El Ministro Mario Carroza ordenó la detención de siete militares (retirados) como responsables del caso “Quemados”, caso por el cual Rodrigo Rojas Denegri y Carmen Gloria Quintana fueron quemados vivos en el año 1986.
Natalia Cruces Santiago de Chile
Miércoles 22 de julio de 2015
Fernando Guzmán fue uno de los conscriptos que participó en la patrulla militar el 2 de julio de 1986, día en que Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas Denegri fueron detenidos, golpeados y quemados vivos, para ser posteriormente ser lanzados a un sitio eriazo para que murieran.
Después de 29 años, entregó su testimonio y comenzó a contar lo que había pasado ese día. Producto de las quemaduras, Rodrigo murió unos días más tarde y Carmen Gloria quedó con graves secuelas en su rostro y cuerpo.
A partir de esto, el Ministro Carroza dictó orden de detención contra siete personas Luis Zúñiga, Francisco Vásquez, Sergio Hernández, Julio Castañen, Iván Figueroa, Nelson Medina y Jorge Astengo.
A cargo de esta patrulla estaba Fernández Ditus, quién tiene una primera condena por la corte marcial, pero no por la justicia civil y que no fue requerido a detención en esta ocasión.
Recordemos que en la época la prensa y la dictadura inventó la versión de que los jóvenes portaban elementos incendiarios que se habían prendido fuego, para luego señalar que fue un accidente. Se habla incluso de un pacto de silencio para ocultar los hechos.
Según comentó el juez Carroza en conversación con Radio ADN, es posible que al menos uno o dos de quiénes están involucradas estén aun activos en el ejército.
A pesar de que Carmen Gloria y otros testigos contaron siempre la verdad, tuvieron que pasar casi 30 años para que por fin la justicia comenzara a dar pasos serios para castigar a los responsables. Carmen Gloria expresó desde Canadá estar contenta porque por fin se sepa la verdad de los hechos y señaló que espera que por fin haya justicia en este caso, después de tantos años de espera. También denunció las redes de protección al interior del ejército para ocultar las violaciones a los derechos humanos.
Foto: Archivo de la Vicaría de la Solidaridad