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Red Internacional
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14J HUELGA GENERAL EN BRASIL. Bolsonaro tuvo su primera huelga general en medio del escándalo del Morogate

La jornada mostró la enorme disposición que hay en amplios sectores de los trabajadores y de la juventud para enfrentar y derrotar la odiada reforma previsional. También mostró la extensión nacional del repudio.

Sábado 15 de junio de 2019 13:43

Este viernes hubo manifestaciones en las principales capitales de Brasil contra la reforma previsional. En 26 provincias y en el Distrito Federal, en 181 ciudades hubo demostraciones de completo rechazo a los ataques del gobierno y a la reforma previsional. En 111 de ellas hubo un importante paro de servicios, principalmente de transportes.

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La jornada de lucha mostró la enorme disposición que hay en amplios sectores de los trabajadores y de la juventud para enfrentar y derrotar la odiada reforma previsional a nivel nacional.

Sin duda la jornada habría sido aun más fuerte si no fuese por la política divisionista de las centrales sindicales, que con la colaboración de la dirección estudiantil (UNE) buscaron separar a los trabajadores de los jóvenes, además de estar negociando a sus espaldas con sus enemigos, la destrucción de las jubilaciones.

Entre las centrales sindicales oficialistas que apoyan abiertamente la reforma previsional del gobierno, la UGT retiró la convocatoria a la participación de los choferes de San Pablo y de varias capitales. Força Sindical, que también dirige a importantes contingentes de choferes, no retiró la convocatoria pero actuó como si lo hubiese hecho: se alineó con la declaración de su diputado Paulinho, quien había dicho que el objetivo era "deshidratar" la reforma pero dejarla pasar.

Vagner Freitas, líder de la CUT (dirigida por el PT), pidió a sus afiliados que "se queden en casa" en lugar de salir a las calles para hacer una demostración de fuerzas contundente contra el gobierno. Esta central atiende a los intereses de los gobernadores del PT (y del PCdoB) que apoyan la propuesta de la reforma "alternativa" elaborada por el parlamento y quieren aplicarla en sus propias provincias. Asumen para sí la responsabilidad de parte importante de los ajustes neoliberales del gobierno, siendo impotentes para luchar contra ellos.

En algunas capitales importantes, como San Pablo, Curitiba y Recife, los sindicatos de choferes también levantaron la huelga. Sin embargo, sus trabajadores lograron parar los transportes. En Belo Horizonte, las 19 estaciones del subte pararon por completo, al igual que en Recife, Salvador, Curitiba, Londrina y Maringá, los colectivos pararon, muchos en contra de sus direcciones sindicales que actuaron en contra del paro.

Esta disposición de lucha y enfrentamiento a las direcciones burocráticas muestran el potencial de los trabajadores y que hay fuerza para derrotar los ajustes del gobierno.

¿Por qué las movilizaciones no fueron más grandes?

Las centrales sindicales subordinaron la organización de la jornada a las negociaciones que lleva adelante el PT y sus aliados con Rodrigo Maia, el presidente de Diputados, el "gran centro" parlamentario que compone el régimen del "toma y daca" brasileño, y el gobierno de Bolsonaro, para aprobar una reforma previsional "de su gusto". Las direcciones sindicales, no solo las oficialistas Força Sindical y UGT, sino también la CUT y la CTB (dirigidas por el PT y el PCdoB) desarrollan la visión de que la nueva reforma previsional informada por la comisión especial Diputados es una "victoria fruto de la presión sindical".

La versión presentada por el miembro informante de Diputados, Samuel Moreira (PSDB de San Pablo) incluye las modificaciones propuestas por los gobernadores del nordeste, del PT y del PCdoB, para endosar públicamente este enorme ataque a las jubilaciones. Se estima que con los cambios, la fortuna que será desviada de las jubilaciones a los tenedores de la deuda sería de 850 mil millones de reales en lugar de los 1,2 billones propuestos por Guedes y Bolsonaro.

