×
×
Red Internacional
lid bot

Panorama Sindical. Caló, Ribka y el 1º de Mayo

En las vísperas del Día Internacional de los Trabajadores, las cúpulas sindicales volvieron a la tregua. Mientras tanto, la mitad de la clase de trabajadora está precarizada en Argentina. Y en Europa, miles de inmigrantes mueren viajando del hambre y la guerra hacia el trabajo precario. Nuestras banderas este 1º de Mayo.

Lucho Aguilar

Lucho Aguilar @Lucho_Aguilar2

Miércoles 22 de abril de 2015

Fotografía: Antonio Litov

Fotografía: Antonio Litov

La semana pasada confirmó el camino elegido por las cúpulas sindicales para el año electoral. La “política pendular”, de inconfundible tradición peronista, consiste en combinar medidas de fuerza como el paro del 31 de marzo, con la vuelta a la tregua y las charlas de pasillo. “Esperamos que el Ejecutivo se siente a dialogar”, dijeron los dirigentes del transporte, que encabezan lo que algunos llaman “el nuevo eje de poder sindical que avanza sobre las tres CGT” (Clarín). Pero el cónclave también votó que “si no hay respuestas un nuevo plenario decidirá una protesta para mayo”.

Moyano y Barrionuevo se subieron al bondi. Y de paso arrancaron la campaña: “si este gobierno no da respuestas, cuando tengamos esa arma letal en mano que es el voto, tomemos una decisión inteligente”.

La fuerza “letal” que podrían tener las grandes acciones y maniobras del movimiento obrero, como una huelga general con movilizaciones, en manos de la burocracia se convierten en negociaciones de palacio.

Pero tienen un problema: antes de las elecciones están las paritarias.

¿La patria metalúrgica va al paro o no?

Décadas atrás, las paritarias de la UOM marcaban la cancha al resto de los gremios. El peso estratégico de la patria metalúrgica ya no es el mismo, pero la coyuntura política y la dureza patronal le han devuelto protagonismo a Antonio Caló. El hombre amenazó con un paro de 36 horas si los empresarios no ceden el 32% en cómodas cuotas. Pero durante el fin de semana, Caló “avanzó con las cámaras patronales en un esquema de acuerdo salarial corto - hasta julio - con una suba salarial del 18 %” (Ambito Financiero), aunque al cierre de esta edición todavía no se habían puesto de acuerdo. Bajo el paraguas del Ministerio de Trabajo, ni patrones ni burócratas quieren que se remueva el avispero. Como dijeron activistas de izquierda del gremio, “en Siderca nos están suspendiendo con rebaja salarial. No alcanza con un paro aislado, la UOM tiene que convocar a asambleas de base para debatir y votar un plan de lucha que le pare la mano a las patronales”.

El mismo Caló aclara que, aún si se consigue el número que pide, “el básico con los descuentos queda en 7.700”. La aclaración revela que la central oficialista está dispuesta a aceptar los techos salariales del gobierno y los empresarios, que quieren aumentos del 25 al 30%. El resultado será una nueva caída del salario real y 10 millones de trabajadores cuyos ingresos a pensar cubren la mitad de la canasta familiar.

Moyano, Barrionuevo y los dirigentes del transporte no piensan enfrentar seriamente esa política.

La izquierda, en cambio, rechaza los techos salariales, y sigue reclamando “un paro activo de 36 horas con movilización y asambleas para votar un plan de lucha nacional por los reclamos de toda la clase trabajadora”.

Mientras, sigue siendo parte de las principales luchas. Con las docentes de Tigre, cortando las vías y la Panamericana en reclamo de los salarios adeudados. Con los gráficos de Donnelley y WorldColor, exigiendo al gremio gráfico un plenario y un plan de lucha contra los ataques empresarios. Con las obreras de PepsiCo, yendo a la huelga por iguales categorías.

Con este panorama: ¿hasta cuando puede durar la estrategia del sindicalismo peronista?

El diario no hablaba de ti…

Concentradas en el reclamo por “ganancias”, y sus cálculos electorales, las cúpulas sindicales dan la espalda a los sectores más explotados de la clase trabajadora. Por eso el flagelo de la precarización ha sido una de las consecuencias más duras y visibles de la última década. Si sumamos trabajadores “en negro”, tercerizados, contratados y quienes cobran por debajo de los mínimos de convenio, más del 50% de la clase trabajadora se encuentra precarizada. Son 8 millones, la mayoría jóvenes y mujeres trabajadoras.

Como los sindicatos que les cobran “cuotas solidarias” pero no defienden sus derechos, se hacen notar por las suyas. La izquierda y el sindicalismo combativo los apoyan.

