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Crisis de la Iglesia. Bergoglio se lava las manos y saca a Errázuriz de su círculo de consejeros

El Papa Francisco dejó fuera del Consejo de cardenales a los obispos, Francisco Errázuriz, George Pell y Laurent Monsengwo, acusados por abuso sexual y encubrimiento, alegando avanzada edad y término del periodo de nombramiento, sin referirse a los delitos cometidos por los prelados.

Jueves 13 de diciembre de 2018

Muchos recordarán el escándalo que se generó durante la visita del Papa Francisco a Chile, a causa de la asistencia del obispo Juan Barros acompañando a la máxima autoridad de la Iglesia Católica. Este revuelo se debió a las acusaciones contra Fernando Karadima por delitos de abuso sexual cometido sistemáticamente hace años. Los delitos estaban prescritos, sin embargo, se destapaba una de las crisis más importantes para la Iglesia en Chile y Latinoamérica.

La respuesta que la Iglesia dio a los jóvenes y las medidas que tomó contra Karadima fueron, por decir lo menos, insuficientes. Una vida de oración y penitencia en un hogar de ancianos católico el año 2011, luego de haber ocultado 7 años las denuncias de los feligreses en su contra.

Este año, Francisco, quien durante su visita al país entregó todo su apoyo a Barros, pronto reaccionó a la oleada de críticas que se abrían desde adentro y desde afuera y, entonces, envió a sus expertos en acusaciones de abuso al interior de la Iglesia a investigar la relación que tenían obispos chilenos, Francisco Javier Errázuriz entre ellos, con los delitos que el ex cura Fernando Karadima había cometido.

Mientras la Santa sede intentaba calmar la oleada que levantaban en Chile las acusaciones por encubrimiento de los casos de abuso que aparecieron contra Karadima a renombrados obispos nacionales, a nivel internacional comenzaron a salir a la luz más acusaciones por abuso sexual a clérigos de alto rango, en Australia George Pell y Laurent Monsengwo en República Democrática del Congo.

La Iglesia Católica comenzaba a sufrir una de sus mayores crisis en el último tiempo, con muy baja aprobación y legitimidad. Una de las instituciones con mayor influencia política y económica a nivel internacional no ha podido contrarrestar su crisis, y las críticas se le han abierto por distintos casos, debido a los evidentes casos de encubrimiento, pero también por su conservadurismo prehistórico que se vio expresado cuando Bergoglio movió sus piezas para que el Senado de Argentina rechazara el proyecto de aborto legal, que ha llevado a una gran campaña por la separación de la Iglesia del Estado y la apostasía de cientos de personas a esta institución.

La medida que acaba de tomar la Iglesia es parte del mismo escándalo que viene levantándose hace años en esta institución que cada día está más sucia. En un momento estratégico, apartó del Consejo de Cardenales del Papa a ministros que habían sido acusados por encubrimiento o por abuso sexual, usando excusas como la duración de sus cargos y la edad avanzada de algunos de ellos. En la reunión que se tomó esta decisión, además, se discutió la contención de los costos de la Santa sede respecto a la “protección de menores”, hecho que demuestra cómo la Iglesia se prepara para lavar sus manos sin responder a los miles de mujeres, niñas, niños y jóvenes que han sufrido los abusos de los altos párrocos de la Iglesia.


Tamara Medina Linco

Estudiante de Castellano en el ex Pedagógico y militante de Vencer