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Red Internacional
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DECLARACIÓN INDEPENDENTISTA. Catalunya, entre la ofensiva españolista y las ambigüedades de la hoja de ruta de JxSí y la CUP

Junts pel Si y la CUP presentan una propuesta de declaración que daría inicio a la formación del Estado catalán. La respuesta de la derecha y el Estado no se hicieron esperar. Sin embargo algunas ambigüedades del texto ponen en duda su alcance.

Federico Grom Barcelona | @fedegrom

Miércoles 28 de octubre de 2015

Foto: Junts pel Si

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Esta propuesta de resolución que abre la legislatura, marcaría la hoja de ruta de la construcción del "Estado catalán independiente y republicano" que tendría que llevar adelante el próximo govern.

Jordi Turull i Negre y Marta Rovira i Vergés, como presidente y portavoz del grupo parlamentario de JxSí junto a Antonio Baños Boncompain y Anna Gabriel i Sabaté, como presidente y portavoz del grupo parlamentario de la CUP presentaron conjuntamente esta propuesta de resolución para que sea aprobada en el pleno del parlament con carácter de urgencia. Para ello solicitaron que sea convocada con celeridad la junta de portavoces.

La mesa del parlament admitió a trámite la propuesta con los votos favorables de JxSí (la CUP ha declinado tener representantes en este órgano) y está previsto que se reúna hoy para tramitar la propuesta, con el objetivo de que pueda ser aprobada en un pleno extraordinario antes del debate de investidura, previsto para el 9 de noviembre.

Por supuesto que la réplica del frente españolista monocorde, no se hizo esperar. Rajoy, uno de sus grandes valores, en una rueda de prensa “de emergencia” en Moncloa advirtió que va a recurrir a “todos los instrumentos necesarios” para defender la unidad española. Incluidos los antidemocráticos mecanismos habilitados por la reforma de la ley orgánica del Tribunal Constitucional del PP, que la intervención del Parlament catalán.

Por otro lado, el arremolinamiento de la derecha y sus tramas para hacer públicos casos de corrupción contra CDC, explican por qué ahora salen a la luz. Pero esto en sí mismo no libra de culpas a quienes se han enriquecido aprovechando su posición en el estado y garantizado los buenos negocios de una minoría de grandes empresas.

Ambigüedades: una hoja de ruta con dos caminos

La declaración "solemne" del inicio de este proceso, prevé la apertura de un proceso constituyente "ciudadano, participativo, abierto, integrador y activo" y que el Parlament y el proceso de "desconexión democrática" no se supeditaran a les decisiones de las instituciones del Estado español, en particular del Tribunal Constitucional por considerarlo deslegitimado. Esta es la retórica que recorre la declaración y que tanto los medios españolistas como catalanistas han resaltado, aunque con diferentes motivaciones.

Sin embargo, la ambigüedad del texto se manifiesta cuando declara en su último punto "la voluntad de inicio de negociaciones" con el Estado español, la Unión Europea y el conjunto de la comunidad internacional "con tal de hacer efectivo el mandato democrático".

Este punto que cierra la propuesta de declaración pactada con la CUP hace que toda la radicalidad del resto de los puntos quede totalmente en entredicho. Como poco, pone a esta nueva "hoja de ruta" frente a dos caminos para ser recorrida. ¿Una ruptura con el Estado español o una negociación y salida pactada?

No es una ambigüedad “casual”. En todo momento la vía que se propone es la escogida por Artur Mas en 2012. Un proceso “desde arriba”, dirigido desde las instituciones catalanas y que sobre todo se conjura para evitar cualquier desarrollo de un movimiento democrático en las calles que pudiera sobrepasar los planes y ritmos de su dirección. El rechazo a poner en marcha las fuerzas sociales necesarias para poder imponer una verdadera ruptura no deja otra salida que la negociación con el Estado, la UE y la comunidad internacional. Un camino que conduce a un callejón sin salida a la propia pelea por el derecho de autodeterminación.

Por otro lado, la propuesta deja por fuera cualquier referencia "al plan de choque contra la pobreza", uno de los puntos que la CUP consideraba un eje de su proyecto y que está ausente del acuerdo, así como el carácter concreto del proceso constituyente planteado, que mas allá de los múltiples adjetivos que se le aplican, es aún indeterminado.

En política, a diferencia de las matemáticas, hay sumas que restan y este nuevo frente de la CUP con CDC y ERC bajo su marca JxSí en un buen ejemplo de ello. Si bien se fortalece la CUP como actor de la escena y la pelea por la independencia, su coalición política con los representantes políticos de la burguesía catalana y sus candidatos "independientes", la deja cada día más pegada a una hoja de ruta que se dirige a la búsqueda de una salida negociada con el Estado, además de restarle mucho a su proyecto social y alejarla cada vez más de un proyecto anticapitalista.

El crecimiento de su influencia y representación política al calor de esta orientación de "frente nacional" le supone una fuerte presión a la colaboración política y a ir a la zaga de los gestores del capital.

La demagogia y la utilización política que hacen los representantes de la burguesía catalana de la legítima aspiración de decidir su relación política con el Estado, incluyendo su independencia, a pesar de ir mas allá de lo que a la propia burguesía le gustaría, sigue siendo una baza por la cual CDC junto a Esquerra se mantienen a la cabeza del proceso, hoy con Forcadell -ex-presidenta de la ANC- como presidenta del parlament de Catalunya con el 56% de los votos, entre los que se encuentran los votos de la CUP y 5 votos de Catalunya Si Que Es Pot.

"La mano extendida en el terreno de lo nacional" a una clase social que sin importar su origen, su única patria es el dinero, se convierte en un contrasentido incluso para los objetivos de los independentistas más honestos. Más aún de quienes ven de forma "indisoluble" el proyecto de la independencia y el de una sociedad donde el capitalismo no impere.

Por lo menos a los ojos de quienes creen que la única sociedad en la que los pueblos pueden ser verdaderamente libres, incluso para ser un Estado independiente si así lo considerasen, será una en la que se ponga fin a la sociedad de clases que arrastramos como humanidad desde el esclavismo y todas las opresiones que la sustentan.