En medio de una comparecencia este miércoles ante la Cámara de los Comunes por el escandalo de las "fiestas clandestinas" en su residencia, Boris Johnson anunció que eliminará a partir de la semana que viene la mayoría de las restricciones para el Covid-19.
Miércoles 19 de enero de 2022 12:16
El primer ministro británico, Boris Johnson, anunció este miércoles que la mayor parte de las actuales restricciones por la covid-19 que se aplican en Inglaterra, como el uso de mascarillas o el teletrabajo, "expirarán" a partir del jueves 27 de enero.
El anuncio lo hizo en medio de una sesión en la que se lo interroga sobre las fiestas que se realizaron en la residencia oficial durante el momento más estricto de la cuarentena. El escándalo conocido como "partygate" fue tan grande que muchos de los diputados conservadores de su propio partido piden su cabeza y exigen su renuncia.
Fue en medio de la declaración ante la Cámara de los Comunes de este miércoles que el líder conservador se amparó en los últimos datos que revelan "una bajada en los niveles de infección" para anunciar el fin de las restricciones bajo el argumento de que "la variante ómicron ya ha alcanzado el punto álgido a nivel nacional".
A partir del 27 de enero entrarán en vigor los siguientes cambios:
1) Fin de los pases obligatorios de Covid, aunque las empresas pueden continuar usándolos
2) Ya no será un requisito legal usar una máscara facial, incluso en las aulas para estudiantes de secundaria y en el transporte público, pero aún se recomendará en algunos lugares, como en espacios cerrados o concurridos, particularmente si se entra en contacto con personas desconocidas
3) Finalización del trabajo en el hogar o home office
4) Flexibilización de las restricciones en los hogares de ancianos
Aún seguirá existiendo un requisito legal de autoaislamiento en caso0 de dar positivo de Covid. Johnson además anticipó que "pronto llegará el momento en que (ese requisito legal) pueda eliminarse del todo, al igual que no hay obligaciones legales para que las personas se aislen cuando tienen gripe", que espera que sea el 24 de marzo cuando se levantarían las restricciones por completo.
Esto equivale a considerar al coronavirus como una enfermedad endémica, algo que ya fue insinuado por el Gobierno del Estado español y apoyado por otros países, a pedido de las grandes empresas que quieren volver a una completa normalidad sin ningún tipo de licencia para sus trabajadores, a pesar de que esto no es recomendado por la OMS ni por gran parte de los científicos que temen nuevos rebrotes o variantes y que consideran que aún Ómicron no ha sido suficientemente estudiada.
Esta presión de los empresarios es global y ya llevó a la flexibilización de la cantidad de días de aislamiento en todo el mundo, llegando incluso a levantarlo por completo en el caso de contactos estrechos asintomáticos con el esquema de vacunación completo. En esos casos deberán cuidarse de no participar en lugares cerrados o aglomeraciones pero estaran obligados a ir a trabajar, aunque sea en lugares cerrados, y a hacerlo en transporte público, aunque esté atestado de gente.
El anuncio de Johnson, que va en sintonía con las exigencias de los empresarios y coquetea con los negacionistas y con la vuelta a una "normalidad plena" sin saber las consecuencias, tiene lugar en medio del escándalo por el que varios parlamentarios piden su renuncia.
Partygate
La situación es tal que Johnson tuvo que rechazar este miércoles renunciar ante la sesión de la Cpamara de los Comunes por el escándalo de las fiestas celebradas en su residencia oficial durante la pandemia, y pidió esperar al resultado de una investigación sobre la polémica.
Johnson compareció este miercoles en la sesión semanal de preguntas al primer ministro en la Cámara de los Comunes mientras afronta más presiones para renunciar por el "partygate", como han denominado los medios al escándalo de los festejos que tuvieron lugar en la residencia de Downing Street en 2020 cuando el país mantenía fuertes restricciones.
Al ser preguntado por la diputada liberaldemócrata Wendy Chamberlain si no era "la hora" de que dimitiera, el "premier" contestó con un rotundo "no" y pidió esperar a conocer el resultado de la investigación que lleva a cabo la funcionaria Sue Gray, a cargo de esclarecer qué ocurrió en Downing Street.
El líder de la oposición laborista, Keir Starmer, calificó de "increíbles excusas" las dadas por el primer ministro sobre si estaba o no al tanto de las fiestas.
Starmer agregó que Johnson no podía esperar que la población británica creyera que no sabía que eran fiestas cuando había "botellas (de vino) y platos con bocadillos".
El primer ministro ha pedido reiteradamente disculpas por estas reuniones y ha llegado a decir que creía que eran reuniones de trabajo, a pesar de que los asistentes habían llevado bebida y algunos videos lo muestran bailando.
La posición de Johnson es cada vez más débil debido al malestar en las filas "tories" (como se conoce a su partido conservador), en particular entre los nuevos diputados que obtuvieron escaños -en las elecciones de 2019- en circunscripciones del norte de Inglaterra, tradicionalmente en manos de la oposición Laborista, según señaló hoy el "Daily Telegraph". Todos estos diputados le señalan a Johnson que el electorado que los llevó al parlamento está furioso y que corren el riesgo de perder esas bancas en las proximas elecciones.
No se descarta que el enfado en las filas conservadoras se traduzca en un proceso interno para destituir a Johnson como líder. Para esto sería necesario que al menos el 15% de los parlamentarios conservadores pidan un proceso formal de censura al primer ministro y, de ser aprobada, que al menos la mitad del total de los diputados conservadores (360) voten en por su desplazamiento. Por el contrario si no llegan a ese numero perderían la posibilidad de activar un nuevo voto de censura durante al menos 12 meses.