Cámara GoPro muestra que Fuerzas Especiales es responsable del caso de Fabiola Campillai, trabajadora que perdió la vista de ambos ojos cuando se dirigía a su trabajo en pleno estallido, mientras ministro Blumel hipócritamente sale a decir que hay que dar celeridad a estos casos, cuando el gobierno ha encubierto sistemáticamente la violación a los DD.HH de parte de la policía, también atrasando la entrega de información necesaria para hacer justicia.
L.M. Estudiante Historia y Geografía Universidad Playa Ancha, Valparaíso.
Miércoles 8 de julio de 2020
"¿Se la pitió, verdad? ’El Matu parece que le pegó, le pegó con una...’" se escucha en el registro audiovisual haciendo referencia al capitán de Fuerzas Especiales de Carabineros Patricio Maturana Ojeda, y a la lacrimógena disparada directo a la cara de Fabiola Campillai, que terminó quitándole la vista de ambos ojos mientras se dirigía a su trabajo el pasado 26 de noviembre en pleno estallido social.
El ministro Blumel que hipócritamente evitó comentar detalles del registro y se limitó a afirmar "es de interés del Gobierno, y también de Carabineros, que todas las investigaciones avancen con celeridad y puedan establecer las responsabilidades que correspondan cuanto antes" cuando en realidad es el gobierno el principal responsable de las mutilaciones, asesinatos y violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos que tuvieron auge en el estallido social; mientras hacen todo cuanto esté a su alcance para limpiar la imagen de instituciones que tienen sus manos manchadas con sangre como lo son Carabineros de Chile, Policía de Investigaciones y las Fuerzas Armadas chilenas.
La causa penal a cargo de la Fiscalía Metropolitana Occidente continúa sin formalizados, cuando las evidencias son contundentes, obligando a Carabineros a aplazar el cierre de sumarios en el marco de que tanto PDI como Carabineros de Chile estaba haciendo todo lo posible por cerrar los casos abiertos por la mutilación a Fabiola Campillai y a Gustavo Gatica.
El gobierno y los empresarios son responsables de la represión ¡Disolución de la policía ya!
Si hay algo que evidenció el estallido social, es la bronca acumulada contra el saqueo neoliberal a las vidas de las y los trabajadores así como a la juventud endeudada y precarizada, donde la alianza criminal entre empresarios y todos los gobiernos después de la transición a la democracia, cumplieron un rol no exento de represión para poner al centro sus intereses.
Los aprisionamientos y crímenes a comuneros Mapuche que se han organizado contra las forestales, o los asesinatos a dirigentes sindicales que se han organizado en múltiples huelgas y paros para denunciar el abuso patronal, como el caso de Nelson Quichillao, tienen directa relación con los intereses de gobiernos que han legislado en favor de los empresarios y de la mantención de instituciones represivas que defienden sus ganancias millonarias a punta de cañón.
Ejemplo claro de lo anterior se expresó en la rebelión en Chile, pero también hoy en plena pandemia, donde mientras miles de personas mueren en los hospitales públicos por contagio de covid, el gobierno invierte en represión para que milicos y Fuerzas Especiales entren a las poblaciones a reprimir el hambre de cientos de familias, con el objetivo de aplastar todo germen de protesta que pueda convertirse en una revuelta 2.0
Pero la derecha, los empresarios y las instituciones represivas muestran su alianza criminal a nivel internacional, como lo demostró el asesinato a George Floyd a plena luz del día en EE.UU, y que fue la gota que rebalsó el vaso para que la comunidad negra se alzara contra la policía y las políticas represivas de Trump, incentivando a miles a manifestarse contra el racismo, la policía y las agendas represivas de los gobiernos de derecha.
Es por eso que se hace urgente seguir este ejemplo y contraponer a la acción organizada de Piñera y los empresarios, una fuerza organizada de los trabajadores que hoy están en primera línea contra la pandemia y de la juventud que luchó en la revuelta, contra las políticas criminales del gobierno y las instituciones represivas.
Vamos por la libertad inmediata a todas las y los presos políticos de la revuelta y juicio y castigo a los responsables, libertad a los presos Mapuche, fin a la militarización del país y al toque de queda que de nada sirven para combatir la pandemia, el hambre y la cesantía; fin a la agenda represiva del gobierno y cese del financiamiento a instituciones represivas, que el dinero que el gobierno invierte en armas, lo invierta en los hospitales públicos para acabar con la curva de muertes por contagio. Y porque como hemos visto en Chile y el mundo, la policía no cumple otro rol más que el de cuidar los intereses de los capitalistas que hoy son responsables de la crisis que nos azota, disolución de la policía ya!