Fue en la sede central de la Policía, en Belgrano y Virrey Cevallos de la Ciudad de Buenos Aires. Ni el jefe de la fuerza se animó a darle crédito a la acusación al Partido Obrero.
Viernes 5 de enero de 2018 20:47

Foto Policía Federal
La Policía Federal publicó en la tarde de este viernes que dos artefactos explosivos de fabricación casera fueron hallados frente al Departamento Central de la fuerza en la intersección de la avenida Belgrano y la calle Virrey Cevallos.
Quien primero se hizo eco de la “bomba” noticiosa fue la inefable ministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien se hizo la guerrera por Twitter.
Pusieron un artefacto explosivo con tres tanques de butano en Dpto Central de @PFAOficial . La violencia política es un camino que la ciudadanía repudia, contrario a una Argentina con diálogo y respeto. Los responsables de atentar contra las instituciones pagarán por sus actos. pic.twitter.com/w7CGjck64y
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) 5 de enero de 2018
Rato después hablarían ante los medios de prensa el jefe de la Policía Federal Néstor Roncaglia y el secretario de Seguridad Eugenio Burzaco. Roncaglia detalló que se trataba de “tubos de gas butano con baterías de 9 voltios”. “Es de elaboración casera. Posiblemente hubo una falla por lo que no logró explotar y el humo permitió detectarlo”, precisó el uniformado.
Los funcionarios dijeron que están analizando las cámaras de seguridad de la zona y que se detectó “a una persona colocando los explosivos a cara descubierta”.
El jefe de la fuerza dijo además que en el explosivo se encontró un panfleto con la firma del Partido Obrero en el que se pide la “libertad a los argentinos presos en Congreso o los ataques seguirán”. Un lenguaje más propio de los uniformados o los servicios de inteligencia que de la militancia de la izquierda argentina.
Los panfletos pudieron leerse porque el artefacto no explotó. Si lo hubiera hecho, poco y nada hubiera quedado de esos papeles. Lo burdo es, claramente, por partida doble.
Ante lo evidente de la opereta, Roncaglia evitó vincular al PO con el hecho. “Resulta extraño que un hecho de estas características lleve una firma”, se atajó. Lo mismo hizo Burzaco, y eso que odia a la izquierda.
Lo bizarro del hallazgo no evita de todos modos que se denuncie la operación macartista en curso, que se suma a las mil y una maniobras del Gobierno nacional y del Poder Judicial para criminalizar y perseguir a los partidos del Frente de Izquierda.
Lo de la caja explosiva con volante de PO es una patraña que repudiamos. El país entero conoce cuáles son los métodos políticos del Partido Obrero. Libertad a Cesar. Movilización. Abajo confiscacion jubilados y destrucción derecho laboral.
— Jorge Altamira (@altamirajorge) 5 de enero de 2018
Nuestra solidaridad con los compañeros del Partido Obrero ante esta burda provocación.
— Nicolas del Caño (@NicolasdelCano) 5 de enero de 2018
Mientras liberan genocidas y ascienden gendarmes asesinos, Patricia Bullrich monta otra operación para "justificar" sus políticas represivas. Un gobierno dirigido por Bullrich y Durán Barba. Todo nuestro repudio.
— Myriam Bregman (@myriambregman) 6 de enero de 2018
La bomba la puso la izquierda y esta noche llegan los Reyes Magos #ContáteOtra
Nuestra solidaridad con los compañeros del Partido Obrero#LibertadACésarArakaki #BastaDeCriminalizarLaProtesta
— Andrea D'Atri (@andreadatri) 5 de enero de 2018