El pasado viernes, trabajadores de Zanon y artistas, junto con la comunidad educativa, se dieron cita en las puertas de la Escuela Superior de Bellas Artes de Neuquén para manifestar su repudio a las pintadas fascistas y misóginas contra las gestiones obreras y sus defensoras y en favor de la plena libertad al arte.
Miércoles 7 de diciembre de 2016 12:11
Como reflejamos en este medio durante las últimas semanas las intervenciones en las paredes de la escuela en apoyo al pedido de renovación tecnológica fueron atacadas con insultos machistas y pintadas de cruces esvásticas. Frente a esto, desde el centro de estudiantes organizó un acto y una muestra en repudio. Reproducimos parte de las declaraciones de quienes tomaron la palabra
Julia Hernández declar´: “consideramos que no es un hecho personificado, ni aislado, sino como un avance del lenguaje vacío, insípido que se abre paso sobre toda obra que hable de la vida de la clase trabajadora, del arte del pueblo, quitándonos murales como los de Elisa Algranati en el paredón de la ciudad deportiva, cambiando a la memoria de los 43 normales de Ayotzinapa “desaparecidos”, intercambiándolos por siluetas negras y una propaganda a la ciudad deportiva. Tampoco olvidamos el mural en la facultad de humanidades, de la misma artista, el que hacía referencia a los 30000 compañeros y compañeras desaparecidos en la última dictadura militar, el cual fue recubierto de escombros, dejando a las paredes calladas, frías, enfrentadas a un basural”.
Agustina Zalazar del centro de bellas artes afirmó: “como estudiantes de arte y futuras docentes consideramos que nuestra practica artística no puede separarse de la realidad social, donde las que transitamos día a día en la institución somos madres, trabajadoras precarizadas que padecemos los ajustes y tarifazos de los gobiernos. Reivindicamos ese tipo de arte, el que denuncia y se desarrolla junto al pueblo trabajador, contradiciéndose con la lógica de la academia que pretende un arte vacío y sin contenido separándonos de nuestra cotidianeidad de mujeres que sufrimos el machismo, de estudiantes que no llegamos a fin de mes pagando la carrera y los pasajes de colectivos”.
“Estamos en una escuela con una historia que refleja como los gobiernos de las patronales no ven la necesidad que tenemos de mamar arte, teniendo como inicio un edificio en una ex funeraria, para luego ir a una lechera abandonada, consiguiendo el edificio después de veinte años de lucha, y aun sin finalizar” relató Marta Such.
Desde la secretaria de la mujer y la diversidad sexual señalaron: “tomamos las reivindicaciones de los centros de estudiantes combativos, independientes de las autoridades y los gobiernos que luchamos junto a los y las trabajadoras cuestionando de raíz esta sociedad que el estado capitalista por medio de sus instituciones, legitima y profundiza las desigualdades sociales, la opresión a los únicos capaces de embellecer el mundo.
Frente al escenario de ataque a los trabajadores, mujeres y juventud seguiremos luchando y organizándonos por la total libertad al arte, por la unidad obrero estudiantil defendiendo a Zanon y las gestiones obreras, siendo ese hilo rojo conductor donde nuestro horizonte es subvertir el orden de las cosas, sin oprimidos ni explotados”.
También tomaron la palabra desde el sindicato ceramista, Andrés Blanco, la rectora de la escuela Silvina Olivares y el diputado del PTS FIT Raúl Godoy quien señaló “Lo que les molesta de Zanon, y por eso es la esvástica sobre el mural, es la idea libertaria que tuvo y tiene la lucha de Zanon. La idea de romper el muro de una fábrica fundada en la dictadura militar en la que entraron decenas de adres de plaza de mayo con sus pañuelos, de romper esos muros que habían hecho los gobiernos y la burocracia sindical para aislar de la fábrica la lucha de las madres, de los organismos por los 30 mil desaparecidos. Pero los obreros y obreras de Zanon rompimos ese muro, rompimos esos candados y entraron las madres, entraron las comunidades mapuches con los que también estrechamos lazos fuertísimos. Por eso lo que hoy atacan son las ideas libertarias. Compañeros y compañeras, vale la pena resistir. No le tenemos miedo a nada. Nosotros ya probamos lo que es la libertad. Ya probamos lo que es romper los candados, tomar una fábrica y ponernos a laburar. Ya abrimos precintos de gas con causa judiciales y avanzamos. Ya probamos lo que es la unidad obrero estudiantil, la unidad de la fábrica con la comunidad. Los que ya probamos la libertad transmitámoselo a las nuevas generaciones y digámosle que sí se puede. No sólo se puede, tenemos que hacerlo. Este tipo de ataques con esvásticas a un mural de artistas que apoyan esta lucha libertaria, lo único que hace es reforzar nuestra militancia. Y el llamado es a fortalecer nuestras organizaciones, a ponernos de pie, a decirles que no pasarán por la escuela de Bellas Artes, no pasarán por Zanon y no van a pasar por los derechos de los trabajadores. Por eso nuestra respuesta es contraponer una gran fuerza militante para liberarnos de toda explotación y opresión a la que nos quieren someter con persecuciones, presiones políticas e ideológicas. Vamos a derrotar estos ataques grandes objetivos. Por la independencia del arte para la revolución; la revolución para la liberación definitiva del arte. Ni un paso atrás”
Entre quienes expusieron había obras de estudiantes de la escuela como Sol y Hafrika, Juani Gomez, Juli Berenjena, Yesi Calabaza, Ivon Solar, Franco Solís, Flor Saraco, cerámicos del certamen latinoamérica arde, poesías y pegatinas de Marina Parra.