Un día después de sufrir una importante derrota el diputado Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados, revirtió la situación y en una maniobra denunciada por los parlamentarios del PSOL y otros partidos replanteó la misma votación que el día anterior había sido rechazada. El martes 26/05 fue rechazada una enmienda constitucional que incorporaba en la Constitución el financiamiento privado a candidatos y partidos. El miércoles 27/05 se aprobó prácticamente la misma propuesta, aunque esta vez limitada solo a los partidos políticos.
Sábado 30 de mayo de 2015
Con esta propuesta, en caso de ser aprobada en el Senado y en segunda instancia nuevamente por las dos Cámaras, los empresarios podrán invertir en los partidos pero no en los candidatos individuales. Diversos especialistas en elecciones y cuentas públicas opinan que esta solución genera menos transparencia, abriendo nuevos canales de corrupción en un régimen político cruzado por el escándalo de Petrobras, entre otros, en forma permanente en los noticieros.
Este riesgo de habilitar nuevas vías a la corrupción se da por la falta de vinculación explícita entre la empresa y quien terminará recibiendo el dinero, permitiendo todo tipo de negocios no declarados.
Además de estas modificaciones, la Cámara de Diputados también aprobó el fin de la reelección del presidente, gobernadores e intendentes, dentro de la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) incluida en la Reforma Política.
Con 452 votos a favor, 19 en contra y una abstención, la Cámara dio señal verde a la iniciativa presentada por el diputado Rodrigo Maia, de los Demócratas (DEM) que será sometida a una segunda votación en el mismo plenario antes de ser enviada al Senado, siguiendo el mismo rito que tendrán otras PEC como la del financiamiento de empresas.
Si la medida fuera aprobada definitivamente en las instancias legislativas correspondientes, se derogará la PEC de 1997 sin contemplar a los intendentes elegidos para un primer mandato en 2012 y a los gobernadores electos en 2014, que podrán competir por su reelección.
Las votaciones sobre la PEC de la Reforma Política en el Congreso serán retomadas modificando a cinco años el mandato único para presidente, gobernadores e intendentes y la unificación de las elecciones municipales con las regionales y nacionales. El fin del voto obligatorio para personas entre 18 y 70 años de edad será otro de los puntos en votación.
El punto que demanda mayor atención de parte de los trabajadores y de la izquierda es la antidemocrática propuesta de instituir una cláusula barrera.
Según esta cláusula los partidos tendrán derecho a representación parlamentaria a partir de conquistar nacionalmente un porcentaje de votos. Hay diversas propuestas en este tema, variando de 1,5% a 5% nacionalmente o localmente. Por esta norma varios partidos dejarían de tener representación parlamentaria. Impediría que un partido que tuviese influencia en determinados estados pero no en todo el país lograra tener representación parlamentaria. De este modo, por ejemplo, el PSOL, entre otros partidos, no podría tener ninguno de los parlamentarios con los que cuenta actualmente.
No queda claro si los defensores de esta propuesta tendrán mayoría, considerando que varios partidos menores se oponen. En nombre de oponerse a esta propuesta y buscando un acuerdo con Eduardo Cunha, quien no defendería la cláusula barrera, el PCdoB votó junto a este dirigente propuestas conservadoras y contra los trabajadores. Como el “distritão” que instituye un sistema de representación que fortalecería el personalismo y perjudicaría la representación de grupos de trabajadores y representantes de minorías.
En las idas y vueltas entre los parlamentarios, votaciones que un día contradicen la del anterior, se demuestra una vez más lo que muchos brasileros ya saben: los parlamentarios legislan según sus intereses y los de sus aportantes y no a favor del pueblo brasilero.