La arrogancia del gobierno y la derecha no tiene límites. Y si bien creíamos que el discurso de crimininalización y persecución hacia la protesta social, sumado al blindaje a los aparatos represivos del Estado como Carabineros tendrían suficiente, ahora se hacen los “exquisitos” golpeando la mesa, imponiendo su hipócrita “paz social”.
Miércoles 29 de enero de 2020
El conjunto de los partidos políticos de Chile Vamos elaboraron una carta abierta en la que emplazan a la “Oposición” a acordar con temas centrales, enfocados en la criminalización principalmente de la juventud y los sectores más combativos durante los más de tres meses de movilizaciones, de acuerdo a lo que ellos denominan como “actos de violencia”.
El primero, condenar el homenaje realizado ”la primera línea” en el Foro Latinoamericano de Derechos Humanos, organizado por el senador Alejandro Navarro.
El segundo condenar las reacciones del diputado del Partido Comunista (PC), Hugo Gutiérrez, frente al ataque efectuado a Carabineros, con artefacto incendiario, y las declaraciones del dirigente del Movimiento NO + AFP, Luis Mesina, quien aludió a la posibilidad de cerrar el Congreso Nacional, si es que el mismo proceso constituyente lo dictamina.
A su vez, criticar las declaraciones del presidente del PC, Guillermo Teillier quien llamó a adelantar las elecciones generales.
Obviamente, frente al fuerte repudio de la juventud hacia la Prueba de Selección Universitaria (PSU), rechazar los llamados permanente de la Asamblea de Coordinadora de Estudiante Secundarios (ACES) a boicotear la prueba.
Es en este sentido, que se refieren a los hechos mencionados como “muestras de evidente falta de compromiso con la democracia, sus instituciones, la paz social, los DD.HH. y el orden público”, por lo que suman que “cumplan con lo prometido el 15 de noviembre, condenando enérgicamente cada uno de los hechos descritos, ya que ponen en jaque nuestra democracia, debilitan la paz social y afectan el proceso constituyente”.
Y por último, buscando legitimar hipócritamente la represión brutal del gobierno a través de las “fuerzas del orden”, llaman a que la cámara alta del Senado rechace la acusación constitucional contra el intendente de la Región Metropolitana, Felipe Guevara, quien hoy se encuentra circunstancialmente destituido, tras la aprobación de la acusación, en la cámara de diputados.
El rayado de cancha del gobierno y el chantaje de la paz social
Tras el acuerdo de paz social del 12 de Noviembre del año pasado, con la firma y venia de la “Oposición” junto a integrantes del Frente Amplio, se dio curso al gran desvío por parte del gobierno de Sebastián Piñera, donde la energía desplegada en meses de históricas protestas que cuestionaron el régimen político heredado de la dictadura, se busca trasladar a las urnas de un tramposo proceso constitucional. Proceso que se da bajo las reglas de los partidos tradicionales, y que basta de 1/3 del quórum para invalidar las propuestas emanadas, y en las que el motor de la lucha, la juventud secundaria que saltó los torniquetes, está impedida de poder participar.
Claramente este es el rayado de cancha del gobierno, quien frente al reflujo posterior a los meses de movilizaciones que tuvieron a Piñera pendiendo de un hilo, hoy se muestran ofensivos con toda una línea represiva, criminalizadora y persecutoria en contra de los sectores más combativos que se mantienen en las calles.
Por un lado avanzan en su agenda criminalizadora, con votos cómplices de sectores de la oposición, mientras continúan reprimiendo con bestialidad en las calles, dejando diariamente heridos y mutilados, y mientras hay centenares de presos políticos por luchar.
Y a su vez la imponer su “paz social” que no es otra cosa que un chantaje para mantener intacta la herencia de Pinochet que obliga al pueblo trabajador a pensiones de miserias, deudas estratosféricas a nivel educativo, y una salud pública que se cae a pedazos, como vimos hace unos días en las precarias condiciones en que trabaja el Hospital Barros Luco, entre tantos aspectos.
Tal situación, vuelve aún más urgente organizarse por una Asamblea Constituyente realmente Libre y Soberana, que sepulte la sanguinaria constitución del 80, que hasta hoy día ha perpetuado la gigantesca segregación social, como vimos estos últimos días con el cuestionamiento a la PSU.
Sólo será si logramos poner en movimiento la fuerza de la clase trabajadora como podremos conquistar esa perspectiva y derrotar efectivamente la represión del gobierno. Por eso a su vez luchamos por juicio y castigo a los responsables materiales y políticos de las violaciones a los Derechos Humanos, que son los verdaderos criminales, para que paguen con cárcel común sus responsabilidades en sus crímenes. ¡No más represión y no más impunidad!