La Izquierda Diario TV entrevistó a Bhaskar Sunkara, editor de la revista Jacobin, sobre el triunfo de Trump, las perspectivas políticas y la situación de la izquierda y la clase obrera en Estados Unidos.

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Jueves 10 de noviembre de 2016 10:52
Bhaskar Sunkara: “La revitalización de la izquierda vendrá junto con la de la clase obrera” - YouTube
La Izquierda Diario TV entrevistó a Bhaskar Sunkara, editor de la revista Jacobin, sobre el triunfo de Trump, las perspectivas políticas y la situación de la izquierda y la clase obrera en Estados Unidos.
Yo creo que el Partido Republicano está más fragmentado que el Partido Demócrata, y que los demócratas van a poder montar cierta oposición a Trump. Los demócratas van a usar el liderazgo de Obama, que es bastante popular, para hacer esto durante los próximos cuatro años.
En el Partido Republicano hay fisuras muy profundas. Incluso George W. Bush dijo que no podía votar a Trump. Toda una generación de líderes y antiguos candidatos a presidente del Partido Republicano repudiaron a Donald Trump, entonces creo que el partido está muy dividido.
Yo diría que con el Tea Party, los republicanos ya habían permitido que los locos dirigieran el manicomio en 2012. Y creo que con el fenómeno Trump, esta gente que fue alentada bajo las órdenes de la política neoliberal esencialmente llega al poder con una plataforma muy distinta.
Y eso es bastante inusual, que el partido dominante del capital, el Partido Republicano, sea dirigido ahora por alguien que no representa directamente sus intereses sectoriales particulares.
Todos los sectores importantes del capital de EE. UU. apoyan a Clinton, entonces es realmente increíble estar viendo el triunfo de Trump.
Todo grupo de electores progresistas en este país, todo sindicato, todo grupo por los derechos de inmigrantes, todos los grupos de votantes de centroizquierda apoyaron a Hillary Clinton. Todos los sectores más importantes del capital apoyan a Hillary Clinton, pero, sin embargo, esta coalición de Trump, construida sobre las espaldas de lo que llamamos la pequeña burguesía logró ganar. Es una hazaña increíble.
"El orden y el contexto internacional se mantendrá"
Los mecanismos internos del Departamento de Estado, del Servicio Exterior, de las organizaciones centrales de inteligencia… Ninguna de estas instituciones se verá perturbada profundamente.
Podrían girar más hacia políticas favorables a la rendición extraordinaria y a la tortura. Podrían tener una línea menos dura que la que tendría Clinton en Siria, pero creo que el orden general en el contexto internacional se mantendrá.
Creo que se podrían ver ciertos retrocesos en relación con el trato y las relaciones con Irán y en las aperturas hacia Cuba que ha impulsado Obama.
Eso va a ser profundamente negativo. Pero en general, no estoy preocupado por una política exterior nueva y más beligerante.
"Necesitamos desarrollar una política a la izquierda del liberalismo"
Creo que la gente está abierta a otras alternativas. Creo que esto fue lo que planteó Sanders, que no fue la democracia lo que falló, sino todo lo contrario.
Necesitamos construir una nueva política democrática que pueda tener eco
entre las masas populares, como lo hizo el programa de Sanders.
En otras palabras, el Partido Demócrata de hoy puede ofrecer inclusión social, pero no ofrecerá nada que requiera que el capital pague más en impuestos o pierda parte de su poder.
El demócrata partidario de Sanders surgió y presentó una tendencia viable contra el trumpismo. Creo que el liberalismo del centro nos ha fallado y necesitamos desarrollar una política a la izquierda del liberalismo.
"La revitalización de la izquierda tiene que ocurrir a través de la revitalización del movimiento obrero"
Dicho eso, no creo que la situación beneficie a la izquierda. No estoy bailando sobre la tumba del liberalismo. Creo que la derrota de ayer es una derrota para todas las fuerzas progresistas, incluso para los que estamos muy a la izquierda de Hillary Clinton.
La izquierda de EE. UU. apenas existe. No tenemos infraestructura ni ninguna forma real de responder. Esencialmente, la izquierda de EE. UU., es la campaña de Bernie Sanders, a través de otros movimientos sociales recientes…
Y no se debería exagerar las dimensiones de los movimientos como Occupy o Black Lives Matter. Creo que a veces se exageran en la prensa y en la izquierda internacional.
Hemos visto con Sanders y con estos movimientos sociales que tenemos el potencial de una mayoría social. De hecho, cuando podemos expresar nuestras ideas, por lo menos con una plataforma democrática amplia, la mayoría de los estadounidenses está de acuerdo con nosotros.
La mayoría prefiere esa política a la política de odio y miedo y todo lo demás que ofrece Trump. Entonces, ésa es la buena noticia. La mala noticia es que en cuanto a la infraestructura, a los partidos y a las organizaciones, la izquierda está totalmente desconectada de la base social.
El único vehículo que tenemos para llegar a las masas populares, la única fuerza con las dimensiones y los recursos para hacerlo es el movimiento obrero, que en Estados Unidos, por supuesto, es notoriamente burocrático y está desconectado de la presión de las bases. Sé que suena muy trillado, pero creo que parte de la revitalización de la izquierda tiene que ocurrir a través de la revitalización del movimiento obrero y de las luchas de la base, y con acciones que construyan una base para la izquierda en las comunidades de la clase trabajadora.
Ahora no tenemos eso. Entonces, fundamentalmente, creo que los demócratas partidarios de Sanders son un grupo al que deberíamos apuntar, al que deberíamos movilizar y organizar. Creo que existe y que nuestras ideas tienen una mayoría potencial en este país, pero no creo que estemos bien posicionados para llegar a esa gente enseguida.