En el marco de la reunión del Prosur Piñera realizará un almuerzo con el mandatario brasileño. La oposición se ha restado de la instancia por motivos políticos, sin embargo, sectores comparten una política intervencionista en Venezuela.

Daniel Vargas Antofagasta, Chile
Jueves 21 de marzo de 2019
Jair Bolsonaro llegará este jueves a Chile para sumarse a la cumbre Prosur que se realizará este viernes 22 de marzo y que contará con la participación de Iván Duque (Colombia), Mauricio Macri (Argentina), Lenín Moreno (Ecuador) y Mario Abdo (Paraguay) entre otros.
En el marco de su visita el presidente Sebastián Piñera organizó un almuerzo junto al mandatario extendiendo cerca de 90 invitaciones a políticos, empresarios y parlamentarios.
Sin embargo, diversos representantes de la "oposición" manifestaron que se restarán de la cita, lo que el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Ampuero, consideró un desaire “a uno de los principales socios y aliados de Chile y, en este sentido, no se trata de darse gustitos personales".
Desde las presidencias del Congreso, tanto Jaime Quintana (del PPD), como el DC Iván Flores, señalaron que se restarían de la cita. Quintana indicó que "en la reunión con el presidente de Brasil no vamos a participar. Ese día me corresponde estar en la región, es el día sábado, pero también hay una decisión política".
Por su parte, el reciente electo presidente de la Cámara de Diputados, Iván Flores, declaró que “fue la oposición la que me eligió finalmente y sumadas las dos cosas, mi visión del respeto a los derechos humanos y además la representación de la oposición, yo tomé la decisión que tomé"
Asimismo, el excanciller, Heraldo Muñoz (que además es presidente del PPD) adelantó que tampoco asistirá; lo mismo señalaron desde la DC con el llamado de Matias Walker a los parlamentarios de oposición a no participar en la cita.
El problema no es vestimenta con que se reciba a Bolsonaro: el problema es que Chile reciba con honores a un Presidente que ha sustentado su liderazgo sobre la base de un discurso de odio a las minorías. Ningún parlamentario de oposición debe legitimar con su presencia su visita.
— Matías Walker Prieto (@matiaswalkerp) March 18, 2019
Otro que señaló su negativa a participar fue el senador PS Alfonso de Urresti, quien explicó que "no participaré en el encuentro con el presidente Bolsonaro porque es un peligro para la democracia de Brasil y para la región. Es un ultraderechista que puede provocar mucho daño. Mi gesto de desagravio es a Bolsonaro y no al pueblo brasileño".
Desde el Frente Amplio también indicaron que se restarán de la cita. En la coalición la polémica partió con la diputada Maite Orsini. A lo que se sumaron diversas negativas, además de la iniciativa de las diputadas Claudia Mix y Camila Rojas, quienes presentaron una moción para declarar a Bolsonaro como “persona non grata”, además de instar al gobierno a cancelar el acto oficial de éste sábado en honor al mandatario brasileño. En este aspecto Mix señaló que “el Presidente Piñera comete un grave error al inventar con esta rimbombancia a Bolsonaro, se alinea con la ultraderecha del continente”.
Por su parte el diputado Diego Ibáñez, indicó que “Bolsonaro encarna todo lo que el FA no quiere para Chile. Es un presidente transfóbico, antimujeres, que ha llevado a los militares a ser ministros de Estado, que saca a magistrados de justicia para convertirlos en ministros de Estado y que es precisamente lo que Chile no necesita”.
El diputado Liberal Vlado Mirosevic señaló que su negativa se debe a que Bolsonaro “es un líder populista que constituye un peligro para la democracia liberal. Ha hecho del odio y la discriminación su política, política del miedo. No es un buen ejemplo para Chile”.
Sin embargo es curiosa la ubicación de la oposición que, por una parte, se resta del almuerzo con Bolsonaro repudiándole como mandatario, denunciando sus aberraciones homofóbicas, racistas y machistas; pero que, sin embargo, tiene sectores que han manifestado su apoyo a la política de injerencia imperialista de Estados Unidos en Venezuela, coincidiendo con la derecha, como es la DC.
La venida de Bolsonaro, y la celebración del Prosur, ocurren en un escenario en donde la derecha latinoamericana se pone en sintonía con los planes imperialistas en el continente, cuyo primer eslabón es en torno a la crisis en Venezuela, y en esto la oposición ha terminado teniendo una política seguidista de los planes de la derecha regional y el imperialismo estadounidense.
Esta crisis es aprovechada por el imperialismo para buscar intervenir en el país latinoamericano, en donde la oposición chilena comparte esta política con los Bolsonaro y los Macri. Un poco más descafeinada, pero planteando el diálogo entre los sectores de Guaidó y Maduro y abriendo, así, una puerta para el injerencismo de EE.UU. La política de la oposición le hace un flaco favor al pueblo venezolano al proponer un diálogo donde el imperialismo pueda tener palco para plantear una salida a la crisis. Eso no hará nada más que seguir cargando la crisis en la población, quienes tendrán que soportar el peso de los planes imperialistas.
La oposición local puede vestirse de progresista todo lo que quiera ante el aberrante de Bolsonaro, pero es su política la que termina desnudando qué tipo de oposición pretenden levantar.
No basta rechazar la invitación, hay que llamar a un gran rechazo contra el Prosur, Bolsonaro y los planes de la derecha y el imperialismo en Latinoamerica, en base a movilizaciones en las calles, y en unidad entre trabajadores, trabajadoras, movimiento estudiantil, movimiento de mujeres, juventud, pueblo mapuche, entre otros sectores.
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