El ataque igualmente es enorme y representa la destrucción de las jubilaciones de millones de trabajadores. En la propuesta presentada finalmente no se modifican los puntos más odiosos que se venían negociando, como la asignación para ancianos que no se pueden mantener ni ser mantenidos por sus familias (BPC) o la jubilación rural. Tampoco se modifica el aumento de la edad mínima jubilatoria, que pasaría a 62 años para las mujeres y 65 años para los hombres, ni el recorte en el monto del a jubilaciones. Solo se patea para adelante el debate sobre la capitalización.

¿Cómo se puede considerar una "victoria" semejante aberración? La reforma previsional, en esta y en las versiones "deshidratadas" de Paulinho de Força Sindical, o de la diputada del PDT Tábata Amaral y de los gobernadores del PT, es brutal contra los derechos de los trabajadores. "Cantar victoria" solo demuestra que las centrales sindicales siguen negociando el futuro de los trabajadores a sus espaldas, con el centro parlamentario y con el presidente de Diputados, alfil de la tramitación de la reforma en el parlamento. El senador del PT por Rio Grande do Sul, Paulo Paim, llegó al absurdo de considerar positivo el nuevo informe de la reforma.

Los trabajadores no necesitan una reforma "alternativa" sino un plan de lucha serio para tirar abajo toda y cualquier reforma.

Es vergonzoso el apoyo de los gobernadores del PT y del PCdoB a la reforma previsional de nación para poder aplicarla en sus provincias, junto con los gobernadores de la derecha. Ante esto, el PSOL, principal partido a la izquierda del PT, tiene planteado romper el bloque parlamentario que tiene con el PT y denunciar esta política.

No se puede separar la lucha económica de la batalla política. Contra los ajustes neoliberales del gobierno y los recortes en la educación, hay que levantar un programa para que sean los capitalistas los que paguen la crisis. Contra la reforma previsional exigimos el no pago de la deuda pública, entre otras medidas.

El Morogate y la debilidad del gobierno

La huelga coincidió con la filtración masiva de mensajes entre el exjuez Sergio Moro y los fiscales de la operación Lava Jato, que muestan la coordinación que hubo en el encarcelamiento del expresidente Lula.

Ante esta crisis abierta con la proimperialista Lava Jato, el Movimiento Revolucionario de Trabajadores que impulsa Esquerda Diario en Brasil expresó que:

Contra esta democracia manipulada por jueces políticamente interesados, exigimos que los jueces sean elegidos por el pueblo y sean revocables en cualquier momento, que cobren como una maestra, sin beneficios extras.

Y agregó que "Para terminar con la fiesta de empresarios y políticos corruptos, que alcanza a todos los partidos dominantes, todos los juicios por corrupción deben ser realizados por jurados populares, aboliendo los tribunales superiores. Defendemos la inmediata libertad a Lula, sin que signifique ningún apoyo político al PT, que abrió el camino al golpe institucional con su estrategia de conciliación con los explotadores".

También consideró que "con el desarrollo de las movilizaciones masivas contra los ataques neoliberales, en medio a la crisis del gobierno con el escándalo de las filtraciones de la Lava Jato, la izquierda tiene que elevar las aspiraciones de las masas, planteando la necesidad de luchar por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, que se contraponga a todo tipo de soluciones bonapartistas, con un programa de consignas democrático radicales, anticapitalistas y antiimperialistas, como el no pago de la deuda pública, la expropiación de los grandes terratenientes y de los principales recursos estratégicos de la economía bajo control popular y otras medidas que respondan a las demandas más sentidas por los sectores más explotados y oprimidos, las mujeres, los negros, las comunidad sexodiversa". Y finalizó:

Una lucha dentro de la que puedan surgir fuerzas para luchar por un gobierno de trabajadores en ruptura con el capitalismo, basado en organismos de democracia directa de las masas.