Elisa Carrió reaccionó en twitter tras conocerse el ADN que da por tierra la versión del gobierno del puestero. La "guardiana moral de la república", una nueva carta para la política de encubrimiento.
Lunes 4 de septiembre de 2017
“Lilita” Carrió fue una de las primeras en reaccionar ante el comunicado de la justicia federal de Esquel, que asegura que el perfil genético del supuesto herido el 21 de julio en una estancia de Benetton no coincide con el de Santiago Maldonado.
“Gracias a Dios Santiago Maldonado no fue herido, hay que seguir buscando su paradero. Se trata de una cuestión de derechos humanos”, inicia la serie de tuits de su cuenta, con un supuesto alivio por el estado de Santiago.
Luego expresa su posición, ante el debate público en el hashtag #Maldonado. “También creo en lo que dice gendarmería, por lo menos hasta ahora”, dice la candidata a senadora de Cambiemos en la Ciudad de Buenos Aires. La defensa continúa con un ataque: “No hay que politizar ni manipular ningún tema que haga a los derechos humanos básicos con fines políticos o electorales”.
Gracias a Dios Santiago Maldonado no fue herido, hay que seguir buscando su paradero. Se trata de una cuestión de derechos humanos.
— Elisa Lilita Carrió (@elisacarrio) 4 de septiembre de 2017
#Maldonado
También creo en lo que dice gendarmería, por lo menos hasta ahora.— Elisa Lilita Carrió (@elisacarrio) 4 de septiembre de 2017
#Maldonado
No hay que politizar ni manipular ningún tema que haga a los derechos humanos básicos con fines políticos o electorales.— Elisa Lilita Carrió (@elisacarrio) 4 de septiembre de 2017
La postura podría no sorprender, viniendo de quién hace rato viene apoyando a la “familia militar” y también a las fuerzas de seguridad. Más, tratándose de una compañera de ruta política de la ministra Patricia Bullrich durante muchos años. Bullrich se ha convertido en la encubridora más ferviente de la Gendarmería, al costo del ridículo en muchos casos.
Lo que no parece tan apropiado es el momento, cuando las hipótesis del gobierno van cayendo una a una y sus operaciones desesperadas no encuentran salida.
O quizás Cambiemos ha decidido “jugar” a su autoproclamada “guardiana moral” para seguir ensuciando una causa que se hace cada día más popular, como cada día crece la crisis política del gobierno.