A casi 23 años del Tratado de Maastricht, la campaña por un referéndum británico sobre la pertenencia a la UE alcanza un momento decisivo esta semana. ¿Qué argumentan los defensores del “Si” y el “No” por derecha y por izquierda?

Alejandra Ríos Londres | @ally_jericho
Sábado 20 de febrero de 2016
Foto EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ
David Cameron, primer ministro británico y líder del partido conservador, tiene que anunciar la fecha del referéndum, muy probablemente el 23 de junio. Sin embargo, antes debía lograr un acuerdo de reforma de la UE favorable para el Reino Unido.
Cameron, un primer ministro en el cadalso ha conseguido concesiones en la cumbre sobre el ‘Brexit’ para intentar calmar al creciente sector de euroescépticos dentro de sus propias filas. Hay mucho en juego, con un acuerdo favorable, Cameron estará en condiciones de lanzar el referéndum y apoyar la permanencia en una UE reformada. Es una victoria que le permitiría salvar su propio pellejo, ya que de perder los comicios, no se descarta su renuncia. A un año de haberse consagrado como el premier que evitó la separación de Escocia su suerte puede dar un giro y pasar a la historia como el político que no pudo evitar la salida de uno de los socios mayores de la UE.
El dilema sobre la permanencia o no del Reino Unido en la Unión Europea ha adquirido una gran relevancia. Capitalistas por el “Sí” y por el “No”, campañas de izquierda por el “Si” y por el “No”. A continuación presentamos los puntos centrales de sus posiciones.
¿Qué es el Brexit?
El ‘Brexit’ es una amalgama de ‘Britain’ y ‘exit’ (‘Reino Unido’ y ‘salida’ respectivamente en inglés) para referirse a la salida de este país de la Unión Europea. Vale aclarar que el Reino Unido siempre ha presionado por sus propias condiciones, como se vio cuando negoció clausulas especiales para mantenerse en el club: el no estar obligado al euro y ocuparse de su propio control fronterizo mediante la no aplicación del tratado de Schengen son las más importantes. Estas condiciones especiales no han sido un obstáculo para los grandes negociados de los capitalistas, sin embargo, el resultado del referéndum podría hacer peligrar 40 años del proyecto político europeo.
¿Qué es el partido UKIP y con qué argumentos impulsa la campaña por la salida de Reino Unido de la UE? ¿Qué campaña los apoya?
La formación xenófoba y de ultra derecha UKIP (United Kingdom Independence Party en inglés), fue creada en 1991 alrededor de una política única: la salida de la Unión Europea. En su manifiesto para las elecciones de mayo de 2015 afirma que la salida de la UE es la única respuesta para controlar la inmigración, a la vez que plantean la negociación de un nuevo acuerdo comercial con Europa. El ‘plato fuerte’ de su programa es la política anti-inmigrante mediante el establecimiento de un sistema de puntos – como si se trataran de una mercancía – limitando a 50mil el número de inmigrantes ‘cualificados’ por año. Además, quieren impedir, durante cinco años, el acceso a prestaciones sociales de trabajadores extranjeros.
Se opone abiertamente al matrimonio igualitario y está por la abolición de la educación sexual en las escuelas y, en materia de defensa, fomenta el aumento del presupuesto. Justifican la salida de la UE argumentando que representaría un ahorro de 8 mil millones de libras al año.
En consonancia con UKIP se lanzó la Campaña “LEAVE.EU”. Desde llaveros por dos libras, tazas por 6 libras y camisetas por 20 libras – todos impresos con los mensajes: “Le doy la espalda a la UE” – su panacea es la salida de la UE. El Merchandising de publicidad de esta campaña habla por sí solo, mientras que bajo sus alas cobija a 531 diputados conservadores, 194 de UKIP y 134 del labor. En su presentación aclaran que en el referéndum de 1975 votaron por un “tratado de libre comercio” y no por los “Estados Unidos de Europa”, se quejan de desembolsar a 15 mil millones de dólares a la UE por un masivo déficit comercial.
¿Cuál es la posición de Cameron y al interior de su partido? ¿Cuentan con una campaña alrededor del “Si”?
En la última campaña electoral Cameron prometió a sus votantes convocar a un referéndum alrededor de la permanencia en la Unión Europea. Era una movida política para ganar tiempo ante el escalonado avance del UKIP a la vez que le hacía una concesión al ala euroescéptica de su partido.
El líder conservador defendió el logro alcanzado con Bruselas y ha salido bien parado, por ahora , enfrentando a los que le pedían “mucho más en las negociaciones”. Ni bien logrado un acuerdo en la Cumbre del Brexit declaró: “Haré campaña con todo mi corazón para persuadir a los británicos de que continuemos en esta Unión Europea reformada", agregando, por si cabía alguna duda que "Estaremos fuera de la UE que no funciona para nosotros, la de las fronteras abiertas, los rescates y el euro". Su defensa de la permanencia es para actuar de manera más coordina y eficiente para “hacer frente a las agresiones de Rusia, Corea del Norte y el Estado Islámico”.
Para Cameron, la permanencia en la UE, es un mecanismo que permite reforzar los aparatos de control de las fronteras y la injerencia política e intervención militar en zonas de conflicto contando con el respaldo de la ‘comunidad internacional’ profundizando sus rasgos profundamente reaccionarios. Una vía de perpetuar su rol de dominio en el tablero geopolítico fiel al carácter imperialista del Reino.
