En el mes de agosto se realizó una charla debate en el Instituto Superior de Formación Docente n° 3 de la localidad de San Martín de los Andes, sobre la implementación de la ley de Identidad de Género y la Educación sexual integral en las escuelas, con la participación de familias de niñes trans, estudiantes, docentes y la comunidad en general.
Viernes 31 de agosto de 2018 15:47
Las familias contaron sus historias de vida, cómo viven el proceso de acompañar a sus niñes, que desde la más temprana edad construyen su identidad de género expresándolo a través de actitudes, sentimientos, comportamientos, vestimentas (entre otros aspectos) diferentes a la que les fuera asignadas al nacer. Un intento de visibilizar cómo la genitalidad no define la identidad de género y como dio un giro su vida y se transformó en militancia y lo que conlleva la lucha en las instituciones del Estado.
Relataron cómo en ámbitos públicos como salud y educación, a pesar de la existencia de leyes progresivas como la ley de Identidad de Género y de Educación Sexual Integral (vigente desde el año 2006), la vida cotidiana de las infancias trans es en constante puja con todo tipo de prejuicios, discriminación y una falta de implementación real de estas leyes.
En la escuela actual, aún las filas, los baños, los juegos y actividades como educación física o en los rincones de jardín, responden a una división binaria basada en roles de género que están profundamente arraigados y estereotipados en nuestra sociedad: niñas con la cocinita, varones con los autitos; los colores, la ropa y hasta las formas de expresión están atravesadas por estas concepciones, que reproducen ni más ni menos que una doctrina social y cultural que ya define de antemano cómo se es ,en definitiva, niño o niña. El intento de responder a estos estereotipos conlleva a un padecimiento para estas infancias y la familia que acompaña.
Un debate central que se desarrolló, fue la necesidad de la separación de la iglesia en los asuntos educativos. Como es sabido, esta institución condena a las personas LGTTTBI, estigmatizándolas y pregonando aún hoy, su definición como una enfermedad psiquiátrica, donde los medios de comunicación son un gran pilar para la reproducción de violencia y odio a las personas LGTBI.
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Esta charla se desarrolló el mismo día en que se realizaba el segundo foro interdisciplinario de Infancias Trans de la provincia de Neuquén, impulsado por la Dirección Provincial de Diversidad, dependiente del Ministerio de Ciudadanía.
Bajo el lema “Libres, felices y sin discriminación” participaron funcionarios, activistas trans, familiares de niñes trans y trabajadores de la salud y del ámbito educativo.
Cabe mencionar que la provincia de Neuquén cuenta con un protocolo llamado “Guía de Atención Integral de Salud de Personas Trans”, el cual se implementa de forma irregular. Una de sus redactoras mencionó en el foro la necesidad de integración de un mundo “sub público con uno sub privado” para atender de forma integral a personas trans. Una aseveración peligrosa porque esconde que el gobierno provincial, a tono con las políticas del gobierno de Macri, busca vaciar la salud pública beneficiando los negocios del sector privado.
En el contexto de un ajuste brutal que pretende degradar las condiciones de vida de las mayorías populares con el crecimiento de la desocupación, salarios a la baja, precarización de las condiciones de trabajo y recortes en el Estado, hablar de las infancias trans sin decir una palabra sobre el presupuesto o políticas públicas para garantizar el acceso a la salud de las personas trans, es demagógico.
Es importante destacar que existen alrededor de más de 100 familias en nuestro país que han ido contactándose a través de redes, desde Jujuy hasta la Patagonia que comparten a diario información e impulsan como es el caso de quienes participaron del segundo foro regional de infancias trans, espacios de organización, para que los y las trabajadoras de ámbitos como salud y educación tomen en sus manos las leyes que la comunidad lgtttbi ha conquistado con tanta lucha y se garanticen los derechos que aun hoy pese a las leyes no representan la igualdad ante la vida.
El desafío de estas nuevas crianzas es justamente romper con estas imposiciones, escuchar a les niñes en relación a sus deseos de ser, y cómo lo construyen. No se trata de corregir ni reprimir lo que nos muestran que son.
Existen otras posibilidades y permitir que desarrollen sus gustos y elecciones, no solo debe ser respetado y acompañado, sino que como establece la ley de identidad de género, es el reconocimiento a la identidad autopercibida, a la acreditación de la misma en el Dni y demás registros oficiales e incluso a la no patologización de la persona trans, reafirmando su identidad y garantizando el derecho a la salud tanto en establecimientos públicos como privados, y la cobertura por parte de las obras sociales o medicina prepaga.
En un país donde la diversidad sexual ha conquistado importante derechos como el matrimonio igualitario, la ley de identidad de género y el cupo laboral trans, hoy se redobla la necesidad de pelear por los derechos adquiridos. La lucha por erradicar la discriminación y estigmatización hacia travestis, gays, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales debe ir acompañada por una salida de fondo a la crisis que los empresarios, el gobierno y el FMI quieren descargar sobre el pueblo trabajador con más ajuste, represión y hambre.