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Corrupción. Caso De Vido: Clarín, vocero de la maniobra electoral y el pacto de impunidad de los corruptos

El Gobierno y sus principales grupos mediáticos afines montan una operación electoralista para encubrir a todos los corruptos.

Martes 25 de julio de 2017

El próximo miércoles el oficialismo buscará aprobar la expulsión de Julio De Vido como diputado de la Nación con el fundamento de “inhabilidad moral” y con el apoyo de los legisladores que responden a Sergio Massa y otros bloques como el de Diego Bossio.

Esta maniobra electoral del macrismo, a menos de tres semanas de las PASO, es firmemente apoyada por medios hiperoficialistas como Clarín, La Nación o América TV, y está muy lejos de la batalla contra la impunidad que pretenden mostrar. Todo lo contrario, es un circo político-mediático que encubre la impunidad de todos los corruptos.

Estamos en presencia de una operación política que busca salvar a los corruptos de todo el arco político, empezando por los amigos y familiares del Gobierno nacional y de la familia Macri, que hicieron negocios con el kirchnerismo en general y con De Vido en particular.

Siguiendo los consejos que le dio su asesor estrella, Jaime Durán Barba, Elisa Carrió, Cambiemos (y también el massismo) buscan “cambiar la agenda” y evitar que se hable de la grave situación que atraviesa la economía durante la campaña electoral, ya que los miles de despidos, la precarización laboral o la persistencia de una alta inflación son todos datos irrefutables.

Es así como por estas horas, los diarios, canales y radios afines al Gobierno realizan un bombardeo mediático “acusando” a los diputados que anunciaron que se negarán a ser parte de esta maniobra electoral en la sesión legislativa del miércoles. Supuestamente, estarían “ayudando” a salvar a Julio de Vido.

El ataque de estos grupos mediáticos ha dirigido sus dardos no sólo contra los kirchneristas aliados de De Vido, sino también contra el Frente de Izquierda, lo cual fue rechazado de inmediato por sus principales referentes. En una declaración previa, los dirigentes del PTS-Frente de Izquierda habían dejado clara su posición sobre el exministro: “no nos cabe la menor duda de que durante la larga gestión de De Vido a cargo del ministerio de Planificación se mantuvo y se profundizó la trama de corrupción que existe en la obra pública desde hace décadas en la Argentina”. La masacre de Once es la consecuencia más trágica de todo esto, y la izquierda ha exigido que se lo juzgue por su responsabilidad frente a ella.

Sin embargo, estas denuncias contra la corrupción de la administración anterior no les impiden a los dirigentes de la izquierda denunciar al mismo tiempo la operación político-electoral del Gobierno nacional. “Campaña electoral por arriba e impunidad de todos los corruptos por abajo, ésa es la maniobra de Cambiemos”, disparó desde su cuenta de Twitter, Myriam Bregman, actual candidata a primera legisladora por el FIT en la Ciudad Autónoma. En la misma sintonía, Christian Castillo explicó en las redes sociales que “la izquierda votó (en su momento) el allanamiento a De Vido y votaríamos su desafuero por pedido judicial. Pero no nos sumamos a maniobra electoralista”.

La burda campaña de la comandancia de Clarín se cae sobre sus propias mentiras, ya que la izquierda siempre enfrentó y denunció al gobierno anterior y a su personal político.

Nicolás del Caño, primer candidato a diputado por el FIT en la provincia, reforzó los argumentos de sus compañeros y aseveró: “Los PRO corruptos no tienen moral para atacar a la izquierda,” a la vez que desnudó la maniobra y explicó que “no quieren que avancen las causas contra De Vido porque detrás también están los negociados de los familiares y amigos de Macri”.

De Vido, al servicio de todos

En estas palabras está la clave de todo este enredo. La propia embestida de Cambiemos contra De Vido incluye la impunidad del mismo acusado y de los corruptos de ambos bandos, ya que la eventual separación del exhombre fuerte del kirchnerismo de la Cámara de Diputados no tendría consecuencias judiciales. Tan burda es la maniobra electoral, que no hace falta más que señalar que la legislación vigente permite a los jueces investigar a los legisladores imputados por comisión de delitos hasta las últimas consecuencias.