Bajo el lema “Somos más fuertes, más ricos y estamos más seguros si nos quedamos en Europa que si nos vamos”, empresarios de alto vuelo – como el magnate de los negocios y fundador de Virigin, Richard Branson – se referencian en la campaña “Yo me quedo”. Ven los ‘beneficios’ de la circulación de mercancías y opinan que es una forma de pesar en las decisiones comunitarias. En síntesis, es más lo que se gana dentro que fuera. Por otra parte, dudan de que la salida de Europa solucione el ‘problema’ de la inmigración.
¿Cuál es la posición de Jeremy Corbyn y dentro del laborismo?
El partido laborista de conjunto tiene una postura homogénea alrededor de la permanencia en la Unión. Jeremy Corbyn, líder laborista con gran apoyo entre la nueva camada de jóvenes activistas, criticó las negociaciones de su opositor como un ‘freno de emergencia’ destinado a cerrar las grietas en las filas tories.
Por su parte, Corbyn, ha planteado que las demandas de Cameron son injustas y discriminan a los trabajadores inmigrantes de Europa del Este pero que hará campaña por la permanencia del Reino Unido en la UE, sea cual fuera el resultado de las negociaciones de la cumbre. Y ha viajado a Bruselas para reunirse con sus colegas del bloque de Partido de los Socialistas Europeos.
Frances O’Grady, secretaria del Congreso de Sindicatos británicos, declaró que la discusión sobre el referéndum está dominada por los intereses de los empresarios, agregando que la salida de la Unión podría socavar algunos derechos de los trabajadores y trabajadoras en cuanto a días de vacaciones, licencia por maternidad y trato justo en el trabajo.
La dirigente explicó que la directiva de trabajo europea concede 20 días de vacaciones pagas y, desde su introducción en 1993 millones de trabajadores se beneficiaron, por lo que, de producirse el Brexit unos 6milones de trabajadores verían reducidos los días de vacaciones anuales; además, no se protegerán las condiciones laborales del personal en caso de transferencia o externalización si su empresa o empleador se acoge a dicha directiva.
¿Qué argumentos sostienen las posiciones por el "Sí" en la izquierda?
Diferenciándose de los argumentos de Cameron y de la campaña “Yo me quedo”, un grupo de jóvenes académicos y activistas de movimientos sociales, miembros de Syriza y del Partido Verde lanzaron en Febrero de 2016 la campaña “Otra Europa es posible” favoreciendo la permanencia.
Autodefinidos como el voto radical por el “Sí” opinan que hay que quedarse en Europa para poder cambiarla. Y, como indican en la carta publicada en el The Guardian el 19 de febrero, firmada por reconocidos intelectuales y académicos, la salida de la UE tendrá un impacto negativo en la libre circulación de las personas, los derechos sindicales de los trabajadores y derechos humanos. A su vez, en la carta citan un informe de la University College London, en el cual se concluye que los migrantes hace un aporte económico positivo a la economía del país y que el más del 85% de ellos trabajan y no solicitan ningún tipo de prestación social.
Criticando correctamente que la agenda política europea ha estado dominada por el pensamiento liberal como el caso de Grecia lo demuestra, llaman a construir fuertes movimientos “contra la austeridad en toda Europa”.
Hay muchos sectores desde la izquierda que plantean que votarían por el “No”, es decir que impulsan la campaña por la salida de UK de la UE. ¿Con qué argumento lo hacen?
Por otra parte, otros sectores de la izquierda llaman a votar por el “No” en el referendo partiendo de la valoración de la UE como una institución profundamente antidemocrática, y utilizando también como argumento las imposiciones de la troika a la población griego. Su razonamiento es: el “No” al referéndum equivale al “Oxi” griego. En una carta publicada en el The Guardian el 17 de febrero destacadas figuras, como Tariq Ali, Lindsey German, entre otros destacan el carácter reaccionario de la fortaleza europeo y el compromiso de las instituciones europeas con las políticas privatizadoras, recortes y eliminación de derechos sindicales. Por su parte, el SWP llama a salir de la UE bajo la consiga “Acabemos con Cameron”, que de ganar el “No” saldría debilitado.
Para no caer en la trampa… por una posición internacionalista y de clase
Que haya campañas radicales por el “Sí” y por el “No” es una muestra elocuente de la complejidad del tema. Si bien es cierto que se despegan completamente de las respectivas campañas de la casta política, y presentan argumentos sólidos, criticando las draconianas condiciones impuestas por las instituciones europeas a Grecia y el (mal) trato a los refugiados, este cruce de posiciones indica que, en realidad, el referéndum esconde una trampa.
En un contexto de crisis y bajo la dirección de los capitalistas, ni la permanencia en la UE ni la vuelta a un estado nacional proporcionará mejoras a los trabajadores, estudiantes y jóvenes precarios. La agenda capitalista, ya sea por el “Sí” o por el “No” representa más dureza contra los inmigrantes y mejores condiciones para que las patronales puedan hacer sus negocios. Si gana el “No” se fortalecerá la ideología chauvinista y el sector del UKIP, si gana el “Sí” Cameron se sentirá envalentonado para ir por más. Es un dilema en el cual los trabajadores, los inmigrantes, los sectores más empobrecidos y los jóvenes en situación precaria no ganan. Para evitar caer en la trampa, es necesario presentar una propuesta superadora a las de los capitalistas, internacionalista y de clase.