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Red Internacional
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Mapuche. Beatriz Sánchez, los camioneros ¿y Santiago Maldonado?

La Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC) y Chile Transporte y el Gobierno de la Nueva Mayoría, han alineado sus criterios para hacer frente a la situación de la Araucanía. Apuntan a fortalecer la represión estatal implementando una serie de mecanismos como el denominado “delegado presidencial”, figura que fue respaldada por Beatriz Sánchez, aunque añadiendo que para ella éste podría “incentivar en la zona esta mesa de diálogo que lleve a un acuerdo, a un avance”.

Juan Valenzuela

Juan Valenzuela Profesor de filosofía. PTR.

Viernes 8 de septiembre de 2017

El acuerdo entre el gobierno y los empresarios camioneros es reaccionario. El petitorio del gremio -según informó días atrás 24horas- incluía puntos como la conformación de una “unidad de investigación y persecución penal a cargo de un grupo de élite compuesto por Carabineros de Chile, la policía de investigaciones y el Ministerio Público para las regiones afectadas” -en sus términos- de “terrorismo”; vigilancia policial en los aparcados de camiones; una modificación a la Ley Antiterrorista; entre otros puntos. Parte de ese "set" era la petición de un delegado presidencial “por tiempo indefinido, para enfrentar la quema de camiones en el sur de nuestro país, y el robo de camiones y sus cargas en las rutas de Chile.”

Manifestando su satisfacción con la disposición gubernamental, el presidente de la CNTC, Sergio Pérez, aseguró que "el gobierno aprobó el 100 por ciento de nuestro petitorio”. Por esta razón los camioneros suspendieron la movilización que originalmente estaba programada para el miércoles 6 de septiembre.

Qué dice la candidata presidencial del Frente Amplio

Y justo cuando empresarios y gobierno comienzan a alinearse para implementar un plan represivo en la Araucanía, Beatriz Sánchez, que declara estar en contra de un enfoque represivo, emitió unas nada afortunadas declaraciones. ¿Dónde? En el ciclo “Desayunos de Coyuntura” organizado por la Cámara Nacional de Comercio, según informó La Nación marcando que “hemos venido repitiendo una receta de los últimos 10 o 15 años, sin ningún tipo de cambio en la situación.” Pero su declaración dejó al menos una puerta entreabierta a la conclusión de que falta una actuación coercitiva estatal más eficiente: “creo que hay muchos hechos de violencia que son gravísimos que se investigan, pero hay pocas personas cumpliendo condenas a propósito de esos actos de violencia (…) Hay efectivamente un tema de capacidad de investigación, de falta de operatividad para encontrar a los responsables de la violencia, que genera temor entre los comerciantes afectados de la zona. Creo que venir repitiendo la misma receta, que es enviar más carabineros a la zona y delimitar el conflicto más bien en el área judicial-policial, no es lo que va en rendir frutos”. En resumen: más carabineros no, pero sí mejor investigación, más condenas y capacidad de encontrar a los responsables de la violencia. Pero ¿no son los mismos empresarios los responsables de la violencia?

Beatriz Sánchez y el Frente Amplio pretenden darle salida a la situación en la Araucanía por medio de un acuerdo: “nosotros planteamos un cambio que definitivamente tiene que ser político, tiene que haber un diálogo abierto en la zona con todos los involucrados para tratar de llegar a un acuerdo, a un punto de avance común.”

Por supuesto que en cualquier conflicto las partes enfrentadas, en determinadas circunstancias, pueden requerir parlamentar, como atestigua el propio conflicto histórico de la Araucanía. Pero el diálogo no puede resolver ningún conflicto cuando hay grandes intereses antagónicos en juego. Por ejemplo, sería iluso esperar que, por medio de un acuerdo, los grandes grupos capitalistas Angelini o Matte, acepten ceder sus hectáreas a las comunidades y que el Estado chileno acepte que el pueblo mapuche desarrolle instancias de autodeterminación para decidir su futuro abriéndose a la posibilidad del camino propio y a una vasta injerencia sobre el territorio histórico. Es el sector más concentrado de la burguesía el que se beneficia con la explotación forestal -una de las ramas que más afecta a las comunidades mapuche incluso a través de repercusiones ecológicas producto de las plantaciones de pino y eucaliptus- y el Estado chileno en buena medida se basa en la expoliación a los mapuche que dio un salto a fines del siglo XIX con la ocupación del Ejército chileno.

