La empresa de telemárketing quiere prescindir de 800 puestos de trabajo, habiendo despedido ya a 200 más de ETT. Bosch, con 2.000 personas en plantilla, es la segunda empresa de Vigo con más empleo tras PSA-Citröen. Analizamos las “causas” que esgrime la empresa y las perspectivas de lucha.

Jacobo A. García @Jacobscarface
Miércoles 6 de marzo de 2019
Como mencionábamos en un anterior artículo muchas grandes empresas están preparando cerca de 12000 despidos. Desde Vodafone, Santander, CaixaBank, Naturgy, LiberBank, Bankinter, Unicaja, Ikea, H&M, LandRover o Ford, pasando por la productora de aluminio Alcoa, cuyo personal todavía continúa una lucha heroica para conservar 700 puestos de trabajo en Galicia y Asturias.
La multinacional Bosch puso en marcha a finales del mes de febrero un Expediente de Regulación de Empleo de carácter Temporal (ERTE) en Vigo para 800 trabajadores y trabajadoras que estará vigente hasta el próximo 31 de julio. El personal afectado es el del departamento de Vodafone que desde diciembre ha tenido una bajada importante de carga de trabajo. "Desde final de año se despidieron a 200 personas que estaban contratadas a través de ETT", indica Laura Pérez, presidenta del comité de empresa.
Esto implicará que el personal que esté sujetos al ERTE cobrará un 70 % del sueldo, e irán al paro en principio hasta los 2 meses. Pero los sindicatos temen que esta medida se pueda alargar al año completo. Con las actuales condiciones esto implicaría un exiguo salario de 686 euros al mes, insuficiente a todas luces para poder costearse una vida digna en la ciudad. Para hacernos una idea, el coste medio de un apartamento en la ciudad ronda los 400-450 euros.
La empresa no ha mostrado voluntad de negociación, según expresan fuentes cercanas a la CIG, principal sindicato en el comité de empresa. El periodo de consultas finalizó el pasado día 12 de febrero y la siguiente semana entró en vigor el ERTE, que se irá comunicando a los trabajadores personalmente porque les afecta de manera diferente, encadenando en algunos casos varias semanas sin trabajo.
En el ’call center’ situado en la Avenida de Madrid hay tres áreas trabajando para Vodafone: soporte técnico, provisión administrativa y reclamaciones. El comité de empresa afirma que “hay vacantes en otros servicios que podrían cubrirse", y la empresa no tiene intención de subrogar a los trabajadores en estos puestos. Los trabajadores de Vodaphone en Vigo ya participaron de la huelga estatal del 1 ,11 y 13 de febrero con un amplio seguimiento, en la que participaron compañeros y compañeras de Bosch.
Bosch tiene más de 2.000 personas trabajado en los centros de Vigo y es la segunda empresa que más empleo genera en la ciudad después de PSA Peugeot-Citroën que tiene 6.000 personas en plantilla. Le seguirían El Corte Inglés y Povisa con 1.500 y 1.400 personas respectivamente.
Reacciones del comité de empresa
El comité de empresa de Bosch en Vigo impugnará el ERTE para 800 trabajadoras (la mayor parte de ellas mujeres) una vez que el período de consultas acabó sin acuerdo. Al mismo tiempo, la representación del personal convocará asambleas en marzo para decidir otras medidas de presión contra la decisión da empresa de telemarketing.
El “argumento” que esgrime la empresa para justificar la medida es el hecho de que Vodafone esté realizando despidos para deslocalizar trabajo a países como Colombia o Egipto. En este sentido, la CIG considera que “El único modo que tenemos de frenar esta sangría es que la gente demande atención telefónica en gallego”.
Acordamos en que esa es una medida que pueden realizar los consumidores, pero la conservación de los puestos de trabajo dependerá principalmente de la lucha que realicen las trabajadoras al respecto. En este sentido, la huelga feminista general convocada para el 8 de marzo es una perfecta oportunidad para impulsar este conflicto, en un sector, como tantos otros, con una mano de obra muy feminizada.
Repercusiones políticas y perspectiva de lucha
Representantes del grupo parlamentario del BNG van a presentar una iniciativa reclamando la implicación da Xunta para minimizar los efectos del ERTE. Por su parte la diputada de En Marea en el Congreso Yolanda Díaz ha avanzado que llevará a la Cámara baja este ERTE en Bosch Vigo.
Yolanda Díaz ha declarado: "Pedimos medidas para que las grandes multinacionales, en un proceso de internacionalización de la economía, tengan compromisos firmes en los territorios en los que se ubican", ha explicado la diputada. En concreto, Díaz ha remarcado que, con esta iniciativa, "una multinacional, si está en Vigo, tiene que permanecer por lo menos durante diez años y en el caso de un ERE debe devolver hasta el último céntimo de ayudas públicas recibidas".
Saludamos de forma positiva que los representantes de la izquierda institucional muestren su apoyo a las trabajadoras y trabajadores de esta compañía. Sin embargo, pensamos que no es sólo mediante la intermediación del Estado que se va a resolver el conflicto. El resultado del mismo también se dirimirá en la fuerza de las trabajadoras en lucha. Además, no se trata de “si la empresa se va, tenga que devolver las ayudas”. Creemos que no se le debe dar ni un solo euro de dinero público a las empresas multinacionales, y debemos luchar para que no se pierda ni un solo puesto de trabajo.
Además, la unión con otros sectores, como el de la Sanidad, que viene de dar una gran batalla en la ciudad, con la huelga de médicos de urgencias, así como la más reciente huelga de ambulancias por las bajas condiciones laborales, puede ser muy positiva para conseguir victorias. Todo esto en un marco de una nueva ofensiva de la patronal para reducir puestos de trabajo y rebajar salarios.
El principal esfuerzo de los grupos sindicales y políticos de izquierda no debería de ser negociar a la baja, por la subrogación de parte de los puestos de trabajo, como en el caso de los 98 puestos de trabajo vacantes de los que habla la CIG en Bosch. Sino que se deberían preparar para dar la mayor de las batallas, en unión con el resto del sector del telemarketing.
Ejemplos como la reciente lucha de Unisono marcan el camino. Así como la promoción de medidas de solidaridad abiertas a todo el pueblo trabajador, como cajas de resistencia, movilizaciones conjuntas con otros movimientos sociales, etc.
Es por esta perspectiva que luchamos desde este diario, y desde la CRT y las agrupación juvenil Contracorriente y la agrupación de mujeres Pan y Rosas.
Peleamos porque la clase obrera entre en escena con sus propios métodos de lucha, por la unificación de los conflictos obreros y todas las luchas sociales. En definitiva por un programa de movilizaciones que imponga a los grandes grupos capitalistas que paguen la crisis económica que hasta ahora se ha descargado sobre nuestros hombros.

Jacobo A. García
Vigo