De Norte a Sur. Son los recolectores de residuos de Jujuy, que estos días pararon por condiciones de trabajo y vienen de conquistar el pase a planta permanente. Son los trabajadores golondrina que cortan rutas en Río Negro porque las empacadoras de fruta no pagan salarios, y en Tucumán para reclamar aportes y el pase a planta.

Son los trabajadores aeronáuticos tercerizados, que en GPS (Ezeiza) acaban de conquistar elecciones de delegados, y en Falcon (Aeroparque) realizan acciones esta semana por aumento salarial y la efectivización en Aerolíneas Argentinas. ¿Sabías que el presidente de Aerolíneas y candidato a Jefe de Gobierno Mariano Recalde gana $135 mil por mes y un tercerizado $6500? Una vergüenza.

Si se achican las ganancias, las empresas van a ajustar a los trabajadores.Rubén Matu denunció en La Izquierda Diario el plan precarizador de las multinacionales automotrices: “el ataque en Lear fue una clara respuesta a nuestra negativa de aceptar flexibilizar el convenio”. En estas semanas el SMATA firma convenios que incluyen peores condiciones para los nuevos trabajadores, turnos rotativos, categorías inferiores, y mayores ritmos productivos.

…ni de mí

Esa precarización, como ataque a las condiciones de trabajo pero también de vida, no admite fronteras. Según reconoce la ONU, unos 1.500 millones de trabajadores, cerca de la mitad de la fuerza laboral mundial, tienen puestos de trabajo "informales o precarios".

Este 7 de abril comenzó la rebelión de los esclavos de Telefónica-Movistar de España. Más de 15 mil trabajadores entraron en huelga indefinida rechazando sueldos miserables, reclamando el pase a planta y jornadas de 8 horas (no de 12).

El 15 de abril se movilizaron en Nueva York y 230 ciudades de Estados Unidos los trabajadores de Mc Donald’s y otras cadenas. Quieren un salario de 15 dólares y el derecho a sindicalizarse. La mayoría son negros o inmigrantes latinos.

Ese mismo día, millones de trabajadores se plegaron a una jornada de paro nacional convocada por los sindicatos en Brasil. Rechazaron las leyes de tercerización laboral impulsadas de Dilma, con marchas, manifestaciones, bloqueos y actos.

El golpe más duro ha sido, sin embargo, el que sufrimos en la noche del 18 de abril.

El mar Mediterráneo se convirtió otra vez en una tumba para inmigrantes. Un barco que había zarpado de Libia naufragó con 900 personas a bordo, muchas de ellas mujeres y niños. 28 sobrevivieron. Nadie más. Uno de ellos, Ribka, contó que “nos agarramos a los cadáveres que flotaban para no hundirnos”. ¿Hasta donde puede llevar la miseria de este sistema social, que en su saqueo imperial y sus guerras hunde a millones de inmigrantes en semejante desesperación? ¿Cuántos miles morirán huyendo del hambre en África para asistir a la precarización más extrema de la Europa en crisis?

Nuestras banderas

Algunos dirigentes sindicales, quieren convertir esa jornada de lucha, tan cara a la tradición obrera, en un acto de apoyo a uno de los candidatos de los empresarios. Héctor y Rodolfo Daer, Luis Barrionuevo, Facundo Moyano y Armando Cavalieri, pondrán sus aparatos para el lanzamiento de Sergio Massa. ¿Vos pasarías el 1° de Mayo con un alcahuete de la Embajada norteamericana y sindicalistas que ganan 150 mil pesos?

El Frente de Izquierda, que ha ganado protagonismo entre los sectores obreros combativos, realizará este 1º de Mayo un acto de lucha e internacionalista. Será para levantar los reclamos más sentidos de la clase trabajadora. Entre ellos “el fin de la precarización laboral, los contratos temporarios y el trabajo en negro, y el pase a planta de todos los trabajadores”.

Pero también para plantear una perspectiva histórica, aquella que permita enfrentar al capitalismo que hace 129 años convirtió a aquellos militantes obreros en “mártires de Chicago”. Como dijo uno de ellos ante sus verdugos: “¿en qué consiste mi crimen? En que he trabajado por el establecimiento de un sistema social en que sea imposible el hecho de que mientras unos amontonan millones beneficiando las máquinas, otros caen en la degradación y la miseria” (George Engel).

Por la unidad de la clase obrera, por encima de los convenios y las fronteras. Por esos inmigrantes que mueren escapando a la miseria. El mejor homenaje de los trabajadores y trabajadoras este 1º de Mayo será marchar con estas banderas.


Lucho Aguilar

Nacido en Entre Ríos en 1975. Es periodista. Miembro del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001. Editor general de la sección Mundo Obrero de La Izquierda Diario.

X