones sindicales y políticas con una trayectoria de lucha en común, con independencia política de todos los gobiernos y partidos tradicionales. Organizaciones que han construido durante años un polo de reagrupamiento independiente en las calles, impulsando acciones frente a intentos de vulnerar derechos y conquistas, frente a medidas de los distintos gobiernos, que organiza todos los años el 24 de marzo de manera independiente del Estado, que puso en pie las movilizaciones contra el acuerdo con el FMI, por Santiago Maldonado y Facundo Castro, frente a crímenes laborales por la precarización, contra la violencia de genero y los femicidios, por nombrar algunos de los mas destacados. Nos referimos al Suteba recuperado (con 20 años ininterrumpidos de existencia), sindicatos antiburocráticos como ADUNS, Actores, UMsur, y la izquierda en todas sus expresiones políticas (partidarias y sindicales).

En este sentido, la forma de funcionamiento y objetivos, combinado con los sectores que la impulsan, hace de la Asamblea Abierta un espacio con mucha potencialidad para su desarrollo a futuro sabiendo que, más allá de la Ley Ómnibus y el DNU, van a surgir nuevos ataques del gobierno y respuestas desde abajo. De lo que se trata hoy es de que la Asamblea apueste a potenciar el trabajo fundamental e irremplazable que tenemos que hacer en los lugares de trabajo y estudio, en los barrios, sindicatos y organizaciones de la juventud, la mujer y de la cultura.

Tenemos la posibilidad y responsabilidad de comenzar tomando en nuestras manos la tarea de impulsar asambleas en cada gremio, barrio, lugar de estudio, que discutan y voten resoluciones para llevar a la Asamblea Abierta y buscar que nuevos compañeros y compañeras se sumen a esta experiencia. Combinar la potencialidad de la Asamblea con la fuerza organizada de sindicatos, centros de estudiantes y movimientos sociales. Insistir en unir y coordinar por abajo democráticamente lo que por arriba permanentemente buscan dividir para que no podamos ganar.

Cada uno de los miembros de esta Asamblea, tiene que tener la posibilidad de llevar a su lugar de trabajo o estudio esta propuesta, buscando que su representación sindical o social convoque a asamblea para debatir como frenamos al gobierno y derrotamos la Ley Ómnibus, el DNU y el protocolo antiprotestas de Bullrich. Que cada asamblea incorpore sus propias demandas para unificarlas a los reclamos de los demás sectores y llevar propuestas con mandato a la Asamblea Abierta.

Podemos comenzar convocando en los lugares donde tenemos fuerza quienes impulsamos la Asamblea: en las escuelas, universidad e institutos, los barrios, el movimiento de mujeres y diversidades, el ámbito de la cultura. Llevar la confluencia que construimos hace años en las calles a un nivel mayor de coordinación y organización. Esto sería una palanca poderosa para ganar fuerza, presencia y visibilidad, y estar en mejores condiciones para exigir a las conducciones sindicales que rompan la pasividad y convoquen a acciones y un plan de lucha serio.

“Este espacio tiene la potencialidad de convertirse en la institución de lucha que nuclee localmente a todos los trabajadores, jóvenes, movimientos democráticos, sindicatos, etc., para plantear una perspectiva propia de los de abajo”

Para pensar hacia adelante, sabemos que hoy nos toca impulsar este espacio para defendernos de medidas radicales de un gobierno que viene por todo. No podemos bajar los brazos ni relajarnos. Pero más allá de la coyuntura, tenemos que acumular fuerzas y experiencia, para en algún momento poder superar la lucha para dejar de perder derechos y conquistas, y poder pasar a pelear por “conquistar lo perdido o lo que nos falta”.

Este espacio tiene la potencialidad de convertirse en la institución de lucha que nuclee localmente a todos los trabajadores, jóvenes, movimientos democráticos, sindicatos, etc., para plantear una perspectiva propia de los de abajo. Recuperar ese atisbo de “pensar otra cosa” que tuvieron las asambleas del 2001, donde además de votar consignas y exigencias generales, se intentaba actuar en lo concreto tomando decisiones que implicaban “acciones constituyentes” desde abajo.

Una asamblea que puede actuar desde cuestiones mínimas como impedir que se le corte la luz a familias que no pueden pagar el servicio, que no se desaloje a quienes no pueden pagar un alquiler, hasta rodear de solidaridad y ayudar a organizar a quienes reclaman por tierra y vivienda, quienes defienden un puesto de trabajo, salen a pelear por sus derechos laborales, defienden la educación, o son victimas de la violencia machista, por ejemplo.

La asamblea no puede sustituir a los sindicatos, los centros de estudiantes, y las organizaciones ya existentes, sino que debe tender en perspectiva a funcionar como el nucleamiento de todos los trabajadores organizados y los que no lo están. Donde la fuerza de quienes tenemos espacios gremiales para debatir y tomar decisiones confluya potenciando la asamblea y dándole fuerza a quienes necesitan un espacio de organización democrático y de lucha. Un lugar abierto a cada vez mas debates, mas propuestas, que sume ampliamente a mas sectores que quieran pararle la mano a este gobierno pero también no volver a repetir viejas experiencias y cambiar de una vez por todas la realidad.

Sembrar la semilla con un modesto ejemplo, de cómo los trabajadores y sectores populares podemos empezar a construir un camino propio desde abajo, discutiendo y decidiendo desde lo mínimo hasta las cuestiones que hacen a los destinos de nuestro país. Como decían las obreras textiles de la Fábrica Recuperada Brukman, “si podemos manejar una fabrica podemos manejar el país”.