Los grupos parlamentarios de JuntsxCat y ERC han llegado a un acuerdo este martes para respaldar la propuesta de que el candidato de JuntsxCat, Carles Puigdemont, sea investido president de la Generalitat.
Miércoles 17 de enero de 2018 00:23

El expresidente del PDeCAT, Artur Mas, observa la intervención por videoconferencia de Carles Puigdemont, durante el consell nacional del partido en plena polémica por su investidura a distancia. EFE/Quique García
Tras varios días de tensiones y debates entre los dos principales partidos independentistas de Catalunya, saldadas con la renuncia de Artur Mas a la presidencia del PdCat y de Carles Mundó, exconsejero de Justicia catalán, finalmente ha habido pacto entre JxCat -la nueva marca electoral del PdCAT- y ERC.
El acuerdo ha llegado después de que ambos grupos pactasen que Roger Torrent (ERC), diputado electo, alcalde de Sarrià de Ter (Girona), sea el candidato a la Presidencia del Parlament en el pleno de investidura que tendrá lugar este miércoles. El pacto se ha sellado “en la línea de restituir las instituciones”, han dicho en un comunicado enviado por JxCat.
Así, el que previsiblemente será el próximo presidente del Parlament, Roger Torrent, presentará a Carles Puigdemont como candidato a la presidencia de la Generalitat en la primera sesión de investidura que se produzca.
Torrent es uno de los defensores de la interpretación del reglamento que posibilitaría la investidura a distancia de Puigdemont. Los letrados del Parlament, sin embargo, han rechazado este lunes que Carles Puigdemont pueda ser investido de manera telemática desde Bruselas. Un informe de los servicios jurídicos de la Cámara catalana detalla que la investidura debe ser presencial según el reglamento.
El jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, dijo este lunes que Carles Puigdemont no podría formar gobierno en el "supuesto imposible" de que fuera elegido president de Catalunya a distancia.
Si Puigdemont llegara a ser investido por el Parlamento catalán en esas circunstancias, debería tomar posesión y eso supone hacerlo físicamente, afirmó Rajoy, es decir, presencialmente, y tendría que regresar al Estado español. Una situación en la que se prevé que sea detenido por supuestos delitos de rebelión, sedición y malversación de fondos públicos de los que es acusado como parre de la ofensiva represiva del Estado central y la Judicatura contra los principales líderes del proceso de independencia de Catalunya.
Asimismo, el Gobierno español recurrirá "inmediatamente" y "sin ninguna vacilación" cualquier tipo de "añagaza" para reelegir a Puigdemont de manera no presencial, aseguró el pasado viernes el portavoz del Ejecutivo, Íñigo Méndez de Vigo.
Este miércoles tendrá lugar la constitución del Parlament catalán, aún rodeado de incógnitas a pesar del pacto JxCat y ERC para presentar a Puigdemont como candidato a ser president.