A casi un mes del inicio de la campaña de vacunación, tan solo hay 68.456 personas que han recibido las dos dosis necesarias. Al lento ritmo de vacunación se suma el caos, la falta de protocolos, la perdida de dosis por falta de materiales adecuados y la falta de un plan claro de distribución. Todo mientras se bate récor de contagios y los hospitales están al límite.
Elías Lavín Madrid
Sábado 23 de enero de 2021
Ya se han administrado más de 1.165.825 dosis desde el 27 de diciembre, el 82%. Entre las Comunidades Autónomas se han distribuido 1.346.100 dosis de las vacunas Pfizer y Moderna. Sin embargo, hay que tener en cuenta, que el proceso de vacunación de una persona se completa tres semanas después, con la vacunación de la segunda inyección preceptiva. Teniendo en cuenta esto en el Estado Español tan solo hay 68.456 personas con “pauta completa”, el 5,87% de las dosis de la vacuna administradas desde 27 de diciembre.
La vacunación de sanitarios está completamente paralizada en Madrid en al menos nueve hospitales y 80 centros de Atención Primaria. Durante la última semana los hospitales de la Cruz Roja, La Paz, Puerta de Hierro, Niño Jesús, Tajo, Escorial, Infanta Cristina de Parla, Getafe y Alcorcón han paralizado la vacunación de su personal. Tan solo el 68% de profesionales de los 35 hospitales madrileños están vacunados. Entre los trabajadores del SUMMA 112 los vacunados ascienden al 73%.
La situación es más grave en los 80 centros de Atención Primaria. Entre este jueves y el viernes se han suspendido las vacunaciones con tan solo el 44% de las trabajadoras vacunadas. La Comunidad de Madrid, antes de las 14.00 de este jueves había utilizado ya el 86%, 154.778 dosis de las 176.615 dosis recibidas. Hay que recalcar, sin embargo, que las cifras se refieren a la primera dosis de la vacuna. Este miércoles tan sólo 2.263 personas habían recibido las dos dosis, por detrás de buena parte de las Comunidades Autónomas.
Esto explica que el Gobierno de la Comunidad de Madrid haya decidido detener las vacunaciones y comenzar esta semana con la administración de las segundas dosis a todas aquellas personas que fueron inmunizadas hasta el 9 de enero, ya que, de otra forma, estas personas no completarían el plazo de vacunación. Sin embargo, las actuales reservas potenciales de la Comunidad para garantizar la segunda inyección son 23.959 dosis, un 14% de los que han recibido la primera dosis. Las personas inmunizadas antes del 9 de enero han sido, fundamentalmente, residentes y personal de residencias de mayores. Sin embargo, en Madrid todavía no se ha vacunado al 100% de las residencias, solo a poco más de la mitad.
Estos datos contradicen lo que el Ejecutivo de Ayuso denominaba “la estrategia de vacunación de Madrid”, esgrimida en respuesta a los retrasos en la vacunación hace unas semanas. Hace unos días Madrid encabezaba el ranking de menos vacunaciones en el Estado español, y el Ejecutivo de la Comunidad sostenía que esto era debido a que estaban “guardando” la mitad de las dosis recibidas para garantizar la segunda tanda de inyecciones. La segunda tanda, sin embargo, no está garantizada, y se espera que, en febrero, cuando deben inyectarse la segunda dosis los sanitarios, esté reestablecido el suministro de vacunas. El Gobierno autonómico se ha vuelto a confrontar con el Gobierno central.
La Comunidad de Madrid sostiene que está siendo “discriminada” deliberadamente por el Gobierno Central. Sin embargo, durante estos días se han dado escenas dramáticas que hablan de una gestión ineficaz. Personas que han recibido la vacuna sin que fuera su turno o los familiares de algunas residencias concertadas. También se ha dado el caso de vacunaciones entre los ex trabajadores jubilados del Clínico, el 12 de Octubre, el Gregorio Marañón, o el hospital de Getafe, que han tenido que vacunar masivamente al descongelar a la vez grandes cantidades de dosis.
En otras Comunidades Autónomas como Cantabria, Canarias, Asturias, Murcia y Galicia, se han administrado prácticamente todas las dosis, más del 90%, sin guardar reservas para la segunda tanda. Sin embargo, Pfizer ha enviado tan sólo el 56% de las vacunas previstas inicialmente. Es por ello que el Gobierno central ha optado, según sus propias declaraciones, distribuir las vacunas a las Comunidades Autónomas en función del ritmo de vacunación. Esto conlleva que todas aquellas administraciones que hayan administrado con mayor rapidez las vacunas tengan que ser rápidamente surtidas de nuevas dosis para no dejar a medias el proceso de la segunda inyección preceptiva.
Comunidades Autónomas como Cataluña, Andalucía o Madrid también están desaprovechando en torno al 20% de las inyecciones por no disponer de las jeringuillas adecuadas. Un “desperdicio” que se debe a que no se ha reforzado los recursos y materiales de la sanidad pública. Los viales con la vacuna de Pfizer y BioNTech contienen seis dosis, sin embargo, la sexta dosis, “un culín” que queda en el recipiente (en palabras del Consejero de Sanidad de Andalucía) no se puede aprovechar si no se dispone de las jeringuillas adecuadas. La Junta atribuyó lo ocurrido a un “déficit de jeringuillas de 0,1 milímetros”, las habitualmente utilizadas para inyectar insulina o con fines pediátricos. En otras Comunidades Autónomas esta sucediendo lo mismo, por ejemplo, se estima que, en Cataluña, donde se han administrado unas 65.000 dosis de Pfizer, se han desaprovechado unas 10.000 dosis. El jueves Madrid anunciaba la compra de 280.000 jeringuillas para aprovechar la sexta dosis, muy lejos de las cantidades necesarias.
A los ritmos lentos de vacunación, el caos entre Administraciones y rifi-rafes entre gobierno autonómicos y el central se le suma el que las farmacéuticas están retrasando sus envíos. Como ya lleva denunciando la comunidad científica y los y las trabajadores de la salud, la gestión de la campaña de vacunación tendría que estar controlada por comités de profesionales de la salud pública. Así como por los usuarios. Aun así, esto no puede llevarse a cabo sin un refuerzo integral y generalizado del conjunto de la sanidad pública en recursos y personal, tanto en hospitales como en centros de atención primaria. Algo a lo que se niegan tanto el Gobierno central del PSOE y UP, como los distintos gobiernos autonómicos. Los criterios burocráticos de la administración capitalista están probándose completamente ineficaces, y entorpecen las posibilidades de alcanzar la inmunidad de rebaño. Como destacan los científicos, para alcanzar la inmunidad de rebaño sería preciso la inmunidad, como mínimo, del 70% de la población.