Se acerca el 6 de abril, pero la continuidad de la lucha contra el Gobierno genera divisiones al interior del sindicalismo.
Lunes 27 de marzo de 2017 09:56
El 6 de abril fue la fecha que el triunvirato cegetista le puso al paro general contra el ajuste del gobierno de Mauricio Macri. Sin embargo, la cohesión del sindicalismo argentino no es tal, y el gobierno nacional apuesta a la máxima "divide y reinarás".
La del 6 resulta una fecha clave para definir la hoja de ruta a seguir: luego del paro se negociarán las paritarias de los trabajadores estatales nucleados en UPCN, los choferes de colectivos de la UTA, los trabajadores ferroviarios de La Fraternidad y los trabajadores de la construcción de la UOCRA.
Mientras los burócratas sindicales arreglan paritarias que no recomponen la pérdida del salario adquisitivo del 2016 ni cubren la perspectiva inflacionaria de este año (como es el caso de Armando Cavalieri en el gremio del comercio) o con acuerdos de productividad que implican una mayor explotación laboral (como Guillermo Pereyra en el sindicato de petroleros, quien además ratificó que no adherirá a la medida de fuerza convocada por el triunviro cegetista), el macrismo saca ventaja y apunta a la división para una mejor negociación, para sus planes de ajuste, claro.
Entonces se abre la incógnita acerca de la continuidad del plan de lucha contra el gobierno ajustador. Tanto Cavalieri, como Gerardo Martínez (UOCRA) y Andrés Rodríguez (UPCN), no se mostraron muy combativos y parecen avanzar hacia un mayor diálogo con el gobierno nacional; diferente es el caso de otros sectores productivos más golpeados por la recesión económica como la UOM, de Antonio Caló, así como otros dirigentes gremiales que apostarían a un perfil más combativo, como también es el caso de Pablo Moyano en Camioneros, o los bancarios de Sergio Palazzo.
Por lo pronto, con una CGT aún golpeada por sus internas así como por el descontento generalizado de las bases, dentro de diez días se llevará adelante el primer paro general contra el gobierno de Macri, recién luego de 15 meses ininterrumpidos de ajuste. El triunvirato cegetista decidió convocar a un "paro dominguero", es decir, un paro general sin movilización, cuando la clave radica en que los trabajadores tomen las calles de las principales ciudades del país.