Entre tantos jueces “amigos” el Gobierno no "consiguió" ninguno que quiera avanzar judicialmente, y por eso mismo montó este espectáculo mediático. Cambiemos busca rédito electoral e impunidad simultáneamente. Es que si el exhombre fuerte del ministerio de Planificación kirchnerista hablara, quedarían al descubierto los negociados con el Estado de un amplio arco de empresarios vinculados a todos los partidos políticos del régimen capitalista. Esto incluye a los familiares y amigos del presidente Macri, como su primo Ángelo Calcaterra, ex dueño de la constructora IECSA y beneficiario, entre otros, del millonario y eterno negocio del soterramiento del ferrocarril Sarmiento, junto a la corrupta empresa brasileña Odebrecht que ha confesado el pago de jugosos sobornos en Argentina.

Los negocios iniciados por el kirchnerismo y De Vido hoy se continúan de la mano del macrismo y sus empresarios amigos. Macri sigue así una larga tradición familiar de enriquecimiento a manos del Estado, que incluye entre sus páginas más negras el enorme crecimiento de su grupo familiar durante la última dictadura militar.

La expresidenta Cristina Kirchner, hoy candidata a primera senadora por en la provincia de Buenos Aires, conoce esta situación a la perfección. El año pasado, tras el escandaloso caso corrupción de su ex funcionario, José López, descubierto cuando intentaba esconder millones de dólares en un convento, exigió “una auditoría de toda la obra pública”, una especie de mensaje “mafioso” que contenía la advertencia de que en la corrupción de la obra pública estaban todos enchastrados. Ningún sector de poder estaría dispuestos a realizar la famosa “auditoría” (ni la propia Cristina, justamente por eso lo plantea), porque están todos en el mismo barro del enriquecimiento ilícito de manos del Estado.

La “inhabilidad moral” de De Vido, debería aplicarse también a Elisa Carrió, las más estridente denunciadora y en el mismo acto la más infame encubridora de los corruptos que anidan en Cambiemos. Sin ir más lejos, denunció rabiosamente a la número dos de la Agencia Federal de Inteligencia (jefa del temeroso aparato de espías), puesta por el Gobierno, Silvia Majdalani y no tiene problemas en ser la primera candidata en la CABA.

Avasallamiento de los derechos democráticos

Pero además, la izquierda ha denunciado que el fundamento de la "inhabilidad moral" que hoy se pretende aplicar contra De Vido, puede ser utilizado el día de mañana contra los diputados de la izquierda por apoyar y estar siempre con la lucha de los trabajadores, así como contra cualquier enemigo político de la mayoría circunstancial de la Cámara. El editorialista del diario La Nación, Joaquín Morales Solá afirmó en su columna del domingo pasado que esto es una especie de "paranoia" de la izquierda. Sin embargo, en Mendoza ya hubo un fiscal que pretende desaforar a los legisladores del Frente de Izquierda por participar de una protesta en el marco del paro nacional del pasado 6 de abril.

Por otra parte, como es evidente para cualquiera, el poder Judicial actúa según los designios del poder de turno. Durante una década "cajonearon" todas las denuncias de corrupción, y ahora, con el nuevo Gobierno, acusan a los que se fueron y apañan a los que están implicados en casos tan graves como los del kirchnerismo: el escándalo de Panamá Papers, las coimas recibidas por el jefe de los servicios de inteligencia, Gustavo Arribas y las relaciones con Odebrecht o el escándalo del Correo, entre otros.

Por todas estas razones, la izquierda rechazará esta maniobra con claros objetivos electoralistas que no avanzará ni un ápice en juzgar a los responsables de la corrupción de ayer y de hoy. También repudia la campaña de los grupos mediáticos como Clarín que miente descaradamente (incluso desde la tapa del diario) sobre la posición de la izquierda, mientras encubre la maniobra de impunidad impulsada por el oficialismo.