La pandemia escala críticamente en Brasil producto de la política del gobierno de Bolsonaro y las profundas desigualdades en las que viven las mayorías. El día de ayer registró el mayor número de muertes con mil 179 muertes y mantiene cifras de miles de contagios al día.
Miércoles 20 de mayo de 2020
El epicentro de la pandemia en la región de América Latania se encuentra hoy en Brasil y nivel mundial es el tercer país más afectado después de E.U. y Rusia. Los últimos datos indican un total de 888 nuevas muertes el día de hoy y 19 951 casos de contagio. El total de fallecimientos es de 18 851 y 291 579 contagios.
El costo de las vidas y los contagios, con el sistema de salud saturado sin el equipo médico necesario lo que ha traído la muerte de muchos trabajadores de la salud, miles de contagios y fallecimientos al día y incluidos trabajadores de salud, es la evidencia del fracaso del gobierno de Jair Bolsonaro frente a la pandemia.
Con cinismo, al igual que Trump, Bolsonaro sostiene el implemento de cloroquina e hidroxicloroquina como tratamiento para pacientes con covid-19 cuando ha sido demostrada la muerte por el uso de estos tratamientos:
¿Quién sabe, verdad? Puede que sea un placebo, que no sirvió de nada, pero también puede que dentro de dos años digan que realmente funcionó
dijo en una entrevista al periodista Magno Martins.
Bolsonaro contra las mayorías
El paso de los días y la gravedad de la crisis no ha cambiado la postura de Bolsonaro de continuar con eventos públicos, con las actividades productivas y llamada a los brasileños a ignorar las medidas de confinamiento. A esto se suman los cortes de salarios, despidos y el aumento del poder de los militares.
Debido a que no hay pruebas masivas de covid-19 especialistas estiman que las cifras de muertes y contagios es mucho mayor.
El despido y la renuncia de dos ministros de la Salud, Luiz Henrique Mandetta y Nelson Teich, se dan en el marco de los conflictos internos del gobierno y la crisis política de Brasil, desde la llegada de Bolsonaro a la presidencia.
Bolsonaro, quien desde el principio se refirió al covid-19 como “una gripecita” cuando debía adoptar un plan de emergencia para contener y controlar la pandemia, actúa como un gobierno sembrador de muertes, principal responsable de la situación aguda que están viviendo las mayorías en Brasil.
Si el covid desnudó las profundas desigualdades de cuatro décadas de neoliberalismo, la gestión de los gobiernos para frenar la pandemia, le quitó las máscaras a los presidentes, mostrando la verdadera cara de la llamada democracia capitalista: Bolsonaro es el claro ejemplo de la mentira, el cinismo y el autoritarismo al frente de un gobierno.

Mariana Morales
Socióloga UNAM - Profesora la Facultad de Economía UNAM