Este martes Sebastián Piñera reiteró su pretensión de volver a la Moneda en un acto de proclamación con lo que pretende sacar ventaja de los demás aspirantes presidenciales, quienes deberán apurar sus candidaturas.

Daniel Vargas Antofagasta, Chile
Jueves 23 de marzo de 2017
Con la proclamación de Piñera como candidato presidencial, este asumió su ubicación de competidor favorito del conglomerado y el mejor evaluado en las encuestas. Lo anterior apremia a que los demás candidatos que se referencian en la derecha como Kast u Ossandon deban acelerar su definición.
En Renovación Nacional este sábado 25 de marzo se definirá cual será la opción presidencial, pero un grupo de dirigentes del partido, de cara al Consejo General del sábado, está promoviendo un voto político para impulsar las candidaturas de Piñera y Ossandón como abanderados presidenciales, lo anterior en oposición a la recomendación de la Comisión Política de RN de proclamar solo al ex mandatario, como medida para evitar la fuga de militantes y quiebres internos dentro de RN.
Primarias o candidatura única
Chile Vamos, el conglomerado de derecha, aún no determina quien será su candidato; Piñera es el candidato más competitivo, pero Ossandón es un independiente ligado profundamente al sector, además de otros personajes del conglomerado que no han terminado de definir si serán o no candidatos.
La derecha se juega disponer un candidato competitivo que no pierda puntos ante el candidato de la Nueva Mayoría, pero con la salvedad de que unos y otros están manchados por la corrupción.
Piñera, por ejemplo, se proclama como candidato en medio de cuestionamientos por sus negocios en Bancard y el proyecto de Minera Dominga, u Ossandón quien tiene a familiares que serán reformalizados por el fraude al fisco más grande de los últimos años.
De la ligazón entre los negocios y la política tampoco se salvan en la NM, quienes también se han visto implicados en casos de corrupción y financiamiento irregular de la política.
Lo anterior está abriendo brecha para que emerjan nuevas fuerzas políticas, como las que se intenta conformar desde el Frente Amplio como alternativa antineoliberal, o el Partido de Trabajadores Revolucionarios, quienes vienen finalizando su proceso de legalización para conformarse como partido político y poder llevar la voz de los trabajadores a las próximas elecciones.