Ada Colau decide adjudicar los servicios de la asistencia a domicilio a una empresa privada, propiedad de Florentino Pérez. La conexión del tranvía parece que tomará el mismo camino. El modelo de privatización se mantiene por el nuevo consistorio.
Pere Ametller @pereametller
Viernes 22 de abril de 2016
Foto: EFE
Resulta obvio que los tramos del tranvía que pasan por la Avenida Diagonal, una de las zonas viales más congestionadas de la ciudad, deben comunicarse. Sin embargo, no por ello Barcelona en Comú debe seguir con el modelo privatizador de este servicio, tal y como iniciaron las gestiones anteriores de PSC y CiU.
Tanto el Trambesos como el Trambaix están gestionados por la empresa privada TRAM, compuesta por diferentes empresas como Globalvia, FCC, Transdev, DETRE, Alstom o Moventia. En un pequeño porcentaje también participan la empresa publica FCG y TMB.
La propuesta de conexión de los dos tramos que ha presentado el ayuntamiento de BeC también sería realizada por esta empresa. Este nuevo tramo será adjudicado a la misma TRAM que ya controla los otros dos tramos actuales, tal y como informaba recientemente La Directa y vienen denunciando los representantes de los trabajadores de TMB.
Mercedes Vidal, regidora de movilidad del gobierno de BeC, declaró que: “No se contempla la reversión total de la concesión”. De esta manera, se esta avalando “de facto” la privatización de la nueva linea. De todas formas, cabe recordar que las concesiones a la empresa TRAM se hicieron con ICV-EUiA (partido del que forma parte la propia Mercedes Vidal) en el gobierno municipal del PSC, ahora integrado en BeC.
Es reseñable también que para el proyecto de conectar los dos tramos del tranvía por la Diagonal, BeC haya contratado a nada menos que a Pere Macias, antiguo Conseller de Politica Territorial y Obras Públicas del gobierno de CiU, entre otros cargos.
La privatización de este servicio supone enormes beneficios para la empresa TRAM. En 2014 Trambaix y Trambesos recibieron entre las dos un total de 89.776.000 € en subvenciones publicas, y tuvieron unos beneficios de 19.379.834 €. Unos millones que la administración de BeC está malgastando y regalando a estas empresas privadas, en lugar de gestionarlo directamente.
De la misma forma, los trabajadores de TMB autobuses, que vienen luchando contra la precariedad laboral a la que los somete la empresa, vienen incluyendo entre sus principales reivindicaciones la pelea contra el modelo de privatización de los transportes públicos, en concreto el sistema de tranvia. Desde CGT-TMB se ha denunciado en reiteradas ocasiones que sea el erario público el que pague la construcción de la red ferroviaria para después se cedan los derechos de explotación a empresas privadas, como viene pasando desde hace años. Un mecanismo que sólo beneficia a las grandes multinacionales.
Por otro lado, recientemente el Ayuntamiento de BeC ha adjudicado el servicio de atención domiciliaria para 2016 y 2017 -por un valor total de 113 millones de euros- a varias empresas privadas. Entre otras a CLECE, empresa del grupo ACS -perteneciente al magnate y presidente del Real Madrid, Florentino Pérez- y a una filial de Sacyr -otra de las mayores constructoras del Estado español junto a la propia ACS-.
Desde el Ayuntamiento se remarca el esfuerzo que están haciendo para poner clausulas sociales en la contratación, pero en ningún caso se habla de municipalizar este servicio, tal y como llevaban en su programa. Sin embargo ni siquiera esas clausaas sociales son una realidad. Las trabajadoras de CLECE se han movilizado en varias ocasiones contra este sistema de contratación a través de subcontratas, por el que las vienen siendo subrogados de una empresa a otra en cuestión de pocos meses y cada vez con peores condiciones laborales y económicas.El servicio de teleasistencia también saldrá a concurso para el periodo 2017-2019 con una dotación de 34,2 miliones.
En ambos casos se trata de concesiones que caducan y que por tanto no hay traba alguna para que estos servicios pasaran a ser municipales de nueveo. Pero el Ayuntamiento de Barcelona se niega a mover ficha en este dirección.
Mucho menos sobre la remunicipalización de Aigües de Barcelona y los servicios de parques y jardines. Los trabajadores de ’Parcs i Jardins’ ya han denunciado el incumplimiento del gobierno de Colau por incumplir sus compromisos al no haber reemplazado 35 bajas por jubilación y reclaman las municipalización de este servicio. Por otro lado, los trabajadores de Barcelona televisión -BTV- han denunciado reiteradamente la subcontratación de parte del trabajo a empresas externalizadas.
La negativa del gobierno de BeC a municipalizar estos servicios supone tener que pagar los beneficios de las empresas privadas que los gestionan. Estos beneficios acarrean un gasto extra para la administración y una transferencia directa de dinero público a manos privadas. Además, las empresas privadas para mantener los beneficios empeoran y precarizan las condiciones laborales de los trabajadores. De momento, BeC se ha limitado a proponer estudios sobre la municipalización de cara al 2017, pero mientras tanto va adjudicando los servicios a empresas privadas.
Colau ha dicho por enesima vez que quiere acabar con este problema. Sin embargo, sus palabras no pasas de delcaraciones de intenciones sobre como gestionar los servicios públicos de forma eficaz mediante la municipalización y acabar con la precariedad que sufren estos sectores. Sus hechos, van en otra dirección, y en la práctica se situan al lado de las grandes empresas a las que sigue concediendo contratos millonarios.