La cúpula sindical de CCOO renuncia a luchar contra las reformas laborales, según lo ha declarado su Secretario General esta semana.

Carlos Muro @muro_87
Martes 26 de noviembre de 2019
Pedro Sánchez y Unai Sordo, secretario general de CCOO
El pasado 20 de noviembre el Secretario General de Comisiones Obreras declaró que la derogación de la reforma laboral no será “una condición sine qua non” para apoyar la formación de un gobierno progresista.
Unai Sordo se conforma con un “diálogo político” y tan solo retocarlas. CCOO “no exigirá a la política que se baje de posiciones maximalistas para, a continuación, el sindicato subirse a una posición absolutamente maximalista que llegue a bloquear las negociaciones”, aseguró el dirigente.
“Nosotros sabemos que las posiciones de máximos no son buenas y menos si se plantean como condiciones ’sine qua non’, pero eso no quiere decir que renunciamos a ninguno de nuestros postulados", señaló.
El plan de la central sindical es favorecer un gobierno del PSOE, que deje tranquila a la patronal, para después iniciar el “diálogo”. Una vez más el rol de la casta sindical es subordinarse a las órdenes del Ibex 35, que exige “paz y orden” para la legislatura del PSOE.
Una vez más, renuncian a luchar contra una de las leyes más regresivas de los últimos tiempos. Miles de trabajadoras y trabajadores tienen que sufrir día a día salarios de miseria, que deberían estar muy por encima de los 900 euros pactados por el PSOE y Podemos. Pero conquistar este derecho, así como la derogación de las reformas laborales no va a venir “de arriba” ni de un gobierno supuestamente progresista. Sólo será posible conquistarlo mediante la movilización.
Por eso tenemos que redoblar las movilizaciones y un plan de lucha sector por sector que permita plantar cara contra los sueldos de miseria y la precariedad laboral. Ya es hora de que las burocracias sindicales de CCOO y UGT, que entregaron la lucha por la derogación de la reforma laboral, convoquen movilizaciones en todo el Estado por la derogación de estas, contra la precariedad laboral y el aumento del SMI, como mínimo a 1500 euros.
Frente a los nubarrones de otra posible crisis económica es necesario que las jóvenes trabajadoras y trabajadores comencemos a organizarnos en nuestros centros de trabajo contra la precariedad laboral, ya que lo único que nos ofrecen son contratos basura, temporalidad, y sueldos miserables.

Carlos Muro
Nació en la Zaragoza en 1987. Es estudiante de Historia en la UNIZAR. Escribe en Izquierda Diario y milita en la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras (CRT) del Estado Español.