×
×
Red Internacional
lid bot

CINE Y POLÍTICA. Chicago Boys: La buena vida y la poca vergüenza del pinochetismo

La película de Carola Fuentes, relata la vida de los “Chicago Boys” un grupo de jóvenes que a mediados de los años 50 viajan a EE.UU, titulándose de la Universidad de Chicago, donde los más destacados profesores especializados en economía neoliberal -como es el caso de Arnold Harberger y Milton Friedman- se convertirán en sus grandes mentores.

E.E. Vergara Valparaíso, Chile

Lunes 30 de noviembre de 2015

El viaje iniciático de los Chicago Boys

La cinta comienza con la llegada de un grupo de jóvenes(Sergio de Castro, Rolf Luders, Ernesto Fonatine, entre algunos) a la Universiad de Chicago, a mediados del 50, quienes al momento de entrar llevan consigo una personalidad bastante excéntrica y extrorvertida, acompañada de una necesidad por el conocimiento en economía, cuya base teórica, es el pilar de lo que hoy conocemos como neoliberalismo.

Es así como a través de su personalidad comenzarán a abrirse paso en un círculo de personas que comparten su afición por la economía liberal, y las fiestas que desarrollaban cada día sábado. De aquellas fiestas es que comenzarán una cercanía con Arnold Harberger o “Alito” -como le dicen cariñosamente los Chicago Boys- quien se convertirá en uno de sus grandes amigos y referentes dentro de la universidad, sin mencionar su prominente fascinación por las clases de Milton Friedman.

Todo esto, pavimentará el camino para que en su vuelta en Chile, desde el primer momento puedan colocar manos a la obra su plan económico, llevándolo a distintos lugares en los que pudiera ser bien recibido y puesto en marcha.

Lucha de clases, el ladrillo y la necesidad del golpe

Es así como la Universidad Católica se transformará en uno de sus primeros laboratorios desde donde hacer correr esta teoría económica, cuyo centro es la libre competencia, la descentralización, y la más mínima injerencia del estado dentro de la economía. Sin embargo, si bien la Universidad Católica se convirtió en un nicho desde donde difundir la teoría, el momento político conllevará al mismo tiempo, a una serie de reformas y transformaciones sociales, que impedirán que el plan económico elaborado por los chicago boys, vea la luz.

Pero el golpe de estado que dará inicio a la dictadura, no sólo permitirá que el plan económico de los Chicago Boys se aborde con mayor seriedad, sino que será el momento idóneo para colocar en práctica esta nueva forma de modelo económico.

Esto significará la consolidación del “ladrillo”, nombre otorgado por distintos referentes de la dictadura, al grueso documento elaborado por la cabezas de la universidad de chicago, puesto en ese momento, completamente al servicio de la brutalidad del fascismo pinochetista.

Años dorados de la derecha y el cerco comunicacional de dictadura

Los años posteriores al golpe, estuvieron marcados por una serie de reformas a favor de los empresarios, que significó la pérdida sistemática de derechos garantizados, convirtiéndose en bienes de consumo atravesados por las reglas del mercado. Así también esto significó la privatización de una serie de empresas y fábricas a nivel nacional, de la cual tomarían parte los distintos personeros de la dictadura, significándole grandes negocios, de los cuales usufructúan incluso el día de hoy. Todo esto amparado por el cerco mediático liderado por Agustín Edward, dueño del Mercurio, que desde el primer momento se mantuvo como un fiel colaborador de la CIA y la cúpula militar, buscando llegar al golpe.

La transición pactada y el periodo administrado por la concertación

La transición pactada a la democracia por parte de la concertación, ha significado el mantenimiento de los pilares de la dictadura de Pinochet hasta el día de hoy. Este punto también se deja ver más sutilmente dentro de la película, donde se muestra que el traspaso de diversos ministros de hacienda y economía de derecha, como es el caso de los Chicago boys (Sergio de Castro, Rolf Luders, Hernán Vuchi) no significó un cambio sustancial al momento de instaurar la coalición concertacionista (Alejandro Foxley, Nicolás Eyzaguirre, etc). Es decir, las mismas leyes en contra de los trabajadores y sectores populares se mantienen intactas.

La buena vida, la poca vergüenza y las grietas en el modelo

Si bien el documental intenta ser una crítica al modelo neoliberal instaurado por Pinochet junto con sus secuaces fascistas y tecnócratas, la película consigue apreciarse más bien como una investigación hacia los intereses personales de los Chicago Boys, que se entremezclan con diversos momentos políticos de la historia de Chile.

Es así como la buena vida y la poca vergüenza de un sector acomodado de profesionales se desprende paulatinamente a través de las distintas entrevistas, donde todos dicen jamás haberse enterado de las desapariciones, torturas y ejecuciones, pero afirmando que de todas maneras hubiesen participado del gobierno militar, ya que parece ser la única forma de poder instaurar el modelo que nos rige hasta el día de hoy.

La cinta, a través de imágenes y filmaciones inéditas, captura el proceso vivido por un grupo de chilenos en la Universidad de Chicago, quienes fueron formando sus intereses propios en base a la economía neoliberal, y confabulando un tipo de planificación que significó el enriquecimiento de un sin número de militares, empresarios, políticos y familiares a costa del empobrecimiento y la desigualdad más brutal de distintos sectores de trabajadores y sectores populares, que golpean hasta el día de hoy.

Pero al mismo tiempo, muestra como toda esa base podrida, que se ha mantenido durante todos estos años, ha comenzado a remecerse por medio del espíritu rebelde de los cientos de miles de estudiantes que hoy salen a manifestarse. Expresa como ese modelo, cuya casta de políticos corruptos ha querido sostener, comienza a desmoronarse frente a la indignación de una sociedad marcada por la impunidad de la dictadura y sus leyes para los empresarios. Es así como los trabajadores, estudiantes y distintos sectores populares comienzan a organizarse, buscando decididamente derribar toda herencia del Pinochetismo y la ideología de mercado.