El conteo oficial de votos avanza lentamente. El Tribunal Supremo Electoral no pudo publicar datos oficiales del 70% de las urnas en la misma noche del domingo y anunció que los resultados finales serían conocidos hasta el 24 de octubre. Entre otras razones, debido a dificultades técnicas y a la demora en reunir todo el material de las áreas rurales. Según La Razón (14/10), la misión de observadores de la OEA calificó de “extremadamente lento” el recuento oficial.
Martes 14 de octubre de 2014 01:14
Los resultados oficiales parciales del TSE sobre el 42,5% de las urnas en la noche del lunes eran los siguientes: MAS 53,70 %; UD 30,33 %; PDC 11,52 %; MSM 2,39 % y PVB 2,05 %. Entre tanto, se registraban votos blancos 1,76 % y votos nulos 3,80 %.
Es previsible que el conteo de las urnas del área rural aumente la diferencia a favor del MAS, acercándose a las estimaciones de “boca de urna” de IPSOS y del propio gobierno (alrededor del 60% para el MAS, un 25% para UD). Sin embargo, estos datos parciales, podrían estar anticipando que la ventaja de Evo Morales en las áreas urbanas sería menor a la esperada. Además, el oficialismo parece haber bajado el porcentaje en sus bastiones históricos del Occidente, como en La Paz, Potosí y Oruro, mientras ha avanzado en el Oriente, imponiéndose a nivel nacional en 8 de los 9 departamentos (en Beni ganó UD).
Según las estimaciones provisionales, la nueva Asamblea Legislativa Plurinacional se compondría con 108 legisladores para el MAS (24 senadores y 84 diputados); mientras que Unidad Demócrata obtendría 45 legisladores (11 senadores y 34 diputados) y el Partido Demócrata Cristiano 11 (un senador y 10 diputados). De confirmarse esta distribución de curules, el gobierno tendría mayoría de dos tercios en Senado pero no en Diputados (precisaría al menos 88, faltandole quizás 4 para alcanzar los dos tercios). Evo fijó ese objetivo desde el inicio de la campaña, pues le permitiría plena libertad en materia legislativa e incluso, plantear una reforma de la Constitución que habilite una nueva reelección (tema que aunque las urnas no se han enfriado todavía, ya comienza a rondar los análisis y comentarios políticos de opositotes y masistas).
Por ello, un objetivo central del MAS en estas elecciones (los dos tercios) aún está pendiente de verificación pese a los anuncios del propio Evo.
Triunfos en Oriente; ¿leve descenso en Occidente?
El nuevo mapa electoral muestra que la antigua polarización entre un occidente pro-MAS y una derecha autonomista atrincherada en Oriente está rota.
En efecto, el MAS subió sus porcentajes y ganó por primera vez en elecciones generales en Santa Cruz y Pando. En los comicios de 2009 el MAS ganó enTarija con un 51,09% de votos, pero quedó segundo en Pando, Santa Cruz y Beni. Ahora se impuso en Santa Cruz (donde pasó de un 40,9 % a quizás el 50%), y en Pando, donde saltó al 53%. En Beni, venció UD (51,2%) gracias a su candidato a vicepresidente, Suárez, empresario y dirigente autonomista de este departamento, pero el MAS subiría del 37,6% a un 42%.
Cabe destacar el triunfo histórico en Santa Cruz, donde se quebró la antigua hegemonía de la derecha autonomista. No sólo porque el MAS amplió su influencia en sectores populares y campesinos, desde sus viejos bastiones de migrantes como la región de San Julián o el populoso Barrio 3000 en la ciudad de Santa Cruz a amplios sectores del interior “camba” y franjas de la clase media urbana, sino también por los pactos tejidos con las élites empresariales del departamento. No sin inquina reconoce esto el tradicional diario local El Deber. Según éste “La campaña oficialista fue mucho más intensa en el oriente, donde se favoreció por algunos vacíos de poder y liderazgo. Las alianzas con cívicos, empresarios y líderes locales rindieron frutos” (14/10). Evo se acercó al alcalde cruceño Percy Fernández -un populista de derecha al que llaman “mano larga” por su machismo- e incluyó a sectores provenientes de la Juventud Cruceñista y hasta de ADN (el viejo partido banzerista).
Pero al mismo tiempo, datos preliminares a “boca de urna”, parecían indicar cierto descenso porcentual de la votación por el MAS en el Altiplano. En La Paz, el oficialismo recibiría un 69% de los sufragios emitidos, un 105 menos que en 2009 (cuando obtuvo el 80,28%). Igual tendencia expresarían Oruro (un 65%, descendiendo del 79,46% de 5 años atrás) y en Potosí (con smilra tendencia).
Si esta tendencia se confirma su triunfo seguiría siendo muy holgado, pero esa baja en bastiones históricos del masismo, pese a alianzas como la tejida en Potosí con René Joaquino, una figura de “centro”, podría estar reflejando menores expectativas en sectores populares así como algunos fraccionamientos locales, más que una recomposición de la derecha.
Entre tanto, el triunfo del MAS ha sido reconocido sin ambages por la oposición, y mientras Evo llamó a los opositores a contribuir desde el Parlamento, convocándolos a trabajar juntos por Bolivia; Doria Medina anticipó que su rol será de “oposición constructiva”. Por su parte, los empresarios reconocen con tranquilidad el resultado, no se sienten amenazados por el “proceso de cambio” y más bien, piensan seguir ganando sin problemas bajo la política económica de Evo.
Si bien las elecciones no arrojaron grandes sopresas y Evo confirma su “reelección anunciada”, habrá mucha tela que cortar para el análisis económico, social y político en los próximos días.

Eduardo Molina
Nació en Temperley en 1955. Militante del PTS e integrante de su Comisión Internacional, es columnista de la sección Internacional de La Izquierda Diario.