El presidente tuiteó que quiere que la final se juegue con hinchas visitantes. Desde el entorno de Rodríguez Larreta primero lo rechazaron, finalmente accedieron. Fútbol, negocios y violencia.
Viernes 2 de noviembre de 2018 10:55
Lo que vamos a vivir los argentinos en unas semanas es una final histórica. Le pedí a la Ministra de Seguridad que trabaje con la Ciudad para que el público visitante pueda ir, dijo Mauricio Macri por redes sociales. Es que los sábados 10 y 24 Boca-River, River-Boca, jugarán una histórica final de la Copa Libertadores.
Lo que vamos a vivir los argentinos en unas semanas es una final histórica. También una oportunidad de demostrar madurez y que estamos cambiando, que se puede jugar en paz. Le pedí a la Ministra de Seguridad que trabaje con la Ciudad para que el público visitante pueda ir.
— Mauricio Macri (@mauriciomacri) 2 de noviembre de 2018
El tuit primero generó polémica dentro de las huestes del oficialismo. Martín Ocampo, ministro de Seguridad porteño, salió a aclarar que "todavía no están dadas las condiciones" para la vuelta de los visitantes.
Así comenzó un contrapunto que duró unas pocas horas. Recordemos que en el gobierno porteño hay importantes dirigentes del club de Nuñez como Diego Santilli. En ese breve lapso, la Ministra Bullrich, siempre dispuesta a ponerse al frente de hidrantes y cuerpos de infantería, habría comenzado a delinear un megaoperativo con todas las fuerzas de seguridad ante las “hipótesis de conflicto”.
El debate deja de lado una realidad: la violencia en el fútbol lejos está de acotarse a las peleas entre hinchas rivales. En los Boca-River el último antecedente, trágico, fue el 30 de abril de 1994. La realidad es que la mayoría de los hechos de violencia son dentro de las propias hinchadas de los grandes clubes, que manejan millonarios negocios amparados por la dirigencia. Entre ellos Macri, Angelici, D’Onofrio y Santilli. Las últimas muertes en las hinchadas de Boca y River fueron todas por peleas entre fracciones de las mismas barras. Desde el caso de Gonzalo Acro (River) a los del “Oso” Pereyra o Marcelo Cejas (Boca), por nombrar solo algunos. La policía misma aparece muchas veces involucrada en los negocios y en los “ajustes de cuentas” con zonas liberadas.
En el segundo lugar de la violencia en el fútbol sigue justamente la provocada por las fuerzas de seguridad contra los hinchas, que ha registrado muertes en los últimos años, sobre todo en partidos del interior.
Finalmente Macri confirmó a Radio La Red que habrá acuerdo y el clásico "va a ser con público visitante. Ya hablé con el jefe de Gobierno, esto es un hecho excepcional y acordamos que sí va a ir el público visitante".
Para muchos simpatizantes será una alegría poder presenciar un partido con las dos hinchadas. De hecho en los últimos años hubo superclásicos con las dos parcialidades. Con el folklore de los colores, el duelo de cantos y todos los condimentos que tiene el fútbol como pasión popular. Pero la demagogia de Macri, que ve en la propuesta quizás una forma de “cambiar de tema” o recuperar una centésima de “imagen”, y el espíritu militar de Patricia “Rambo” Bullrich, no sabemos donde puede terminar todo esto.
Esperemos que primen las gambetas y el "duelo de cantos".
Comunicado del Ministerio de Seguridad
A partir de una propuesta del presidente de la Nación, Mauricio Macri, los equipos de los ministerios de Seguridad de la Nación y de la Ciudad de Buenos Aires están trabajando de forma conjunta en la evaluación de las medidas necesarias que permitan la concurrencia de público visitante en la histórica final de la Copa Libertadores de América que disputarán Boca y River. Estos partidos del certamen continental revisten un carácter excepcional, por lo cual estas decisiones no generarán modificaciones en el ámbito local.
En ese marco, hoy por la mañana se concretó una reunión en la sede del Ministerio de Seguridad de la Nación, encabezada por la ministra Patricia Bullrich y su par de la CABA, Martín Ocampo. También participaron el jefe de gabinete porteño, Felipe Miguel, el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, y el subsecretario de Políticas de Seguridad e Intervención Federal, Darío Oroquieta.
Los funcionarios abordaron las medidas necesarias tendientes a promover la concurrencia del público visitante, convocando a trabajar a los presidentes de los clubes, futbolistas, hinchas, periodistas y a todos los referentes de la sociedad en la construcción de una cultura de la paz.