En el marco del paro provincial del 10 la seccional de San Fernando decidió hacer una caravana para visibilizar el rechazo al ajuste de Vidal y Macri.
Jueves 11 de abril de 2019 14:08
La actividad comenzó alrededor de las 11 de la mañana con una radio abierta que la abrió la Secretaria General de CICOP María Gabriela Puebla denunciando la precarización laboral de los trabajadores de la salud, también la reapertura de paritarias del 2018 que sigue cerrada como también denunciando los despidos en zona como en la fábrica Fate. Reivindicó los métodos de alianza con la comunidad para enfrentar los ataques del gobierno y la patronal.
También intervinieron trabajadores estatales de ATE denunciando también el ajuste como también un paciente del hospital que alentó a continuar con las acciones conjuntas para derrotar los planes de ajuste del gobierno. Por último, intervino Verónica, docente de la Marrón de San Fernando, apoyando la actividad, denunciando la pasividad de las conducciones sindicales luego de dos muertes en Moreno como también el acuerdo firmado por SUTEBA con el gobierno a la baja.
Luego de la radio abierta comenzaron a marchar hacia Avellaneda hasta Sobremonte denunciando por megáfono las condiciones en las que se trabaja en el hospital, la falta de insumos, las condiciones en la que tienen que atender a los pacientes, los sueldos de miseria. Se repartieron volantes y hubo buena recepción de los vecinos ante la caravana.
Nancy y Valeria, licenciadas en nutrición, nos dejan sus impresiones respecto al estado del hospital y la salud pública.
También Vanesa Rojas, Secretaria de Finanzas de la seccional, nos deja su opinión sobre la actividad y como van seguir la lucha contra el ajuste.
Como de CICOP San Fernando forma parte de distintas acciones que se vienen realizando en el distrito para visibilizar el estado de la salud pública solo es una parte del ataque generalizado a la misma y la seccional lo hace en conjunto a la comunidad como con el resto de los trabajadores de la zona.
También hay que alertar sobre las condiciones de suma precariedad que son moneda corriente como la falta de insumos, la escasez de recursos humanos, materiales, físicos, la ausencia de aparatología o bajo flexibilización encubierta. Se acelera la puesta en marcha del decreto 908/16 de la Cobertura Universal de Salud (CUS), buscando desmantelar y privatizar las áreas rentables de los hospitales públicos y mercantilizar la salud para beneficio del empresariado de la salud privada.
Las mujeres, quienes son mayoría en el sector, saben que esta crisis recae especialmente sobre sus cuerpos. Muchas son sostén de familia, tienen hijes, sostienen tareas domésticas no remuneradas y ven como día a día tienen que hacer malabares con los sueldos.
La vida de las trabajadoras de la salud está precarizada y ellos quieren que sean un factor de ajuste más para engordar sus ganancias. Hay desarrollar una organización en el sector que permita debatir sobre todas estas problemáticas y pensar de conjunto, con las familias trabajadoras y usuarias del sistema público de salud, cuáles son las maneras para enfrentar esta situación.
Porque esta crisis no empezó ahora, ni se resolverá con un cambio de gobierno en octubre, ya que macristas y peronistas aplicarán el plan del FMI.
Algo que las dirigencias sindicales también avalan en silencio sin ningún plan de lucha serio para derrotarlos. Su silencio cómplice, los paros aislados en feriados o las peleas por sector no alcanzan si queremos evitar el hambre y la desocupación.