La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, adelantó hoy que el protocolo que impulsa el Gobierno para regular las protestas sociales intentará "buscar una manera distinta de hacer visibles los conflictos, que no sea el corte o la obstrucción total de los caminos y rutas".
Sábado 26 de diciembre de 2015
Después de la represión a los obreros de Cresta Roja, y de cara a un año que tras la devaluación promete alta conflictividad social, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich adelantó definiciones sobre cómo tratará el macrismo la protesta social.
Bullrich indicó que el protocolo que presentará el macrismo "va a ser un consenso de todos", al remarcar que busca que ese conjunto de medidas "no sea solamente del Ministerio de Seguridad sino de todos los ministerios de Seguridad del país". Como se ve, cuando la funcionaria dice "todos" no se refiere a las organizaciones sindicales y sociales.
En declaraciones a radio Continental, Bullrich afirmó que la nueva administración apuesta por "buscar una manera distinta de hacer visibles los conflictos que existen, que no sea por el corte o la obstrucción total de los caminos y las rutas". En esa tónica, la funcionaria remarcó que "es tan importante que no estén cortadas las rutas en Jujuy, Salta, Tierra del Fuego o Santa Cruz, como en la Ciudad de Buenos Aires".
La ministra señaló también que el objetivo es "plantear un cambio de paradigma" en materia de regulación de las protestas, al apuntar que se busca que "no haya cientos de miles de ciudadanos que todos los días llegan tarde a su trabajo, pierden turno del médico o llevan los chicos tarde a la escuela porque la Ciudad, la provincia de Buenos Aires o Córdoba son un caos".
Estas definiciones del gobierno nacional buscan preparar el terreno de cara a un nuevo año en el que crecerán la inflación y los despidos, cercenando de entrada el derecho a la protesta social y adelantando que la represión en Cresta Roja no será un caso aislado sino que se repetirá para todos aquellos que no respeten este nuevo "paradigma". En 15 días de gobierno el macrismo estableció por decreto grandes beneficios para los empresarios, ahora busca atacar la resistencia de los trabajadores a su plan económico.