La vicepresidenta de la FECh, e integrante de la agrupación Vencer, se presenta nuevamente a disputar la presidencia FECh en las próximas elecciones de este 13 y 14 de noviembre, siendo una de las cartas más competitivas.

La Izquierda Diario @izquierdadiario
Jueves 2 de noviembre de 2017

- La Izquierda Diario: ¿Cuál es el rol de la FECh hoy?
Bárbara Brito: Muchas generaciones han dado todo de sí para, desde la organización estudiantil, aportar a las luchas de las y los trabajadores y conquistar una educación al servicio de nuestros intereses. En los años 20’ el movimiento estudiantil organizado en la FECh (Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile) cuestionó el conjunto del modelo político y social de la mano de las y los trabajadores; en los 50’ jugó un importante papel en la lucha contra la dictadura de Ibáñez del Campo; a fines de la dictadura militar estudiantes, funcionarios y académicos expulsaron a Federici, el rector de Pinochet; y en el 2011, tras la demanda de la educación gratuita, pusimos en crisis al régimen político y sus instituciones. La FECh ha tenido y tiene aún hoy un rol importantísimo en el escenario político nacional, sobre todo en el marco de un nuevo ciclo para el movimiento estudiantil integrado por generaciones de jóvenes con intereses concretos expresados en una demanda política como la educación gratuita, sin la cual no existe el derecho, por ejemplo, al arte y la cultura más que para una élite. Desde Vencer, agrupación estudiantil de la cual soy integrante, creemos que para fortalecer las luchas de los trabajadores, las mujeres y la juventud, y conquistar nuestras demandas, el movimiento estudiantil debe volver a convertirse en un actor político nacional.
- La derecha ha planteado una serie de políticas que profundizan el mercado educativo y la competencia, como la restitución del Copago y, en educación superior, el fortalecimiento del financiamiento vía voucher. ¿Cuál es el rol que debe jugar el movimiento estudiantil frente a esta política?
Las y los estudiantes debemos proponernos frenar el avance de la derecha no solo porque viene a fortalecer el mercado educativo, sino porque se han propuesto borrar nuestra historia y arrancar una de las mayores conquistas del 2011: la convicción de que es necesario acabar con los pilares del régimen político heredado de la dictadura de Pinochet, como la educación gratuita que cuestionó el modelo de focalización del gasto social en educación, o la lucha contra las AFP, uno de los principales pilares del capitalismo en Chile. Corrimos la vara de lo posible, gritamos que la educación tenía que ser un derecho y no un privilegio, y hoy quieren restituir el Chile de los 90’, pero les decimos con fuerza que ya nos tomamos las calles y tomaremos en nuestras manos el desafío de forjar una fuerza social de mujeres, trabajadores y estudiantes tan necesaria para vencer. No nos quitaran las ganas de cambiarlo todo.
- ¿Qué opinión tienen sobre las reformas de la Nueva Mayoría?
No olvidamos que fue el movimiento estudiantil, y no la Nueva Mayoría, el principal opositor al gobierno de Piñera y que mientras la derecha se ha dedicado a pensar políticas para cercenar aún más nuestras condiciones de vida y nuestros derechos, la Nueva Mayoría no ha hecho más que administrar el legado de la herencia de la dictadura de Pinochet gobernando a favor de los intereses de los empresarios y dando pequeñas concesiones (como más becas) para mantener las aguas calmas. Así lo vimos con la reforma a las universidades estatales que amenaza con precarizar el trabajo de las y los funcionarios, merma la autonomía universitaria imponiendo un gobierno universitario aún más autoritario, con mayores atribuciones sobre el curso de la educación, y nada dice sobre la educación gratuita; es decir, no fortalece la educación pública y mantiene en la precariedad a las universidades del Estado y a las distintas carreras que las componen. Esta es también la realidad de la Universidad de Chile, de la Facultad de Artes, del hacinamiento en el campus Juan Gómez Millas, y ahora también en la Facultad de Derecho donde sus estudiantes se encuentran en toma contra las medidas autoritarias del decano Harasic que implementó un aumento en la matrícula sin asegurar las condiciones necesarias de estudio y trabajo de la comunidad, dejando a las y los estudiantes sin hora de almuerzo.
- ¿Cuáles son las propuestas de la lista F, Seamos fuerza para Vencer?
