El primer ministro Justin Trudeau ha manifestado su rechazo a la eliminación del capítulo 19 del TLCAN y a otros objetivos del Gobierno de Trump. Trudeau también enfrenta la oposición conservadora al interior del parlamento.

Gabriel Bagundo México | @g_bagundo
Miércoles 26 de julio de 2017
El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ha manifestado un profundo rechazo a la eliminación del capítulo 19 del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), uno de los objetivos que el Gobierno de Trump intentará imponer en la próxima renegociación.
El capítulo 19 del TLCAN fue muy peleado por el ex primer ministro conservador Brian Mulroney durante la negociación original entre Estados Unidos y Canadá en 1987. Este apartado, titulado “Revisión y solución de controversias en materia de cuotas anti dumping y compensatorias”, establece un panel binacional como mecanismo para la resolución de conflictos comerciales entre cualquiera de las partes, lo que permite resolverlos por fuera de los tribunales de Estados Unidos.
El gobierno de Donald Trump ha publicado recientemente sus “objetivos”para la renegociación y entre ellos exige eliminar esta forma de resolución de conflictos comerciales.
El capítulo 19 regula el “dumping”, una práctica del comercio internacional considerada como desleal para los valores capitalistas que consiste en vender una mercancía por debajo del precio de mercado para quebrar la competencia de otro país y apropiarse del mercado. El capítulo 19 establece medidas para evitar esto, aunque en la práctica ha sido muy poco usado.
En la negociación original del TLCAN realizada durante los años ochenta, el ex primer ministro de Canadá incluso levantó a su equipo de la mesa de diálogo ante la oposición de incluir un mecanismo de esta naturaleza, y por esta presión consiguió establecerlo como parte del acuerdo. El actual primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ha vuelto a alzar la voz en contra de la eliminación de este apartado y de otros objetivos contenidos en el plan de Trump.
“No es una negociación, es un ultimátum”: ex embajador de Canadá
Este martes 25 de julio Justin Trudeau dijo que “cualquier negociación del TLCAN debe de incluir un mecanismo justo para resolver disputas”. Por su parte, Donald Trump ha calificado al TLCAN como “muy beneficioso para México, muy beneficioso para Canadá, pero el peor tratado de la historia para EEUU”.
Derek Burney, quien fuese ex embajador de Canadá en Washington durante las negociaciones en los 80´s, ha señalado que el gobierno de Estados Unidos fue quien llamó a modificar el Tratado de Libre Comercio, pero que “ellos están actuando como si tuvieran el derecho unilateral de establecer las condiciones, decir cuáles son las demandas y no conceder nada. Yo tendría problemas en llamar a esto una negociación, más bien parece un ultimátum”.
Las fuerzas conservadoras en Canadá tratan de aprovecharse
En Canadá existe una importante preocupación de las implicaciones económicas que pueda tener la renegociación y esto ha sido es aprovechado por las fuerzas conservadoras. El parlamentario conservador Gerry Ritz, por ejemplo, sostiene que el gobierno de Trudeau “no tiene un plan”.
Los grupos conservadores al interior del Comité de Comercio del Parlamento de Canadá han llamado a altos responsables del gobierno encabezado por Trudeau a un interrogatorio para responder ante “la falta de transparencia” con la que sostienen se ha manejado Trudeau frente a la renegociación del TLCAN. Chrystia Freeland, Ministra de Asuntos Extranjeros, ha sido citada para el próximo 14 de agosto.
El primer ministro Trudeau ha dedicado gran parte de su agenda política en convencer acerca de la importancia y “los beneficios” que tiene el TLCAN entre ambas naciones. Para ello se ha reunido personalmente con diversos gobernadores -fundamentalmente de los estados del norte- y con altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos en los últimos días.
Trudeau también expuso en la última reunión de la Asociación Nacional de Gobernadores de EE.UU. las razones por las cuales él considera que la política proteccionista de Trump podría “matar el crecimiento” y es “una carrera al precipicio donde todas las partes perderán”.
El TLCAN original fue negociado en Canadá por un gobierno conservador que estrechó lazos con el gobierno neoliberal de Ronald Reagan. Los beneficiados del TLCAN en Canadá han sido los grupos empresariales, mientras que la juventud canadiense enfrenta importantes problemas de acceso educativo y al trabajo precario, avanzan los recortes presupuestales y continúan a la baja los salarios profesionales. Es en este marco el gobierno “progresista” de Trudeau trata de defender las actuales reglas del tratado comercial.
Con esta renegociación se prepara un nuevo ataque contra las condiciones laborales y de vida de la juventud y la clase trabajadora en toda América del Norte, así como un nuevo avance en el saqueo de recursos. Para enfrentarlo, es necesario que los trabajadores, los pueblos originarios, los estudiantes y la juventud unan fuerzas a lo largo de las tres fronteras para decirle “¡No!” a los planes del imperialismo estadounidense y los gobiernos de Trudeau y de Peña, que sólo benefician a las trasnacionales.