Luego de presentar el “documento crítico” a las políticas económicas del Gobierno, la CGT arranca otra etapa de declaraciones, rosca e internas que están muy lejos de ponerse a la altura de los reclamos de los trabajadores.
Martes 1ro de agosto de 2017
El pasado viernes, en el micro estadio de Ferro, el triunvirato de la CGT leyó un documento con duras críticas. Lo venía elaborando hace tiempo para manifestar sus diferencias con las políticas económicas que viene aplicando Cambiemos. Las críticas solo quedaron plasmadas en papeles y están muy lejos de enfrentarse a los ataques, el ajuste y la flexibilización del trabajo que llevan adelante desde el Gobierno y las patronales.
La conclusión de los secretarios generales de la situación actual fue convocar a una movilización para el próximo 22 de agosto, luego de las PASO, sin paro y tampoco plan de lucha. La posición, sin embargo, no parece haber sido unánime. La reafirmación de que la movilización se realizará recién a fines de agosto fue el puntapié para que se escucharan silbidos y abucheos desde algunas de las tribunas de sectores de Camioneros, UOM Zárate, Campana, Alimentación, Cerveceros.
Los puntos del documento no dicen nada nuevo que los trabajadores no conozcan y no estén padeciendo en sus bolsillos, en sus cuerpos y en la perdida de los miles de puestos de trabajo. El cinismo sin límites de los dirigentes que sostienen una tregua indefinida, confirma cada día que su rol es contener la presión y el descontento de los trabajadores y ser funcional al Gobierno y las patronales. Repasemos algunos puntos del documento:
“El sindicalismo argentino no puede aceptar que los trabajadores nuevamente seamos la variable de ajuste de un programa económico que desalienta la producción, agudiza la pobreza, ejecuta despidos y suspensiones, mientras que, sin inversiones genuinas y productivas, se toleran altas tasas de interés haciendo crecer la especulación financiera.”
Resulta cómico que destaquen que la variable de ajuste son los trabajadores, cuando delante de sus narices, más de 250.000 puesto de trabajo se han perdido.
“No podemos permitir que los Derechos Laborales, los Convenios colectivos de Trabajo, los Sistemas de seguridad Social y los fueros laborales, valores sociales que nos distinguen en el mundo entero, sean avasallados, identificados o denunciados como un obstáculo para el desarrollo económico de nuestro país.”
El cierre de la planta en Vicente López de PepsiCo, dejando 600 trabajadores en la calle es todo un símbolo de la actitud de la CGT. La empresa que con toda impunidad y la total ilegalidad, sin respetar ninguna de las leyes que regulan el accionar de la multinacional, aceptadas como tales por el Ministerio de Trabajo sin ninguna resolución que proteja a los trabajadores. La Justicia que ordenó el desalojo y el Sindicato de la Alimentación, dirigido por Rodolfo Daer, hermano de Héctor, uno de los triunviros, dejaron pasar sin hacer nada todo lo que dicen “no vamos a permitir” en el documento. Parecen no ser suficiente razón para ponerse firme en la defensa de los derechos de los trabajadores. Palabras vacías de acciones y cargadas de traición para continuar con el cinismo, el documento profundiza los temas dando cuenta del brutal plan de ajuste, pero en ningún momento se hace referencia a medidas para enfrentarlos.
“Frente a la persistencia de altos índices inflacionarios, ausencia de inversiones productivas, caída de la actividad económica y pérdida de empleo, el movimiento obrero organizado ha dado muestras de responsabilidad en función de aportar al bien común y a la paz social. Ni las decisiones del Gobierno ni el comportamiento de los sectores económicos y financieros han respondido con similar responsabilidad.”
“Por eso este Plenario de Secretarios Generales de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina, reunido en la ciudad de Buenos Aires, RESUELVE:
1.- La quita o retroceso en los derechos fundamentales e históricos de los trabajadores no serán objeto de negociación alguna.
2.- Advertimos que defenderemos la plena vigencia de la Legislación Laboral, los Convenios Colectivos de Trabajo, los Sistemas de seguridad Social, la Justicia Laboral y el Modelo Sindical.
3.- Nos comprometemos a proteger los puestos de trabajo existentes haciendo uso de todas las políticas públicas activas con las que cuenta el Estado y nuestras organizaciones, para que cesen de inmediato los despidos y suspensiones.
Nada de lo expresado en el “duro documento” de la CGT da respuestas concretas a los reclamos de los trabajadores que mostraron una gran predisposición a salir a las calles en el paro del pasado 6 de abril que les fue arrancado por la presión de las bases. Tanto PepsiCo, como Cresta Roja y diversos sectores de trabajadores vienen resistiendo los ataques con distintas medidas de lucha y marcando un camino a seguir para los cientos de miles de trabajadores que padecen las medidas patronales de ajuste, flexibilización y despidos. Como vienen exigiendo los sectores combativos de la izquierda junto a los trabajadores en lucha, es necesario ya, un paro general con plan de lucha para frenarle la mano al Gobierno y las patronales.