El diario New York Times publicó este jueves la denuncia de dos mujeres que relatan abusos de parte de Trump. La publicación Slate contabilizó al menos ocho denuncias contra el magnate.
Jueves 13 de octubre de 2016 13:06
Las acusaciones contra Trump por distinto tipo de abuso empezaron a salir a la luz tras el debate del domingo en el que el candidato republicano, negó que alguna vez haya llevado a la práctica los abusos contra mujeres que habían sido revelados en un audio la semana pasada.
El diario New York Times publicó este jueves al menos dos de ellos, mientras que la publicación Slate elevó ese número a ocho. Las mujeres que denunciaron abusos ocurridos en los últimos treinta años, fueron descalificadas por la campaña de Trump que señaló los casos como "ficticios".
El New York Times recogió el testimonio de Jessica Leeds y Rachel Crooks, que denunciaron los abusos del hoy candidato presidencial republicano.
Leeds, que ahora tiene 74 años, explicó al periódico neoyorquino que hace tres décadas el magnate se abalanzó "como un pulpo" sobre ella en los asientos de primera clase de un avión y que le tocó los pechos e intentó meter la mano por debajo de su falda.
Crooks, por su parte, relató que en 2005, cuando ella tenía 22 años y trabajaba en la Trump Tower de Nueva York, coincidió con el magnate en un ascensor de ese edificio y que éste, que no la conocía de nada, la besó en la boca.
Los relatos de Leeds y Crooks coinciden con los comentarios realizados por Trump en la grabación que desató el escándalo, que también data de 2005 y en la que el magnate alardeaba de besar y tocar las partes íntimas de las mujeres sin su consentimiento.
"Me atraen las mujeres bonitas automáticamente. Las comienzo a besar, es como un imán, no puedo ni esperar (...). Y cuando eres una celebridad te dejan hacer lo que quieras, puedes hacer lo que quieras (...). Agarrarlas por la vagina. Puedes hacer de todo", dijo Trump en una conversación privada con el presentador Billy Bush.
Sin embargo, Trump negó este domingo, durante el segundo debate presidencial con la demócrata Hillary Clinton, haber llevado a la práctica sus comentarios, que calificó de "solo palabras" y de "lenguaje de vestuario". Esta negación de Trump fue la que encendió la ira de Leeds y Crooks que decidieron hacer públicos sus casos en uno de los diarios más importantes del país.
Al artículo del The New York Times le siguió uno del The Palm Beach Post con el testimonio de Mindy McGillivray, la asistente de un fotógrafo que trabajaba en el hotel Mar-a-Lago, perteneciente al magnate.
McGillivray denunció que durante un concierto de Ray Charles en el hotel, en 2003, Trump, que estaba con su entonces prometida y actual mujer, Melania, la toqueteó detrás del escenario.
La cuarta mujer en ofrecer su testimonio fue la periodista de la revista People Natasha Stoynoff, que acusó al aspirante presidencial de abusar de ella en 2005 durante una entrevista que le hizo al magnate y a Melania, con la que ya se había casado y que en ese entonces estaba embarazada.
De acuerdo con el relato de Stoynoff publicado en People, el magnate la llevó a una habitación del Mar-a-Lago, la encerró y la besó sin su consentimiento. "Me empujó contra la pared y metió su lengua hasta mi garganta", dijo.
Antes de reencontrarse con Melania y volver al "modo marido cariñoso, como si nada hubiera sucedido", Trump todavía tuvo tiempo de seguir acosando a la periodista: "Tu sabes que vamos a tener una aventura, ¿verdad? (...) Vamos a tener una aventura, te lo digo".
En un primer momento, la campaña de Trump calificó el artículo del The New York Times de "ficción" y dijo que las denuncias eran una "difamación coordinada y completamente falsa" contra el candidato republicano.
Más tarde, los abogados del magnate, del bufete Kasowitz, Benson, Torres & Friedman, invitaron al rotativo neoyorquino a retirar el artículo, rectificar y pedir perdón, de lo contrario amagaron con interponer una demanda.
"Es evidente desde, entre muchas otras cosas, la fecha del artículo, que no hay nada más que un esfuerzo políticamente motivado de derrotar a la candidatura de Trump", apuntaron los abogados, al calificar los testimonios de "falsos" y "maliciosos".
A pesar de los argumentos de la campaña de Trump, es de esperar que nuevas acusaciones por abuso sigan saliendo a la luz en los próximos días, ya que la publicación Slate suma al menos cuatro relatos más a los que ya se hicieron públicos.
Las acusaciones llegan a una semana del tercer y último debate presidencial, y en el momento más crítico de la campaña de Trump, que ha perdido el apoyo de la mayoría del establishment del partido republicano y de sus principales donantes, que exigen les devuelvan su dinero tras la publicación del audio de la semana pasada.
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