Desde nuestra lista Seamos fuerza para Vencer estamos por una universidad gratuita, financiada totalmente por el Estado, a través de la renacionalización del cobre bajo control de los trabajadores, no sexista, laica y de calidad; de extensión nacional y de ingreso irrestricto, y con cátedras nocturnas para las y los trabajadores. Peleamos contra el autoritarismo universitario y exigimos la elección universal de las autoridades unipersonales y la orgánica de Cogobierno Triestamental con mayoría estudiantil. Para ello tenemos que enfrentar a los empresarios de la educación y sus políticos corruptos, a quienes no les importa dejar a miles de familias endeudadas de por vida, a otros miles en la calle tras la quiebra de sus propios negocios como sucedió con la Universidad del Mar o la Universidad Arcis, y a otros cientos de miles de hijos e hijas de trabajadores sin siquiera pensar en poder acceder a la educación superior.
Uno de los lemas de nuestra lista es “Anticapitalistas a la FECh” que guarda relación con el cuestionamiento de la educación de mercado, pero también de la sociedad que la sostiene y mantiene viva. El frente Amplio, por su parte, guarda la utopía de conquistar derechos por las urnas sin arrancárselos a los capitalistas cuestionando profundamente sus ganancias, manteniendo el pacto social con los empresarios por años resguardado por la Concertación y la Nueva Mayoría. Dicen que repitiendo viejas fórmulas no se podrán conquistar nuestras demandas y solucionar los problemas más profundos que aquejan al país, pero en realidad son ellos quienes reviven viejas fórmulas de la Concertación que una y otra vez frustraron nuestras expectativas y abrieron el camino a una posible vuelta de la derecha. El único camino verdaderamente nuevo es el que busca desarrollar las fuerzas de la movilización de mujeres, estudiantes y trabajadores con independencia de los empresarios y sus partidos para frenar a la derecha y conquistar nuestras demandas. Es con esta política y con estas ideas que presentamos candidaturas anticapitalistas en Antofagasta y en Santiago con Dauno Tótoro por el distrito 10, o como lo hacen nuestros compañeros del Partido de Trabajadores Socialistas (PTS) en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) en Argentina que no necesitan rebajar el programa para poder llegar a amplios sectores.
- Bárbara, considerando que además de ser dirigente estudiantil también eres una reconocida feminista, y que este año se conquistó el derecho al aborto bajo tres causales. ¿Cuáles son los desafíos que aún tiene el movimiento de mujeres?
El año pasado irrumpió con fuerza un movimiento internacional de mujeres en las calles por Ni Una Menos, y este año fue de definiciones donde se abrieron importantes debates sobre cómo profundizar nuestra lucha y movilización: ¿qué métodos necesitamos?, ¿qué alianzas?, ¿cuál es el alcance de nuestro movimiento? Yo soy vocera de Pan y Rosas Teresa Flores y creemos que, si bien, hasta ahora hemos logrado ciertas demandas como el derecho al aborto en 3 causales nos queda mucho trecho por recorrer. Nuestra pelea es por el aborto libre, legal, seguro y gratuito, y también por un Plan Nacional de Emergencia contra la Violencia hacia las Mujeres que asegure refugios transitorios y un plan de vivienda para las mujeres víctimas de violencia machista, financiada por el impuesto progresivo a las inmobiliarias y grandes fortunas; plan de licencias laborales y educacionales, aportes económicos, entre otras medidas que puedan prevenir nuevos feminicidios en un momento donde solo van en aumento. ¿Hasta cuándo aguantaremos? Para conquistar nuestras demandas y mejorar nuestras condiciones de vida no podemos pelear solas, nos tenemos que organizar con hombres, trabajadores, estudiantes y sumar a todas aquellas mujeres trabajadoras y pobres que, si bien, no se reconocen feministas sí viven cotidianamente la precarización laboral, las brechas salariales, la invisibilidad de la carga del trabajo doméstico, y los abortos clandestinos. Lucharemos por conquistar hasta la más mínima demanda a nuestro favor, en el camino de acabar con la explotación capitalista y conquistar una sociedad donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres, como decía Rosa Luxemburgo.
Intervención de Bárbara Brito en debate elecciones Fech
Presentación de lista F Seamos Fuerza para Vencer en Campus Juan Gómez Millas