Este sábado de 6 octubre nos reunimos estudiantes universitarias, madres de familia, comunidad sexodiversa, trabajadoras, desempleadas y maestras, en el segundo conversatorio sobre educación sexual impulsado por las agrupaciones Pan y Rosas y Nuestra Clase.
Marisol FN Agrupación de mujeres y disidencias Pan y Rosas
Lunes 8 de octubre de 2018
En un ambiente de confianza y cordialidad, este 6 de octubre nos reunimos estudiantes, madres de familia y trabajadoras en la Ciudad de México. Compartimos historias, experiencias y visiones sobre un tema que pocas veces se nombra en la vida pública y doméstica: la educación sexual y el derecho a decidir.
Y es que la ideología reaccionaria y patriarcal que el Estado y sus instituciones imponen hacia las clases pobres y trabajadoras, nos ha enseñado que la sexualidad humana, la experiencia sensorial y el placer sobre nuestros cuerpos son acciones sucias, pecaminosas y pervertidas que se salen de la función reproductiva de la especie.
Problematizamos cómo, ante la ausencia de una educación sexual científica, integral y desde temprana edad garantizada por el Estado, las nuevas generaciones aprenden de esos temas a través de la pornografía, los medios de comunicación masiva y la propaganda oficial, cargados de violencia, machismo, sexismo y valores patriarcales.
Este segundo conversatorio se nutrió de las experiencias de las maestras, estudiantes, madres de familia y personas de la comunidad sexodiversa, que ante el déficit de educación sexual en su formación académica y personal, tuvieron que generar herramientas y criterios propios que respondieran a sus inquietudes y necesidades eróticas, afectivas y fisiológicas como seres humanos.
Luego de varias horas de compartir experiencias y vivencias, este segundo conversatorio acordó ir por más. Queremos mantener, replicar y expandir este tipo de espacios para más mujeres y personas no binarias de diferentes zonas de la ciudad, ¿y por qué no? también del resto del país.
Entre los principales resolutivos que acordamos, destacan:
- Replicar estos conversatorios en nuestras escuelas, barrios y centros de trabajo. Partiendo del trabajo político de las maestras de Nuestra Clase, buscaremos realizar charlas y/o foros sobre educación sexual en las zonas sur, centro, norte, oriente y poniente de la Ciudad de México y la zona metropolitana.
- Realizar una encuesta sobre la percepción de docentes y padres de familia sobre temas de educación sexual, diferenciándolos por nivel educativo (primaria, secundaria, preparatorias y universidades).
- Fortalecer y/o replicar las brigadas informativas impulsadas por maestras y maestros de Nuestra Clase a las escuelas de la CDMX, llevando las temáticas de género y sobre educación sexual.
- Compartir nuestras experiencias y testimonios por escrito sobre el tema, para darlo a conocer a un público mucho más amplio a través de su publicación en La Izquierda Diario México.
- Continuar la discusión y organización que nos permita articular una Campaña Nacional por Educación Sexual científica, integral, no sexista y desde temprana edad garantizada por el Estado. Para ello nos propusimos elaborar materiales impresos, digitales y audiovisuales, así como recursos y herramientas en las redes sociales que nos permitan instalar estas ideas entre sectores cada vez más amplios de la población.
- Conformar un equipo de compañeras estudiantes y maestras, dedicadas al estudio sobre el tema y cuyo objetivo sea elaborar las bases y fundamentos para un programa de educación sexual científico e integral.
Sabemos que nuestra tarea no es fácil. El capitalismo patriarcal, su Estado y sus instituciones son los principales interesados en mantener a las mujeres en la más cruel miseria e ignorancia. Para que sigamos pariendo descontroladamente a los trabajadores y trabajadoras que serán explotados en el futuro. Para seguir trabajando sin descanso y hasta la muerte en las escuelas, fábricas, hospitales y centros de trabajo y además, cumplir dobles o triples jornadas de trabajo en las casas con el trabajo no remunerado.
Sabemos de la fuerza y la rabia que nos provoca el saber que estas atrocidades no las vivimos solas. Esta opresión salvaje que vivimos desde niñas, ha sido perpetuada desde hace miles y miles de años sobre nuestras madres, abuelas, bisabuelas.
Es por eso que desde Pan y Rosas y Nuestra Clase, hacemos un llamado para seguir organizadas y transformar la rabia en organización independiente.
Nuestro objetivo último es conquistar una sociedad libre de cualquier tipo de opresión y violencia, en donde cualquier persona, sin importar su condición de género o preferencia sexual, tenga el derecho a ser ella misma, el derecho a ser feliz.
¡Te invitamos a formar parte de este apasionante proyecto! Escríbenos a nuestras páginas de Facebook: Pan y Rosas México y Agrupación Nuestra Clase
De quienes no le pedimos nada a nadie, ¡exigimos lo que por derecho nos corresponde! Nuestro derecho al pan y también a las rosas.