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Red Internacional
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Tucumán. Call centers: “El supervisor me hostiga cuando me demoro en atender porque mi beba llora”

Trabajadoras y trabajadores de diferentes call centers de Tucumán enviaron sus denuncias relatando su situación precarizada, ya sea que trabajen desde sus casas o sigan yendo a los establecimientos.

Jueves 26 de marzo de 2020 13:25

“Me ayudaban sus abuelos a cuidarla pero son grupo de riesgo, por su resguardo prefiero no llevarla. En el trabajo avise que no tenía nadie que me ayude a cuidar a mi hijita. Están al tanto de mi situación y aun así me dijeron tengo que seguir atendiendo”, cuenta una trabajadora de un call center.

Decenas de testimonio de este tipo llegan a este diario contando la realidad que atraviesan madres y padres que trabajan en call centers y que ahora, por la cuarentena atiende desde sus hogares bajo la modalidad de teletrabajo.

“El supervisor me hostiga cuando me demoro en atender los llamados porque tengo que ver a mi beba que llora. No me quisieron dar licencia porque dijeron tenía todo para atender desde casa”, denuncia otra trabajadora.

En un día normal en un call center no existe espacio entre llamados. Hay un tiempo estipulado para resolver la consulta del cliente. Y si un asesor se excede de ese tiempo, el supervisor se encargar de hacérselo saber constantemente para que corrija reduciendo en los próximos llamados. De esta manera la empresa mide “la efectividad de sus trabajadores”. En tiempos cuarentena, donde la única vía para resolver la mayoría de consultas de los servicios es la vía telefónica, los llamados se incrementan.

Para muchas madres y padres que tienen bajo su cuidado a niños -inclusive aquellos que tienen a su cuidado personas adultas, enfermas- no se viene cumpliendo las licencias remuneradas al 100%, como lo expresan los testimonios.

Son pocos los trabajadores que se encuentran atendiendo desde sus hogares. Esto acarrea fallas constantes en las herramientas, desde los sistemas a las vinchas que brindó la empresa, incluso la mayoría trabaja con sus propias computadoras. Al problema de más flujo de llamados y menos trabajadores, la impresa plantea como “solución” el hostigamiento permanente de los supervisores para que se demoren lo menos posible entre llamados.

“Es un caos porque solo tenemos una máquina y los chicos tienen que hacer la tarea. Si se daña algo ellos no se hacen cargo. Pero si el sistema se cae o desconecta nos amenazan con suspendernos” comenta un trabajador. “Los clientes escuchan a los chicos atrás gritando, pero la mayoría entiende la situación”, agregan.

Como muestran los relatos, es necesario que se cumplan de inmediato las licencias remuneradas para padres y madres a cargo de niños. Como así también para los trabajadores a cargo de personas mayores y familiares enfermos.

“No puedo elegir entre brindar la información al cliente y cuidar que mi bebe meta los dedos en el enchufe”, dice otra trabajadora, mamá soltera.

¿Qué pasa con quienes no están trabajando desde sus hogares?

Existe otro miedo generalizado: “Tengo tres hijos preferiría estar atendiendo desde casa y no esta incertidumbre de no saber si vamos a cobrar o inclusive tener trabajo cuando termine la cuarentena. Pero no tengo los materiales para poder hacerlo.”

Hasta el momento son pocos los que están trabajando desde sus hogares por no tener herramientas propias para poder hacerlo, las empresas solo garantizaron algunos elementos y no a la totalidad de los asesores. Sumado a que los costos de internet y luz (y reparaciones técnicas si hay un problema con las computadoras) corren por cada empleado.

Es la realidad de miles de trabajadores de call centers en el país. Como escribimos anteriormente son corriente las amenazas por parte de los supervisores, la falta de respuesta o las insinuaciones de posibles suspensiones en caso de no contar con las herramientas para trabajar y no querer poner en riesgo la salud de familiares o la propia asistiendo a los lugares de trabajo sin ningún tipo de protección.

Todas estas cuestiones pasan ante la vista gorda del sindicato, el SEOC. Las empresas tienen que brindar todas las herramientas de trabajo, en buen estado para aquellos trabajadores en modalidad teletrabajo. Los elementos de protección para quienes tengan que asistir a los lugares de trabajo y las licencias pagas completamente para quienes no puedan ambas. Pero sobre sin despidos, suspensiones ni pagos a media de licencias y salarios.