En este y otros artículos siguientes de La Izquierda Diario intentaremos reflejar cómo es hacer música sin tener que pagar por ello.
Viernes 5 de agosto de 2016 17:32
Todos conocemos bandas de amigos, o tuvimos alguna vez una o queremos construirla por el simple hecho de amar la música: a cualquier edad, en cualquier lugar, desde el trabajo, con los pibes del barrio o con amigos. En este y otros artículos siguientes de La Izquierda Diario intentaremos reflejar cómo es hacer música sin pagar por ello.
¿Por qué será que en algún momento de nuestras vidas tocar o cantar es esa una forma de enfrentar la alienación diaria del trabajo, de las presiones sociales y la vorágine de la vida? La música, como otras expresiones artísticas, son el mejor reflejo de cada época por eso muchas veces volcamos allí parte de nuestras pasiones.
En los 90 empezamos a conocer e incorporar el término bandas unders que con el tiempo, más hechos sociales y políticos, empezó a ser un término más acotado. Pero esa presión no pudo poner límite a la pasión por escuchar acordes elaborados con profunda identidad. Los barrios obreros continúan inundados de circuitos donde tocan las banditas "del barrio", la de los pibes del laburo, de la escuela. Y tienen un público fiel donde sea que toquen, se popularizan sus letras aunque no respondan a los cánones de estilo promedio porque existe un lazo más significativo que la rima. El amor por la música y la identidad de clase muchas veces.
Así como se sonríe cuando hace un gol el equipo de inferiores del barrio, así se convierte en alegría llevar en el celu, para escuchar en el colectivo, los temas de las bandas que pese a las dificultades económicas siguen peleando por compartir su música.
Don D, Uniendo Raíces
Don Diego, Uniendo Raíces es una de esas bandas que se construyó con mucho esfuerzo y continúa haciéndolo. Su líder, Diego Lavia, quien vive en Avellaneda, es cantante y baterista. El nombre de la banda simboliza para sus integrantes la unión sobre todo, quieren “concientizar que todos somos uno; y raíces simboliza las diferentes influencias musicales y culturales coexistentes haciendo música”, como les gusta decir a ellos.
A Diego desde chico le llamó la atención la música, le sorprendía la forma en que por medio de ese lenguaje musical se puede transmitir una única idea sobrepasando idiomas.
"Creo que este sistema en que vivimos nos va robotizando, nos quiere limitar, y aún no ha podido atrofiarnos del todo" dice una estrofa de su tema "El Oído".
Diego, quien hace 25 años que está relacionado con la música, nos cuenta que en su experiencia personal no cree que sea un músico under, sino que muchos aspectos de su vida es under". Porque el éxito establecido está determinado por La plata, la forma en que se puede vivir del arte está muy corrompida y direccionada por intereses que poco tienen que ver con el arte de los humanos. Estamos tan adoctrinados, que ya no sabemos evaluar una expresión artística, sin que tenga el aval de Nike, Sony o 666 millones de likes". Y pese a esa impresión que tiene, no deja de tocar: es baterista en Fulminar Rock y en Tres Dimensiones.
A su vez, entre largas jornadas de trabajo y ensayos en horarios complicados, Don D también apoya y se identifica con la consigna NI UNA MENOS: "Es que pienso que la raíz de nuestros problemas como sociedad, es justamente el desequilibrio, somos hombres y mujeres. SOMOS IGUALES sin embargo por conveniencia de un sistema Luciferino y falocéntrico , la mujer es disminuida y sometida a un lugar de inferioridad que es implantado y naturalizado en las sociedades a largo de la historia capitalista". Recientemente tocaron en la Casa Cultural, Social y Política del PTS en Gregorio de Laferrere en apoyo a las trabajadoras de Rasti y Pan y Rosas.