La última publicación de la CEPAL señala que los estragos económicos serán aún mayores de los estimados y se prevé que la economía se mantenga en una expansión total del 1%, la tasa más baja en 40 años. Esto implica también, mayores niveles de pobreza y desocupación en América Latina y el Caribe.
Jueves 16 de julio de 2020
El último informe de la Comisión Especial para el Desarrollo de América Latina y el Caribe (CEPAL), señala que los efectos generados por el Covid son cada vez más graves, con “la mayor caída de la economía desde la Segunda Guerra Mundial y el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita disminuirá en el 90% de los países, en un proceso sincrónico sin precedentes” (Cepal, Julio 2020).
Las últimas proyecciones publicadas en abril por la CEPAL han cambiado y los impactos negativos externos e internos serán aún mayores. Para la región, indica una caída del PIB de -9,1% en 2020 y con el epicentro de la pandemia en la región, aún hay incertidumbre sobre los impactos sociales y económicos. En el caso de México se estima una caída de -9%.
Por primera vez en la historia, señalan, China -el país con mayor actividad económica y con los niveles de crecimiento más alto en las últimas dos décadas- no han fijado la meta de crecimiento anual. En el caso de “ E.U. el Sistema de la Reserva Federal proyecta una caída del 6,5%, mientras que el Banco Central Europeo (BCE) prevé una reducción del 8,7% del PIB en la zona del euro” (Cepal, Julio 2020).
Desempleo, pobreza y desigualdad
La agudización de la crisis económica no sede y la política de administración neoliberal desde los gobiernos está arrastrando al desempleo a millones de personas en América Latina y el Caribe. La tasa de desocupación regional será del 13,5% al cierre de 2020 llegando a 44,1 millones de personas desempleadas; cerca de 18 millones de desempleos se han producido durante la pandemia.
Los niveles de pobreza alcanzaran a más de la mitad de la población latinoamericana. Las personas en situación de pobreza aumentará en 45,4 millones en 2020, cifra que representa el 37,3% de la población latinoamericana y las personas en situación de pobreza extrema se incrementará en 28,5 millones, equivalente al 15,5% del total de la población.
México, entre los principales países con los mayores niveles de contagios y muertes en la región, después de Brasil, también está entre los países con mayores incrementos en la tasa de pobreza y pobreza extrema.
Entre los sectores más afectados por la crisis, ha sido el de servicios -a diferencia de otras crisis en la historia que afecta la producción de bienes intermedios sobre todo-, lo que golpea principalmente a la fuerza de trabajo femenina, que estructuralmente presenta mayores tasas de desocupación.
Mientras la economía capitalista muestra una parálisis histórica, los efectos sociales se profundizan afectando a millones de latinoamericanos con el desempleo y la pobreza. Pero la crisis también ha demostrado que sin los trabajadores no hay economía.
Las medidas de contención y administración de crisis hasta ahora, emprendidas por los gobiernos, no resolverán a favor de las grandes mayorías. La organización de la clase trabajadora es el poder que puede invertir la balanza con una perspectiva internacionalista y antimperialista: porque no confiamos en sus “recetas económicas”, que los trabajadores recuperen el fruto de su trabajo, para satisfacer las necesidades de las grandes mayorías.

Mariana Morales
Socióloga UNAM - Profesora la Facultad de Economía UNAM