¿Dónde está Santiago Maldonado? La pregunta que recorre el mundo

En este momento lo que necesitamos, más que saludar la propuesta de los camioneros o llamar a mesas de diálogo con los mismos que piden más vigilancia policial y endurecer la Ley Antiterrorista, es una fuerte campaña contra la criminalización al pueblo Mapuche, que ponga en movimiento las fuerzas de la clase trabajadora y la juventud internacionalmente y que sirva de punto de apoyo a la lucha que realiza el propio pueblo Mapuche.

Creemos que esta campaña debe tomar la demanda por la aparición con vida de Santiago Maldonado, joven activista que solidarizaba con el Pu Lof de Cushamen en Argentina, recientemente desaparecido por la Gendarmería de ese país. Esta causa ya se ha hecho internacional abriéndole una crisis al Gobierno de Macri. Beatriz Sánchez, aprovechando la expansión del radio de llegada de sus ideas y figura política, podría tomar en sus manos la demanda por la aparición con vida de Santiago Maldonado. Dado el peso que tiene, con independencia de los resultados electorales y sin que esto para nosotros signifique un apoyo político, es indudable que si impulsara con fuerza esa demanda, esta cobraría una gran visibilidad, lo que contribuiría a potenciar la exigencia en Argentina y sería un factor para combatir el clima de criminalización que también en Chile el gobierno y los empresarios quieren sembrar con respecto a la cuestión Mapuche. ¿Acaso

En Francia, en el Estado Español, en los Estados Unidos, en Chile, en Brasil, en México, la imagen del rostro del joven activista que lleva más de un mes desaparecido, irrumpe en marchas y esquinas, recordando como todavía las maquinarias estatales ayudan más bien a proteger los intereses de un Benetton que un supuesto “interés general”.

Paris

Madrid, en las afueras de la Embajada Argentina

Si en Chile tenemos a empresarios forestales o latifundistas implicados en casos brutales de represión en connivencia con el Estado y los gobiernos -como ocurrió en el anterior gobierno de Bachelet con Matías Catrileo o como ocurrió con el joven Manuel Gutiérrez bajo Piñera en otro contexto- en Argentina este grupo italiano el que protagoniza la alianza con el Estado y el gobierno buscando sembrar el terror en las comunidades mapuche. Una alianza que tambalea ante las recientes movilizaciones y testimonios que desmontan las mentiras que venían sembrando los medios de prensa y el Gobierno derechista de Macri, tan admirado por Piñera. La tesis de que Gendarmería sabe, de que el Gobierno es responsable directo, se instala en amplios sectores de masas al otro lado de la Cordillera. Si en Chile impulsamos la pelea por la aparición con vida de Santiago Maldonado, contribuimos también a enfrentar al Gobierno chileno y a los capitalistas locales que quieren sembrar la criminalización del pueblo Mapuche, con procesos escandalosos como el Celestino Córdova y una constante invocación de la Ley Antiterrorista.

En Argentina, el Partido de Trabajadores Socialistas, el PTS en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, viene impulsando una fuerte campaña por la aparición con vida de Santiago Maldonado, y desde las páginas de La Izquierda Diario se ha hecho un minucioso trabajo periodístico para evidenciar la represión y desmentir a los grandes medios de prensa y a los poderes que negaban a priori cualquier tesis que involucrase a Gendarmería. Quienes militamos en el Partido de Trabajadores Revolucionarios queremos que las páginas de La Izquierda Diario en Chile, como parte de una Red Internacional de Diarios, las candidaturas anticapitalistas de Antofagasta y Santiago, con destacadas figuras obreras y estudiantiles, estén al servicio de esta campaña por la aparición con vida de Santiago Maldonado.

Creemos que esto es parte de construir la unidad entre la juventud, los trabajadores, las mujeres y el pueblo Mapuche con un programa anticapitalista que expropie a los grandes empresarios como Matte y Angelini y que ponga los recursos forestales bajo gestión de trabajadores y comunidades mapuche. Sin enfrentar esos grandes intereses que fueron beneficiados con la dictadura pinochetista y la Concertación con el Decreto 701, terminaremos sembrando la ilusión de que “sólo falta que nos sentemos a conversar” mientras al otro lado de la Cordillera un Gobierno hace desaparecer a un joven de 28 años, sólo por solidarizar con la causa Mapuche. No permitamos que Piñera crea que podrá hacer lo mismo. Aparición con vida de Santiago Maldonado. Macri es responsable. En cualquier lugar del mundo, nuestras vidas valen más que sus ganancias.


Juan Valenzuela

Santiago de Chile

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