Imágenes de fenómenos extremos han recorrido las redes sociales, es que el cambio climático, no se detuvo con la pandemia, y no es la naturaleza, no son los seres humanos, es el capitalismo un sistema que arrasa con los recursos naturales, que pone al crecimiento de las ganancias de un puñado de familias por encima de las grandes necesidades sociales.
Domingo Lara Biólogo Ambiental
Domingo 25 de julio de 2021
¿Qué está ocurriendo?
Distintas zonas del planeta viven fenómenos extremos: ola de calor récord en Canadá y EEUU, que suman alrededor de 600 muertos, Incendios en Siberia, que ya han consumido en lo que va del año 9 millones de hectáreas, Alemania y China sufren graves inundaciones, en Chile la mega sequía se extiende, sin tener una fecha de tope, esto por nombrar algunos ejemplos.
Esto impacta sobre las condiciones de vida de las personas, pero sobre todo de los sectores populares, tanto de forma directa en quienes padecen estos fenómenos, como de forma global con efectos como el aumento de los precios de los alimentos, el aumento en la pobreza y en los migrantes. Es que las condiciones de vivienda, de acceso oportuno a la salud, a fuentes de agua potable de calidad, son algunos de los aspectos agravantes. No es lo mismo ser rico a ser de la clase trabajadora, ante una inundación, una ola de calor o un incendio.
¿El cambio climático y los fenómenos extremos?
Ya es un consenso que el cambio climático es responsable del aumento de los fenómenos climáticos extremos, y estos van en aumento, inclusive más que lo esperado.
Michael E. Mann, director del Centro de Ciencias del Sistema Terrestre de la Universidad Estatal de Pensilvania, declaró que las últimas semanas han demostrado la limitación de los modelos sobre cambio climático. "Los modelos están subestimando la magnitud del impacto del cambio climático en los fenómenos meteorológicos extremos".
El problema del aumento de los fenómenos climáticos extremos es una realidad, en conjunto con la destrucción acelerada de amplias zonas ricas en biodiversidad que juegan un rol de soporte frente los diversos impactos ambientales.
¿Por qué el Capitalismo y no la naturaleza, ni la humanidad?
No es raro encontrar dentro de la prensa, que se hable del cambio climático sin atribuir ningún tipo de responsabilidad ni causante, como un fenómeno en sí, sin responsables de por medio, algunos medios se aventuran un poco más y hablan de la destrucción por parte de los seres humanos de la naturaleza, nombran países como los que más emiten CO2 en el mundo, como son China y EEUU, inclusive se habla de empresas y sectores como el energético, el transporte, la agricultura etc.
Pero es el 1% más rico de la población mundial es responsable de más del doble de las emisiones de gases de efecto invernadero que los cerca de 3.100 millones de personas que conforman el 50% más pobre, según un estudio de la fundación Oxfam.
Pero son también estos grandes empresarios quienes se enriquecen a costa de la destrucción de los recursos naturales dañando ecosistemas que permiten contrarrestar algunos de estos efectos, por ejemplo un reciente estudio afirma que la deforestación en la selva amazónica estaría liberando un 18% más CO2 del que transforma en oxígeno, en los últimos 10 años. Pero no es solo la selva Amazónica, son los océanos, la megaminería, forestales, la pesca indiscriminada, la producción industrial, todo esto en manos de los grandes empresarios se alejan de forma vertiginosa de responder a las necesidades humanas, para responder a la inagotable sed de ganancia que permite que un puñado de capitalistas se haga más rico, a costa de la explotación de la fuerza de los trabajadores como de la destrucción del medioambiente.
¿Los empresarios de tecnologías verdes?
Sin duda en los últimos años han surgido empresas que han generado grandes negocios con tecnologías “limpias”, autos eléctricos, energía en base a paneles solares y una amplia diversidad de soluciones tecnológicas, el problema es que avanzan a la medida de las disposiciones del mercado, es que esta idea de una nueva forma de capitalismo no ‘perjudicial’, que se vende como ecológico, y en el que se da por hecho que se podrá conseguir la neutralidad de emisiones sustituyendo progresivamente las energías fósiles por renovables (bajas en carbono), está lejos de ser una realidad, por ejemplo se suele mirar a Europa como un ejemplo a seguir, en esta idea de un capitalismo bajo en impacto ambiental.
Europa utiliza el 20% de las materias primas que produce el mundo, de las cuales, solo el 3% las obtiene en su propio territorio. es decir, tiene un déficit de un 17%, y para lograr una transición tecnológica se requiere 3.000 millones de toneladas de minerales y metales estratégicos: cobre, níquel, cobalto, litio, cromo, molibdeno, grafito, aluminio, indio, hierro, plomo, manganeso, neodimio, plata, titanio, vanadio, zinc.
Los cuales están a años luz de ser producidos de forma sustentable. Es decir, se trata una vez más de traspasar los costos ambientales del desarrollo a los países que extraen materias primas y donde se procesan de forma industrial, donde las tasas de emisión de CO2 siguen aumentando.
Por una sociedad socialista
Es urgente dar una respuesta a la crisis ambiental, solamente un sistema económico, donde la producción esté al servicio de las necesidades socioambientales, donde la economía se pueda planificar en base a los intereses del conjunto, es posible terminar con esta destrucción desenfrenada del planeta y dar una respuesta sería al problema del cambio climático. Un objetivo así es posible alcanzarlo, pero requiere expropiar a los expropiadores, es decir terminar con esta sociedad de explotación y que sea el pueblo trabajador los protagonistas de su propio destino.
Fuentes:
https://catalunyaplural.cat/es/el-capitalismo-verde-y-sus-paradojas/
https://www.france24.com/es/europa/20210724-cambio-climatico-incendios-rusia-alemania-estados-unidos