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Red Internacional
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Tribuna Abierta. Carlos Damin: “La mayor cantidad de los casos de intoxicación son producto del alcohol”

La Izquierda Diario entrevistó a Carlos Damin, Jefe de Toxicología del Hospital Fernandéz y profesor de la Facultad de Medicina-UBA.

Domingo 3 de mayo de 2015

¿Cuáles son las principales sustancias más problemáticas por las que ingresan pacientes con cuadros de intoxicación, en hospitales de Argentina?

De la totalidad de las consultas por sustancias psicoactivas que se producen en los hospitales, casi la mitad se la llevan las intoxicaciones agudas por alcohol; en segundo lugar se ubican los fármacos; y en tercer lugar la cocaína; recién en cuarto lugar se ubica el paco, y después el éxtasis.

¿El consumo de manera compulsiva y no recreativa, depende del tipo de sustancia a consumir o de las características del consumidor y su entorno?

El consumo compulsivo de sustancias depende, en parte, de la sustancia; no todas tienen el mismo “crying”, no todas tienen la misma capacidad de generar refuerzo en el sistema límbico, pero igualmente es fundamental la capacidad de la persona de enfermarse o no. No todas las personas tienen la misma capacidad de enfermarse y no todas tienen el mismo entorno. Por ejemplo, el tabaco que es la sustancia con mayor capacidad de generar dependencia, por la nicotina, requiere de un entorno y una persona con capacidad. No todas las personas que fuman se hacen dependientes y no todos los que prueban terminan consumiendo tabaco. Por lo tanto, si bien depende de las otras variables, la capacidad de la sustancia también es importante.

Se habla del paco como una nueva droga de características particularmente mucho más dañinas que otras, a nivel tal que tras determinada cantidad de tiempo consumiéndolo, provocaría la muerte, ¿esto es así?

El paco tiene la característica de que, al ser cocaína base, tiene una mayor capacidad de dependencia que el clorhidrato de cocaína, y esto hace que sea de hecho más dañina y que genere una alteración neurológica, una lesión sobre el cerebro mayor que incluso el clorhidrato de cocaína. Esto no significa claramente que va a traer la muerte de la persona, aunque puede pasar con una intoxicación aguda. Pero las concentraciones de cocaína en cada dosis es tan chica que es muy raro ver una intoxicación aguda por paco. Lo que uno ve es la estigmatización por el consumo crónico del paco, pero es raro ver un paciente intoxicado con riesgo de vida al momento de la intoxicación. Es más probable que la persona que consume paco termine perdiendo su vida en ocasión del consumo, más que por el consumo. Me parece importante aclarar esto, porque no es que el paco lleva a la muerte de la persona, sino que el paco y todo el entorno, o la metodología para conseguirlo, o la forma de relación en la gente que fume paco es lo que normalmente termina con la vida del consumidor.

Si el consumo problemático se puede dar con distintos tipos de sustancias, legales e ilegales, ¿por qué el Estado prohíbe particularmente algunas como marihuana, cocaína, etc, y no el tabaco o el alcohol?

Si bien el consumo problemático se puede dar con cualquier sustancia psicoactiva, sea legal o ilegal (y el mayor problema que tiene el mundo es con las legales, mucho más que con las ilegales), desde la Convención de 1961 (NdeE: Convención Única de Estupefacientes realizada en Nueva York que conforma el régimen global de control de drogas) hay algunas que están normatizadas y prohibidas en el mundo, y es muy difícil correrse de ese lugar. El ejemplo de Uruguay cuando legaliza la marihuana es que tiene problemas con todo el mundo, todos le reprochan haberse salido del tratado de la Convención, más allá de que todo país es soberano para legalizar o ilegalizar una sustancia; de hecho, los países árabes tienen el alcohol prohibido. Entonces, la idea es que por el acuerdo del 61 las restringidas son -más o menos- las mismas en todo el mundo y se van agregando al listado anualmente algunas sintéticas nuevas. Pero, digamos que es por acuerdo internacional, aunque es muy discutido, ya que si bien hubo algunos avances en la lucha contra las tabacaleras, es muy difícil poner más regulación al alcohol, que seguramente tendría que haber, pero tiene que ver con otros intereses económicos que hacen al narcotráfico.

¿Qué pasa con los pacientes judicializados? ¿A qué problemas deben enfrentarse?

Loa pacientes judicializados han tenido muchos problemas por el imperio de la ley 23.737. Afortunadamente, después de la acordada del 2009 en el fallo Arriola de la Corte Suprema, prácticamente hay pocos judicializados por tenencia simple. Las consecuencias nunca han sido buenas porque la gente tiene miedo a consultar por miedo a ser judicializados. Los que son judicializados tienen encima y durante muchísimos años una causa penal que no hace más que entorpecer su vida, porque no logran conseguir trabajo, ni insertarse socialmente, más allá de que nunca tuvo lógica o razón de ser una causa penal por esto, porque si lo que se pretendía era tutelar a la persona se lo podía hacer bajo el terreno del Código Civil.

¿Qué opinás de la actual Ley de drogas (27.737)?

La actual Ley de Drogas está vieja, es necesario cambiarla. Es una ley que fue beneficiosa en el año 1989, cuando se sancionó, pero hoy por hoy es indispensable cambiarla porque el mundo cambió, porque la relación entre las personas y las sustancias ha cambiado. Me parece indispensable la despenalización de la tenencia, tengo muchas dudas en relación a la legalización aunque creo que es algo que va a ocurrir con el tiempo. Como sucedió con la Ley Seca, que la gente solicitaba la legalización sólo de la cerveza y finalmente se terminaron legalizando todas las sustancias alcohólicas. Creo que es necesario despenalizar la tenencia por eso que decía antes, si lo que pretendemos es proteger a la persona lo podemos hacer con la ley civil, de ninguna manera es necesaria la ley penal, sobre todo cuando uno considera los derechos de la persona a poder elegir, como bien lo dijo en el fallo Arriola de la Corte Suprema amparándose en el artículo 19 de la Constitución Nacional.

En un marco donde varios países comienzan a discutir la criminalización del consumo de marihuana, con casos como Uruguay o Chile, ¿por qué crees que en Argentina ese debate no está en agenda?

Creo que no se han dado las condiciones políticas fundamentalmente para que el debate se de en la Argentina. Hubo cuatro proyectos, uno de los cuales pensé que iba a pasar, el del (en ese momento) senador Aníbal Fernández. Sinceramente, pensé que se iba a avanzar y finalmente despenalizarse la tenencia en nuestro país. Es indispensable dar el debate, considerando que somos el único país de América Latina que no tiene despenalizada la tenencia, y en toda Europa está despenalizada. El mundo ya no está discutiendo esto, muy pocos países del mundo discuten la despenalización de la tenencia. El tema de la legalización es otro tema que me parece va a llevar mucho más tiempo todavía pero que es inevitable.