Carta abierta a las disidencias sexogenéricas. Salgamos juntes este 25 N contra los feminicidios, transfeminicidios y crímenes de odio

Pan y Rosas México México | @PanyRosasMex
Martes 23 de noviembre de 2021
La violencia en México va en aumento. Esta violencia no solo es descargada contra las mujeres, sino también con los sectores que se salen de la cishetero norma, una violencia que se expresa en los crímenes de odio y los trans feminicidios.
De acuerdo con el Observatorio Nacional de crímenes de odio contra personas LGBT, en 2021 se han registrado 65 crímenes de odio en todo el país, Además de 5 casos de desaparición. Las cifras del observatorio señalan que se esos asesinatos, 31 son transfeminicidios.
Pese a esto, los transfeminicidios siguen sin estar clasificados como tal, lo cual provoca que no se pueda dimensionar el problema de violencia que atraviesan, sobre todo las mujeres Trans; sumado a ello los medios de comunicación masiva ni siquiera reconocen la identidad de género al momento de reportar dichos asesinatos.
Por otro lado, sigue persistiendo la discriminación laboral, y aunque se estipule que no puede haber discriminación por orientación sexual en los trabajos, muchos de ellos siguen despidiendo a personas de las disidencias, siendo las personas trans las que más dificultades tienen para entrar a un trabajo, sea por la discriminación, o por la complejidad que tiene cambiar sus papeles para que se reconozca su identidad.
Por ello, muchas mujeres trans terminan cayendo en condiciones de prostitución y en el trabajo sexual, expuestas a la violencia tanto por las redes de trata como por parte de la policía.
Por otro lado, la comunidad LGBT+ encuentra barreras para acceder al derecho a la salud, por discriminación y/o recortes a clínicas especializadas. Las clínicas en las que se dota de antirretrovirales y de tratamientos hormonales para las personas trans, no solo son pocas, sino que han sufrido recortes.
Todas estas condiciones generan que, actualmente, la esperanza de vida de las mujeres trans en México, sea de apenas 35 años.
En este marco es escandaloso que la policía de Claudia Sheinbaum haya reprimido la movilización convocada en la CDMX por el día de la remembranza trans, el pasado 20 de noviembre; una fecha que ha sido destinada para visibilizar los asesinatos y violencias hacia la población trans.
Resulta aun más escandaloso, que, en medio de esta situación, persistan sectores del feminismo que, desde el peor de los esencialismos, se niegan a reconocer la identidad de las personas trans, con el supuesto “borrado de mujeres” que contrapone, absurdamente, los derechos de la población trans a los de las mujeres.
Muestras de ello son las convocatorias a conferencias y movilizaciones para frenar las leyes de identidad de género, así como las leyes que protegen a las infancias y adolescencias trans, o las agresiones hacia una mujer con discapacidad y su compañera en Guadalajara por supuestos colectivos feministas que les negaron la entrada, al no reconocer la identidad de género de su compañera.
Estas muestras son solo, la punta del iceberg de un debate que atraviesa al movimiento de mujeres, que es urgente que se mire no como la contraposición de derechos, sino como la suma de fuerzas de las personas que son afectadas por el cis-heteropatriarcado.
Desde la agrupación de mujeres y disidencias sexogenéricas Pan y Rosas consideramos que, ante la enorme violencia que vivimos las mujeres y disidencias sexogenéricas, debemos unir fuerzas para enfrentarla, comprendiendo que las opresiones que vivimos tienen una misma base estructurar en el sistema capitalista y patriarcal. Recuperando el filo combativo que ha tenido históricamente las disidencias, y vinculándolo al potente movimiento de mujeres que se ha conformado en los últimos años.
Por ello, hacemos un llamado a que juntxs, recuperemos las calles: contra la violencia, contra la precarización laboral, por plenos derechos para las disidencias, para decidir libremente sobre nuestra sexualidad y nuestros cuerpos, tomemos las calles este 25N.