El objetivo de la iniciativa del diputado del partido Movimiento Autonomista busca congelar las nuevas concesiones a salmoneras en la Región de Magallanes.
Sábado 25 de marzo de 2017
La iniciativa presentada por Boric consiste en modificar un artículo en la actual Ley 18.892 General de Pesca y Acuicultura, “La normativa para la industria salmonera deben adaptarse a las realidades locales. Magallanes posee condiciones climáticas, geográficas y ecosistémicas muy particulares, que la regulación actual no considera y que permiten justificar los escapes o la mortandad de salmones como episodios aislados o de fuerza mayor”, indicó hoy Boric.
Según reporta El Mostrador, esta semana activistas de Greenpeace llegaron en zodiacs hasta las jaulas salmoneras de la empresa Cermaq, perteneciente a la multinacional Mitsubishi para denunciar los desconocidos efectos de la industria salmonera en el medioambiente.
Mauricio Ceballos, Coordinador de Campaña de Greenpeace, señaló al respecto que “Lo que estas empresas esconden es que cada concesión de la industria salmonera aquí en Skyring implica cerca de 900 toneladas de fecas y desechos de los salmones que se depositan anualmente en el fondo del mar. Y, a esta contaminación se agrega el hecho de que estas concesiones usan 500 veces más antibióticos que países como Noruega”.
El diputado Gabriel Boric fundamentó su propuesta en que “mientras no mejoren las condiciones de fiscalización ni existan estudios de capacidad de carga, es necesario que se detenga la entrega de nuevas concesiones en la industria para evitar desastres como el vivido el año pasado en Chiloé”, agregando que su propuesta no implica poner en riesgo los puestos de trabajo del sector: “Lo que sí es peligroso para la estabilidad laboral de esta industria es seguir avanzando con una escala y prácticas que hacen insostenible la salmonicultura en Magallanes en el mediano plazo”, agregó.
Recordemos que el año 2016 se desató una crisis ambiental, política y social en Chiloé producto de la llegada de la “marea roja” que, según denunciaron las y los pobladores de la isla, fue causada por 5 mil toneladas de desechos salmoneros vertidos al mar por la industria del sector.
Sin embargo, no será con leyes que se terminará con este negocio lucrativo de empresarios a costa de la contaminación, y del saqueo a los recursos, sino con la organización y movilización de los trabajadores; cuestión que no es el centro del Frente Amplio, que es más bien la ilusión en reformas parlamentarias desde arriba sin confianza en la movilización independiente de los trabajadores.