Una investigación de The New York Times reveló las condiciones de insalubridad a las que son sometidos los miles de migrantes detenidos en campos de concentración, lo que ha producido la proliferación de enfermedades graves, mientras que la administración de Trump niega la ayuda sanitaria necesaria.
Martes 27 de agosto de 2019
La crisis migratoria que las políticas xenófobas de Trump ha creado en la frontera sur con los Estados Unidos Mexicanos, no solo se está cobrando la vida de personas en atentados terroristas, no solo divide familias, no solo condena a la muerte en el desierto, sino que ahora está generando un desastre de salud.
Los campos de detención de migrantes, según una investigación del New York Times, son perfectamente aptos en condiciones necesarias para generar el desarrollo de enfermedades.
Las enfermedades infecciosas se crean a partir de sistemas inmunes debilitados por alto estrés y falta de una buena nutrición, amontonamiento de personas en lugares pequeños y la falta tanto de higiene como de salud básica, por amplios periodos de tiempo.
Estas condiciones son las que ofrecen por excelencia los campos de EE.UU., los detenidos no han recibido la nutrición, aseo y salud necesarias, incluso hay personas que siguen retenidas desde hace semanas o meses en espacios acondicionados para tener a alguien por no más de 72 horas.
El reporte describe pésimas condiciones como, 88 personas en cuartos para 41, detenidos forzados a llevar meses sin un baño y cambio de ropa. Al menos son 6 los menores que han muerto por enfermedades transmisibles en los últimos dos años en estas instalaciones.
De estos decesos al menos tres fueron debido a una gripe lo que es un problema grave en un país con una tasa de 1 niño muerto por gripe, por cada 600,000 personas, como lo ha descrito el portal de la CNBC.
En un correo electrónico el Profesor en Pediatría de Harvard el Dr. Jonathan Wickinoff dijo que “Por experiencia personal, las muertes por gripe en menores son eventos muy raros”
Así mismo el Dr. Wickinoff relato “Cuando leí que varios niños habían muerto en detención por causas potencialmente prevenibles, realmente me perturbo. El país necesita respuestas urgentes a estas cuestiones para que los niños en detención dejen de morir.
En este mismo reportaje la Dr. Julie Linton presidenta del Consejo de la Academia Estadounidense de Pediatría sobre Salud de Niños y Familias Inmigrantes, declaró “Hay un gran número de cosas que podemos hacer para prevenir las muertes e infección. Entre ellas está no retener a los niños en jaulas tipo instalaciones y almacenes”
Ambos médicos están de acuerdo en que las terribles condiciones en las que se mantienen a los migrantes son las principales causantes de las pérdidas humanas y las que se dirigen a generar un peor desastre si la política anti inmigrante no cambia por una política que otorgue un trato humano a las personas que se encuentran en situación de migración por culpa de las intervenciones de Washington en sus territorios de origen.
El problema además es la forma en la que estas ideas de odio se traducen en el plano político y social, puesto que no se quedan en el discurso o en los absurdos tweets del presidente gringo, sino que se filtran en todos los niveles de gobierno y se recae en un absurdo colectivo en el que el gobierno se niega a dar vacunas contra la gripe cuando la realidad es que es una enfermedad que es mucho más barata de prevenir que de curar.
Mediante un comunicado por correo electrónico un portavoz de la CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos) declaró y evidenció los graves problemas que conlleva la privatización del sector salud y trato de desmarcar al gobierno mintiendo que los migrantes duran poco tiempo en las instalaciones.
“En general, debido a la naturaleza a corto plazo de la tenencia de parte de CBP y las complejidades de la operación de los programas de vacunación, ni CBP ni sus contratistas médicos administran vacunas a los que están bajo nuestra custodia”
En estas líneas la única verdad de la declaración es que nadie ni los privados ni el gobierno planean prever la muerte de varias personas más.
Esto aunado a que el pasado miércoles el Departamento de Seguridad Nacional anuncio una propuesta de regulación para abolir los 20 días de detención para familias migrantes impuesto desde 1997, permitiendo al gobierno federal retenerlos por tiempo indefinido.
Esta propuesta tardará unos 60 días en comenzar a discutirse y probablemente se enfrentará a un gran desafío legal para evitar que pase.
Es por estas razones que es importante entender el fenómeno migratorio y sus múltiples aristas, no es tan sencillo como condenar a la gente solo por haber salido de sus países de origen, o porque no se quedaron a “cambiar” a sus gobiernos, como muchos dicen.
También es por esto que los intentos mediante acuerdos legales y no legales que Trump impone para crear terceros países seguros en la zona es una bajeza imperialista, ni siquiera México es capaz de otorgar una salud pública relativamente digna a sus nacionales, el sistema mexicano de salud está colapsado por la privatización de la reforma a la salud que viene desde hace años y que la administración de Andrés López empeora con el recorte al presupuesto y la creciente escasez de medicamentos en todos los centros del país.
Algunos medios hablan de que esto debe ser resuelto con inversión del gobierno mexicano, el estadounidense y el del país de origen, pero a pesar de ser un problema de salud internacional, esas notas no reflejan el verdadero problema y su única solución que es que EUA, el Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial dejen de intervenir militar y políticamente en los países periféricos.
Por lo tanto, debemos de denunciar la raíz del problema que es la intervención imperialista en los países pobres, abolir las fuerzas represivas contra los migrantes, cerrar los campos de detención, abrir las fronteras y otorgar plenos derechos a los viajeros.